Lenguaje musical

 

Historia de la Notación musical occidental

La escritura musical no es una invención moderna, sino el resultado de un largo proceso. La primera forma de escritura musical se dio entre los siglos VIII y IX , hoy se conoce como notación neumática.

Los neumas eran signos elementales que se colocaban sobre cada sílaba del texto y servían de guía para recordar la melodía que debía ser cantada perteneciente a un repertorio conocido de antemano.

Los cuatro neumas elementales son:  punctum ,  virga ,  clivis podatus

Los neumas no indicaban ni  la altura relativa del sonido ni el ritmo de la melodía, sino que monstraban el sentido o la dirección que debía tener la línea melódica. (Por ejemplo: la virga indica ascenso hacia el agudo, el punctum, el descenso hacia el grave, el clivis un ascenso seguido de un descenso, etc.)

Manuscrito de Laon. 930

Tropario de Saint Marcial de Limoges. S. XI

 

Hacia 1150, estos neumas adoptaron una forma más definida    Notación cuadrada

La escritura musical conoció una importante evolución al sustituir la caña por la pluma de ave que dejará un trazo cuadrado sustituyendo el sistema de neumas anterior.

 

   

Misal de París. S.XII

En el siglo X comenzaron a usarse líneas para señalar con cierta exactitud la altura de los sonidos musicales. Al principio una línea roja trazada sobre el pergamino señalaba el sonido Fa y servía como referencia para los demás sonidos, luego se añadió una segunda línea  de color amarillo que representaba un DO y, finalmente, el monje benedictino Guido D´Arezzo (995-1050) añadió otras dos más, creando el tetragrama o pauta de cuatro líneas.

Antifonario. S. XIII

Tropario S. XIV

      Curiosamente, no existía una norma generalizada para usar un número exacto de líneas, y en algunos manuscritos se pueden ver pautas de cuatro, cinco, seis y hasta diez líneas. La pauta de cuatro líneas se solía usar para música religiosa, y el pentagrama o pauta de cinco líneas, para la música profana. Ya en el siglo XVI, el pentagrama se impuso como pauta de uso común para toda clase de música.

La aparición de la partitura supuso un progreso decisivo en la escritura musical: con la indicación de la altura de los sonidos será posible "leer" la música, aligerar la memoria, y facilitar el aprendizaje de los cantos.

A Guido D´Arezzo se le debe también, el  haber dado nombre a las seis primeras notas de la escala – ut, re, mi, fa, sol, la -, basándose en las primeras sílabas de los versos de un himno del siglo VIII, dedicado a San Juan Bautista. Los seis primeros versos dan el nombre a las notas, la melodía de Guido daba a la primera sílaba de cada verso un sonido diferente, que coincidía con los sonidos de la escala. Con el tiempo la primera sílaba se cambió por Do y se añadió el Si uniendo la "S" y la "I" de los dos últimos versos.

Himno de San Juan Bautista

Así mismo ideó un sistema de aprendizaje de los sonidos, intervalos y escalas que se hizo famoso y fue usado durante muchísimos años, conocido como la mano guidoniana.

Mira en este enlace dónde se sitúan las notas en el dibujo.

 

En este enlace podrás encontrar más información acerca del origen  de la escritura musical.

 

La notación neumática así como la cuadrada supusieron grandes progresos en la escritura musical, pero quedaba impreciso el ritmo a adoptar, era pues necesario introducir la dimensión de tiempo - duración en la escritura musical.

Surge la notación mensural (S. XIII). (las notas tendrán formas diferentes según su duración)

Diccionario de la música, de Roland de Candé

Los valores de mayor duración acabaron por desaparecer. La semibreve será el valor de referencia equivalente a nuestra redonda actual.

La invención de la imprenta en 1455 supuso un cambio radical para la divulgación de las partituras. A partir de ese momento se tuvo la posibilidad de multiplicar los originales de las partituras. No obstante, según los expertos, sólo una décima parte de la música escrita con anterioridad a 1600 ha llegado a nuestras manos, debido principalmente a que hasta esa fecha la impresión seguía siendo cara y compleja. Generalmente las copias de las partituras se hacían a mano por expertos. Así, gracias al buen hacer de Bach, las obras de Vivaldi han llegado hasta nuestros días. A partir de 1700, con la llegada de la burguesía al poder, se empezará a producir y a distribuir música impresa a gran escala. Es éste el principio de una evolución que, ayudada por los avances tecnológicos, ha desembocado en la actual presencia constante de la música en nuestra vida cotidiana.

 

Canción francesa. 1510

Frottola det. Petrucci 1505

Hacia 1600 se impondrá el sistema de compases.

En el siglo XVII, empiezan a emplearse las indicaciones de tempo o de velocidad: allegro, adagio, etc.

- También comienza el uso de los matices de dinámica, aunque no pasan de ser niveles de intensidad muy limitados: forte o piano. El uso de estos signos se fue estandarizando durante el siglo XVIII. Se perfeccionaron los matices de intensidad, y se convirtieron en habituales las indicaciones de crescendo o decrescendo.

En el siglo XIX, entre los compositores existe una tendencia generalizada a escribir todos los detalles expresivos en la partitura. Por otro lado, se amplía el espectro de indicaciones de tempo: largueto, allegro con moto y andante ma non troppo son algunos ejemplos. Estas indicaciones incluso se precisarán con el invento del metrónomo Maelzel, que indica exactamente el número de negras que han de hacerse por minuto.

Ya más cerca de nuestros días, a principios de siglo XX, pocas innovaciones se introdujeron. Realmente, la notación que nosotros empleamos hoy en la música culta se corresponde con la empleada en la primera mitad del siglo XX.

Hoy la escritura musical se ha individualizado tanto, que los compositores emplean frecuentemente sus propios sistemas de notación musical, que suelen incluir en las partituras.

 

 

 

 

Departamento de música, IES Mateo Alemán

San Juan de Aznalfarache, (Sevilla)