Por decir a un desamor
Autor: Carlos Alberto Ponferrada Almagro (Escritor)

 
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Aunque sea polvo en el humedal, el roquedo y la tierra
nadie podrá ya nunca ya ni luego acallarme
en quienes yo siento, peleo y quiero. Es darme valor
por encima de alguien que ya acaba y se encierra

en sus raras cavilaciones, de alguien que se destierra,
a si mismo se enajena a diario. Es el otro, tocarse
mutuamente, como hace la gente normal, no es no me toques,
no es lo haces a buenas pero no me toques, que se encierre

esa en su mundo si quiere, yo voy adelante qué demonio
melancólico que la lleve varias leguas por delante, la derrota
y el abandono y la pena se pagan muy cara y el destrozo
va lejos, si sentía una cosa y piensa otra es su asunto interno,

los sumideros han de desagüar un día y las fuentes han de brotar
de nuevo por más que se las intente conducir a donde quiera que sea.
Sean Campos de Criptana o Campos de La Mancha, qué más da.
Yo estoy bien con otras personas y hay siempre tiempo.

De eso no falta nunca. Si quieres ser de la Internacional Melancólica
es tu asunto, yo he decidido ir hacia adelante, si quieres ser de la liga
del boquerón de plata y de quise pero no pude, eso es que no hiciste
nada de nada, porque yo sí lo hice como pude al menos.

Te veo casi todos los días y no siento ya nada porque siento algo
hacia otra mujer te guste o no te guste es lo que hay.
Me llamarás libertino, me llamarás socialista malo, me dirás que
he estado mucho tiempo, tanto que ya no sé cuánto, que bebía

las calles como la canción de Pasión Vega pero me da igual.
Me pasa como en la canción de Rocío Jurado ni más ni menos.
Tómatelo a ritmo tanguero, a libro limpio, porque yo ya ni eso.
Ocúpate de lo tuyo que ya tienes bastante con eso.

Lo siento niña mayor pero yo tengo los años que tengo
arrojé como el griego ese los fusiles y el mono de combatiente
al fuego y ocurre que me gusta otra mujer.
Ahora ve y dime que soy tonto y tonto y tonto...es mi derecho.