Noche en blanco
Autor: María Luisa García Valladares (Escritora)

 
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Por fortuna, y sólo gracias al poder de la imaginación, Luis Miguel mantenía un diálogo, fértil y complejo a la vez, articulando palabras con un sentido oculto mientras los cristales de sus lentes reflejaban un campo de trigo de una magnitud fantástica. Una dialéctica estimulante dentro de los límites que contenía buena parte de psicología complementaria para abonar la corriente de provocación que había inaugurado al comenzar la velada. Quizá una fórmula de entender la vida. Otros se entretienen con absurdos juegos de sociedad. Y la emoción se apoderó de todos los que estábamos allí sentados, alrededor de la fría mesa de mármol gris, escuchando con interés el alentador maridaje de palabras que nos aportaría algo enriquecedor. En aquel momento, Manuela, que no sabía por dónde empezar, incorporó de una manera simultánea su mirada de igualdad que, por otro lado, va más allá de su relación con el mundo irreal. Sus palabras sonaban como si se tratase de un comunicado especial, pues ponía especial énfasis para que el eco digital de su voz estallara descolgando una coreografía de sencillez y sabiduría emblemática. El resto éramos dichosos escuchando. No encuentro en mis recuerdos el instante que decidimos buscar la felicidad atesorando esa magnitud particular de confiar en lo que se quiere, de amar cuando nos viene en gana… Y de escuchar historias caprichosas que nos enseñan a no tener miedo.