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2- Autojurado- X Comenzó a leer por enésima vez el cuento, no obstante, temiendo que el sudor que corría a mares por su reluciente calva pudiese estropear el Virtualink -el sofisticado aparato que captaba sus ondas cerebrales y las convertía en el texto que se proyectaba frente a él- se despegó los electrodos y, después de secarse con una toalla, se los colocó y... 3- La flagelación- Eco "No te preocupes, madre, Cristo también
fue flagelado antes de su crucifixión. 4- Un último tren- Melitón Abdón CUANDO DESPERTÉ SOBRESALTADO pensé
que me había pasado de estación. Pero, no. Me faltaba todavía
una para llegar a casa. 5- Un verano- Mariette ¿Cuánto tiempo pasó
desde aquella temporada que disfrutamos juntos? ¿Y por qué
la rememoro precisamente hoy? 6- Carta sin remitente: El beso de la paz- Menelik Isaac, adónde sea que estés, quiero que sepas que me muero por un beso tuyo. Uno nada más, aunque esté mal hecho, con prisas y sin esmero, de medio lado o sin ganas. Aunque con él me quieras decir que no me aguantas, que me rechazas completamente, que fui un lastre para ti, un error, una desilusión, un obstáculo, el fin de... 7- La maldición familiar- Invisible Un chico de diecisiete años de edad se encontraba en Cádiz concretamente en el C.I.M. de San Fernando, haciendo las pruebas para entrar a soldado profesional y decidió ir a dar una vuelta por la capital gaditana con la finalidad de disfrutar de la Velada de los Ángeles, una feria que se celebra durante el mes de Agosto... 8- Mirando por mi ventana- Ailen El reloj de la iglesia ha tocado las siete, con un lamento agrio y extenuado, como si pretendiera despertar al pueblo agotando sus últimas fuerzas, en un intento desesperado por seguir formando parte de su vida. Yo estoy despierta desde hace horas, observando el paisaje desde mi ventana, mientras doy pequeños sorbos a un té que quema tímidamente mis labios. En la arboleda que descansa bajo esta vieja casa que algún día... 9- La flor del hombre terminal- Álvaro Flores Pacheco Una semana después de cumplir los cuarenta y dos años, al hombre se le presentó el mensajero de la muerte anunciándole su fecha de caducidad. Le quedaban, como mucho, seis meses de vida. Era un pronóstico inapelable. La Ciencia se había limitado a transcribir lo que estaba impreso en las células de su tumor... 10- Carne y barro- Víctor Beriut Ya no admiro el horizonte al amanecer.
11- Los olores de Madrid- Próspero Pradillo Yo no había cumplido los tres años, cuando a mi padre, funcionario del estado, lo trasladaron a Madrid desde la ciudad del sur donde nací. Allí la Semana Santa acababa de terminar y en mi cerebro aún permanecía esa mezcla hipnótica y única de los aromas del azahar, el incienso y la cera derretida. Sin embargo, Madrid nos recibió... 12- El andaluz pescado- Santos El andaluz Pescado iba contra la corriente.
De él no se sabía otra cosa. No tenía historia ni
mujer, tampoco hijos, nada más que iba contra la corriente, como
esos peces que remontan ríos para desovar o morir vaya a saber,
uno que no sabe nada de pescados. 13- Cuento de quien quiso vivir del cuento- Juanito Bartolomé quería ser importante. 14- Un atropello- Patricio Francés La vieja no sabe aún lo que nosotros
sospechamos. Y lo que toda la corte celestial contempla ya desde su omnisciencia.
15- Victoria- Pérez y Muñoz Después de ser despedido de su puesto de trabajo en el año 2001, Luís Miguel, decidió no volver a ejercer la profesión de camarero. Un oficio, que consideraba demasiado digno para que al final su recompensa fuera unos... 16- Rita- Roscoe Maryweather, Esta Rita no es fría ni lejana como aquella adorable y altiva Rita a la que Lennon y McCartney quisieron invitar a té mientras ella les imponía una multa desde su severa y distante autoridad. O al menos, no lo parece en las fotos que nos llamaron la atención sobre su existencia, en las que se muestra cálida y amable tras ese encantador esbozo de sonrisa difuminado por un... 17- La ausencia- Horkheimer Es domingo. Y hoy no vas a jugar con el abuelo. Algo pasa. Tú ya sabías que estaba malo, pero no entraba en tus planes quedarte sin corcel para tus correrías. Porque el abuelo era así, dolorido y todo siempre estaba dispuesto para ser montado, para cantar una canción o para comprarte esas chucherías que tan sistemáticamente te racionan tus... 18- Es niebla- Schritten Es ésta la mía, una vida
de simulación. 19- Antolín y la
playa- Esas vacaciones iríamos a la playa, mamá lo llevaba diciendo todo el año, estaba nervioso, aún andaba en mi habitación preparando todo lo que se llevaría, bañadores, gorras, el flotador que le regaló la abuela el verano pasado, juguetes y sobre todo la linterna, para poder alumbrar la playa por la noche y ver las estrellas... 20- El bello durmiente-
Iris Érase una vez una pareja que vivía en una zona periférica de la ciudad, que deseaba tener hijos. Un día, se quedaron embarazados y tuvieron un niño muy hermoso. Lo celebraron con una modesta fiesta en el garaje de su casa a la que invitaron a familiares, amigos y vecinos. Pero se les olvidó (o más bien no quisieron invitar) el vecino de enfrente, que era el "camello" del barrio... 21- Irreversible- Perfume
de mujer Que sepáis todos, os aviso, que un escritor no es una persona normal, y esta circunstancia es irreversible. El que escribe frente a un teclado es el solitario al que más le gusta estar con la gente, y si no le gusta, tiene que sacrificarse y buscar amigos y conocidos, y hasta desconocidos, que le proporcionen historias. El último artículo que... 22- Huele a mandarinas-
Clara Ever Huele a mandarinas. Desde hace rato, desde poco después de irse Mario a su habitación, farfullando en voz baja no sé qué retahíla de frases hechas, tan sospechosamente entrecortadas como rimbombantes. Desde entonces, no solo huele a mandarinas, sino que además ocurren cosas. Sí, cosas muy raras; de esas que al principio te crees que son imaginaciones tuyas; pero que no, que acaban por... 23- Reencarnación-
Diego V. No me juzguéis por mis actos, por la decisión extrema y última que tomé y que, bien lo sé, entra en contradicción con la auténtica filosofía y creencias que impregnan el convencimiento de que hay otra vida después de la vida, en este mundo, en otros seres. La reencarnación, el renacimiento del alma en un nuevo cuerpo... 24- Salto mortal- Daiyu El día de su muerte, Lulú
estaba más guapa que nunca. Subió radiante al trapecio,
con un ajustado traje blanco que se adhería a su cuerpo igual que
la piel de un pez, la piel de un ángel del agua que pronto giraría
espectacularmente en el vacío como si, en lugar de volar, flotase.
25- Un acusado llamado
Giovanni Papini- Papini En la centenaria sala de la justicia donde
fuera sentenciado, el abogado de oficio le manifestó: 26- Lola y el fútbol-
Híspalis Era el eterno conflicto de los lunes. Juan el lechero y Lola, la vecina del cuarto, no discutían más que los lunes por la mañana. El resto de los días se trataban en el rellano de la escalera con una deferencia incuestionable. Pero el primero de la semana era otra cosa: mediaba la devoción a sus equipos rivales. El de Lola, en aquellos años de la postguerra, era... 27- Jueves solitarios-
Wertop La brisa apenas mueve la superficie. Nada
ni nadie perturba la quietud del agua, y ella está allí,
como todos los lunes, como todos los martes, igual que todos los miércoles,
día a día, con la excepción de los jueves; aun no
sé por qué, por qué los jueves no, pero no importa. 28- El contagio- Raskolnikov ¡Quién lo ha visto y quién lo ve! Laureado en media docena de concursos, premio extraordinario de matemáticas, muchacho vivaz, trabajador, constante Gutiérrez pasó en menos de cuarenta y ocho horas de ser el epítome de cuánto se alaba en un alumno de secundaria al ejemplar más intratable, díscolo y obtuso de la última década en el... 29- In the bathroom- Alba Entras al aseo con la cara y la precipitación indicativas de que tu esfínter está al límite o más allá, y divisas, a lo lejos, pero ya más cercano, el mingitorio (utilizo este término tan pedante para no herir sensibilidades, pero me refiero al urinario de pared común). Su blancura, pura y casi virginal, te reconforta y te hace más llevadero el penoso ejercicio de desabrochar los botones... 30- Antihéroe- Jerry
Clade Se levantó esa mañana cogió
un arma y se dirigió directo al coche. 31- La barca de Caronte-
Olid 15,04 pm. Las diferentes cadenas de televisión han dado comienzo su telediario. La noticia saltó hace dos horas a todos los teletipos. Un cayuco con sesenta y ocho personas a bordo, llega a la playa de Los Cristianos de Tenerife. Cinco de sus ocupantes, han perdido su vida en las aguas del Atlántico. Durante su búsqueda han... 32- Aroma de amor- Merlar Era una tarde lluviosa, fresca, con paso lento caminaba por aquel desértico camino, lleno de hojas secas, el ambiente se tornaba de color amarillo, la tenue luz proveniente de los últimos rayos solares del día, y aquellas hojas secas, daban ese tono especial... 33- El Señor Andrade-
Blessed Tal vez porque era calvo, tal vez porque
era feo, tal vez porque era viejo, tal vez porque era grande, tal vez
porque siempre parecía enojado, tal vez porque vivía solo
o tal vez por todo eso junto, los chicos de la pandilla creíamos
que el Señor Andrade era un ogro de esos de las fábulas,
pero de verdad. 34- Guille- Bucan Y ahora que de nuevo lo tengo a mi lado,
pido a Dios si es que tengo derecho, que de nuevo por él, no vuelva
a llorar mi pecho. 35- El extraño-
Emma Cuando el extraño respiró sobre mi cuello un escalofrío recorrió vértebra a vértebra mi espalda, recordando placeres olvidados. Me quedé inmóvil, temiendo quebrar ese instante de goce prohibido, y al mismo tiempo ansiosa de voltear. Quise calmarme pero la respiración agitada y los pezones endurecidos fueron la respuesta de un cuerpo que... 36- Persistencia- Un hijo
de Europa Estaba sentado en la sala de estar cuando mis ojos se fijaron otra vez en aquella figura. Era una figura de cristal que representaba la cara de una mujer joven. Me levanté y camine hasta el aparador donde se encontraba para apreciarla desde mas cerca. Desde que la compré en un viaje que hice a Venecia siempre me ha fascinado. Me costo ... 37- Julio- Hormigas Es normal que te llamen Julio si naces en ese mes, pero si tu padre se apellida Iglesias es una faena, porque nada más nacer te conviertes en Julio Iglesias ¡y eso es muy fuerte! De pequeño no te molesta mucho, pero el primer día de Instituto lo recuerdo como él su primer Grammy... 38- Aviso de parada- elmundoestamuyloco Buenos días, me llamo Tac y les voy a contar mi verdadera historia. Un día conocí a un hombre llamado Tic, del cual me enamoré. Una vez juntos decidimos acompañarnos y acompasarnos marcando un ritmo en el que uno respondía constantemente la llamada del otro.... 39- La inversión-
Tubulars Bells Esta mañana vi a mi hermano a la salida del banco. Le comenté que acababa de depositar una cantidad de dinero en un fondo de inversiones muy rentable, y él me dijo que si me apetecía apostar algo del dinero invertido en los combates de esta noche. Me explicó que podíamos apostar en el primer combate y en el segundo, con lo cual, raro sería que no ganásemos alguna de las.... 40- Un hisopo con que defendernos-
Ernst Swan Suelo arrastrarme por las habitaciones y llorar sobre álbumes de fotos. Suelo comerme las uñas y contar los pelos blancos que florecen en mi mentón. Hace tiempo que abandoné la medicación y que me abandoné a mi suerte. Hace tiempo que no soy yo y que no hago otra cosa sino airear todas y cada una de mis miserias. Amanezco y tardo.... 41- El otro mundo de los
mejillones- Cours Gabriel lloraba inconsolable, recostado sobre su cama. Su madre, a su lado, le hablaba en un tono de conmiseración mientras le acariciaba el cabello: Hijo, por favor, ya escuchaste al doctor. Es por tu vida. Vas y comienzas mañana, ¿sí?. ¡Irás quieras o no!. El niño se durmió consternado, sin cenar, iniciando sin querer, su dieta forzosa para perder algunos kilos, según... 42- Bajo el cielo azul
cobalto- Jack Aubrey Una vida consagrada en su mayor parte a la consecución del éxito profesional por fin había dado sus frutos. Tras tantos años de duros esfuerzos, de incontables sacrificios materiales y privaciones sentimentales, veía como sus ambiciones eran justamente satisfechas. Había renunciado a tantas, tantas cosas para llegar hasta ahí... Sus pasiones y anhelos de la adolescencia, la posibilidad de... 43- Los jardines del amor-
Caracola Luna se levantó con el amanecer. La luz del alba bordó en su rostro luminosas cadencias blancas y refrescó su cuerpo sudoroso con ráfagas de dulce brisa. De súbito recordó que era el día de su boda. Debía darse prisa, pronto vendrían a arreglarla. Entró en la ducha y se entregó al grato placer del agua tibia. Enseguida llegó el ajetreo. Luces, espejos, flases... 44- Miedo a la oscuridad-
Agumar Los niños jugaban a atrapar la luz. Ilusos, perseguían su reflejo por las paredes y se escondían tras su sombra intentando capturarla en un desliz. Pero ésta, huidiza y esquiva, casi siempre lograba escapar indemne. Cuando al fin conseguían alcanzarla, la guardaban dentro de un tarro de cristal. Y para retenerla, cerraban fuerte la tapa,... 45- Fin de la telenovela-
Elisenda Elytis Todo sucedió de forma repentina. Como hacía cada tarde, después de recoger la cocina, se preparó un café, se sentó en su butaca preferida, levantó las faldas de la camilla y puso los pies junto al brasero. Le gustaba quedarse a solas para disfrutar de la telenovela. No se hubiera perdido por nada del mundo el capítulo de aquel día. Durante ... 46- Y todo por una guerra-
Tea Como cada jueves a las nueve de la mañana, yo estaba sentado en la misma mesa en la que me siento siempre, tomando mi capuchino, cuando me pareció verla; pero ¿era en realidad ella? ... 47- El abrazo de la muerte-
Destino Cada instante me acerca inexorablemente al destino fatal que yo elegí, más ¿cómo podía resistirme?... ella era tan hermosa; la criatura más bella que hombre alguno hubiese podido soñar alguna vez. Ni siquiera la fantasía de Pigmalión, encarnada en el mundo real, bastaría para establecer un parangón con su presencia inesperada en el marco ... 48- Aquí, cualquier
día puede ser 18 de abril- Fermín Mendoza -Su vida será su castigo- dijeron,
los tentáculos lo soltaron y cayó; se quedó quieto
y serio como esperando el siguiente martirio, pero éste no llegó.
49- El secreto desvelado-
Blanca Galiana Me llamo Cecilia del Moral, y soy monja.
Pertenezco a la orden de las Hermanas Jerónimas y el convento se
encuentra en El Escorial. El trabajo que desempeño consiste en
hacer bizcochos que luego vendemos para sustento de la comunidad. 50- La aparición-
El Quijote La sala se estrechaba y mi interior se
acongojaba al sentir y ver en aquellas palabras, las últimas pronunciadas
por mi señor. Y mirando mis manos temblorosas, comprobé
que aún retumbaba en ellas, la presión con que las tomó
consigo y continuó su increíble fin.... 51- Estática- Saúl
C. Tenía un trabajo sedentario y un
jefe despótico que alargaba inmisericorde mis horarios, así
que estaba empezando a engordar y el médico me recomendó
ejercicio. Encontré un inesperado gimnasio no lejos de casa (siempre
había pensado que sería un almacén de grano o un
aparcamiento de camiones) y enseguida me entregué a los perentorios... 52- Ay don Servando, don
Servando- Juan Portalegre Don Servando Callejas y Cejudo se dedicaba
al bello arte de encuadernar y restaurar libros antiguos. Tal actividad
confirió mayor autoridad al campo de su especialidad que era la
lectura y estudio de todo lo relacionado con los remotos Siglos Medievales;
oscuros y mal conocidos siglos, decía don Servando, en los que
la próxima frontera con el reino nazarí y los asedios a
Gibraltar pusieron tintes heroicos en la... 53- Verde que te quiero
verde- Ventura Egea La mujer juntó sus labios y los
depositó sobre mi frente. Por su cara supuse que esperaba una reacción
más interesante de mi parte. 54- La huída- Esparta Aski avanza penosamente por el estrecho
sendero nevado. Lo acompaña Evin, su mujer, y su hijo, Dubac. Atrás
ha quedado el resto de la tribu. Todos muertos. Asesinados por esos desconocidos
procedentes del este. La última imagen que tienen de sus amigos,
familiares y vecinos son las de un poblado ardiendo bajo la luz de una
luna... 55- Romeo y Julieta- Galgo
andaluz El nuevo Romeo mira a Julieta con ojos
extasiados, que lo observa con ternura sonriéndole, arrodillada
y desnuda sobre el colchón de un hotel sin balcones, perdido en
medio de ninguna parte. El nuevo Romeo mira el joven cuerpo imperfecto
de su amada, el espejo de su propio cuerpo imperfecto recortado contra
el gastado papel mural... 56- La luz de la Luna-
Galaxia No se cuando empecé a hablar con
la luna, pero quizá fuera aquella vez que por primera vez en mi
vida sentí la soledad. No una soledad cualquiera sino la soledad
de verdad. Y me di cuenta de que estaba sola mirando a la luna. Hacía
frío, mucho frío. El cielo estaba despejado con un color
blanquecino sobre el negro de la noche... 57- Justicia para Blanca-
Lestat Estoy absolutamente indignado, pues son
muchos los días de profundo dolor que he dejado atrás y
son muchos los días grises que aún están por llegar...,
y ni siquiera me queda el consuelo de saber que se ha hecho justicia.
Mataron a mi hija después de violarla salvajemente y ahora, con
la familia destrozada y el alma rota, se supone que... 58- Nunca más- Potnia Yo era, fuí, he sido una mujer
maltratada. Era, fuí, he sido un pasado; ya no lo soy; pero fuí
maltratada, maltratada y malherida. Ahora me merezco un largo y sonoro
aplauso y quiero que este aplauso llegue a otras mujeres que, como yo,
han conseguido salir de ese pozo pegajoso que es el maltrato. Que también
llegue a las que sigan en él. Que el sonido de las palmas las haga
flotar por... 59- Naufragio- Hydee Sentada sobre la fría arena contemplé
la inmensa llanura marítima que me rodeaba. No recordaba muy bien
qué me había llevado hasta allí pero eso era algo
que ahora poco importaba. Sentía la brisa enredando mi pelo y la
serenidad del salitre en mi boca. La mente, vacía de pensamientos,
mis sentidos repletos de mar. Tenía una única... 60- Tercer grado- David
Lakalle Me desperté temprano, ya gozaba
del tercer grado. Podía ir a dormir a casa, incluso a veces, también
a comer. A las ocho de la mañana tenía que estar allí,
donde realizaba una labor autómata y repetitiva por la que se me
pagaba un sueldo, si es posible llamarlo así, y la mayoría
de los días a las siete de la tarde podía volver a casa.
Esa era mi... 61- Incomunicación
letal- Duvua Todos los factores coincidían para
elevar al máximo el nivel de excitación. La fantástica
ciudad de Disney, además de ser como un retorno a la infancia llena
de pureza e ingenuidad, es capaz de despertar la fogosidad que generalmente
nos conduce a transes peligrosos. Para Marta ese fuerte estímulo
estaba ahora mezclado con otro no menos incandescente, que surge cuando
... 62- Billete al paraíso-
Cenicienta Literaria Fabián permanecía sentado
en la acera de la Avenida de Carlos V, junto a la iglesia de la Concepción,
como si estar cerca de la morada de Dios le sirviese de aval para acceder
al pétreo corazón de los transeúntes, que demasiado
ocupados con su vida cotidiana, permanecían ajenos al desesperado
reclamo del vagabundo, no tanto para alimentar su... 63- Amiga- Ojos negros Esencia de la naturaleza viva, del bienestar
propio y común, la brisa de nuestra esperanza, de lo hermoso, de
lo perfecto
. La herramienta ideal para luchar contra la tristeza
y las malas vivencias que guardamos en la sensibilidad de nuestro corazón.
64- Una buena salud- Thor -La verdad es que, desde que cumplió
los noventa, mi hermano ya no es el mismo. 65- La efigie de la moneda-
Husmeante Era temprano y había subido apurado
al bus. Quizás iba a trabajar, ya que ése es el único
motivo por el que me levanto temprano y con apuro. Tomé el boleto
junto con las monedas del cambio y cuando las contaba encontré
entre ellas una pequeña medalla bronceada, con un rostro en sobrerrelieve.
Guardé el dinero y la observé detenidamente. La figura me
miraba... 66- El rostro en el agua-
MIC El reflejo de mi cara en el espejo, me
persigue desde muy niña. Mirar ese ser, que con curiosidad retrata
mi figura, me irrita. No lo siento mío, no lo acepto. 67- La epístola
del miedo- Euclides Os remito esta carta para haceros saber
que desde el principio de los tiempos he sido objeto de una injusta valoración.
Ha llegado el momento de mi defensa, por lo que en mi propio alegato diré
que me considero una emoción imprescindible. Exijo por tanto justicia
ante el agravio al que me veo sometido cada día, ya que mi reputación
y prestigio se han encontrado y continúan... 68- Problemas creativos-
Blanco Irina, eso no puede ser: has estado trampeando
y fardando a mis espaldas más allá de lo que te voy a permitir.
Has cogido un espacio superior al que te fue asignado y te has hecho con
el papel principal a base de sucios codazos. No creas que no te vea, niña;
yo sé demasiado de ti, lo suficiente como para olerme que ahora
no hay quien te detenga... 69- Veinte palabras- Chamuel Se puede correr, pero la angustia siempre
termina por alcanzarnos. Para sentir angustia remordimientos, tan solo
es necesaria la capacidad innata de creer que no se ha sabido vivir nunca,
de que jamás fuimos capaces de comprender ni tan siquiera por asomo
el milagro mágico del nacimiento, de recorrer con alegría
ni un solo tramo de ese camino... 70- El hombre que tenía
una tara- Vicente Pérez Cornejo Nunca había sido feliz. Ni siquiera
de niño. Cuando todo el mundo intenta protegerte de la fealdad
que rodea nuestras vidas. Esa era su tara. No sabía traspasar esa
barrera que le separaba del mundo real. Siempre andaba a la fuga. Al principio,
en su huida, se conformaba con ignorar la dicha de sus amigos cuando los
había visto llorar sin sentido. Pero poco a poco se fue... 71- Otro cuento- Romero La verdad es que no había sido
un buen día para él. Se acercaba renqueante, por la mal
iluminada calle, con la mano en la dolorida espalda. A medida que avanzaba
el día sus lumbares se volvían rígidas como una tabla,
por el peso, decía el médico, provocándole un agudo
dolor que sólo mitigaba colocando recta su... 72- La carga- Yuma Resignación cristiana y menos mal
que Dios vela por nosotros. 73- La casualidad en el
amor- Rico Núñez - ¡Qué casualidad! He encontrado
el amor-dijo el príncipe-. Cuánto tiempo lo he buscado por
el mundo, entre las mujeres, entre los hombres, entre las noches, entre
los crepúsculos, entre mil albas adormecidas por la mano fría
de la montaña. Y por fin lo encontré, verdadero como la
luz que flota bailando entre las olas, como el viento que nace del aleteo
... 74- Noble causa- Balder Hace algunos años, convaleciente
de una extraña afección en la rodilla, me retiré
a la finca de un amigo para terminar de recuperarme en el campo. Un día,
apoyado en dos muletas y acompañado por él, salí
a dar un paseo por el pueblo. Caminábamos despacio por una calle
desierta y al doblar una esquina me llamó la atención una
mujer... 75- Dulce nostalgia- Atardeceres Rosamaría se enamoró, como
una quinceañera tontuela, cuando bajaba la basura cierta noche
de invierno del año pasado. Rosamaría tiene cincuenta y
tantos años, vive sola y nunca antes conoció el amor ni
sabe lo que es el goce físico con un hombre, aunque siempre ha
tenido deseos de algo desconocido que nunca ha podido explicar con palabras,
ni entender... 76- Y él me dijo
que era libre...- Estrella López José Antonio ha muerto, así,
sin más, sin dramas. Se va así tal como vino, de repente,
y con él se lleva tantos secretos, tantas preguntas por contestar.
Se lleva el dolor y la rabia de mi alma, el no saber si, al menos, el
amor hacia nosotras fue sincero o si derroché en él demasiado
tiempo, en vez de esforzarme por haber mantenido el amor de mi propio... 77- Insomnio- Yago Vante Todas las noches la misma canción,
tumbado boca arriba en la cama con los ojos abiertos como platos. He cogido
el hábito o el vicio de escuchar la radio aunque sólo me
sirve de simulacro consolador ante el galopante insomnio. Todos los días
me embarga el mismo afán salpicado con la poca esperanza que todavía
albergo hasta que el cansancio hace acto de... 78- El juguete roto- Ángel
de la guarda Los bellos ojos rasgados la hipnotizan.
Todo en ese cuerpecito grácil es armonioso, como debe ser en una
princesa de cuento: larga cabellera negra, pies pequeños y tez
pálida. 79- En busca de la perfección-
Libusa Cuando la policía salía
del lugar de los hechos y daba por cerrada la investigación del
incendio del inmueble número 7 de la calle Almendro me dejé
deslizar para respirar por la que había sido mi casa hasta que
me casé y monté mi propio taller de costura en Ciudad Real,
donde mi esposo se dedicaba a la ganadería. Una llamada de papá
desde el hospital, donde le hacían pruebas enganchado a una bombona
de... 80- El camino correcto-
E. Ritcher Todos aquellos días se despertaron
temprano, querían aprovechar al máximo cada jornada, y tomaban
café mientras miraban por la ventana, para ver si el cielo estaba
nublado. Habían alquilado la casa durante una semana, eran las
vacaciones más largas que disfrutaban. Una casa perdida, entre
bosques y costas perdidas... 81- La guerra de Zalacaín-
Rilo Se está bebiendo, una a una, cada
gota de sangre que sus ojos pudieron esculpir a fuego en la memoria para
atormentar a su afligido corazón. 82- El futuro de todos-
Las farolas aún seguían
encendidas, las calles estaban desiertas, pero el aparcamiento ya estaba
lleno, había todo tipo de marcas de vehículos, aunque abundaban
las buenas marcas. 83- El resultado de la
crisis: sin dinero, sin hogar, sin patria y sin educación- Paul De forma inminente, y como regalo caído
del cielo, se hace patente lo que venimos a denominar tiempo de inseguridades
absolutamente extrapolables al entramado de relaciones socioeducativas
en el que nos encontramos inmersos. Las miradas de quienes nos gobiernan
y de quienes somos gobernados, se dirigen fatigosamente para unos, y con
el miedo en el cuerpo para... 84- Descarga redentora-
La vanidosa Solo ella y el campanario de piedra de
la antigua iglesia sobrevivieron a aquellos vientos y a tanta lluvia.
Para Eduviges la catástrofe fue un regalo del cielo. 85- Cine "Sol de Mayo"-
Boaz Iajín El cine "Sol de Mayo", en Rosario,
Argentina, era el único remanente de una especie extinguida: en
él se podía fumar y también comer o beber. Conservaba
una docena de mesas con sillas para ello, aunque también se podía
hacerlo en cualquier lugar del mismo. La sala rococó con asientos
de felpa roja, ahora deteriorados, había sido... 86- Una manita que se hizo
mano- Umetxo El niño entornaba los ojos de placer
al succionar la leche del pezón de su mamá, cuyos ojos irradiaban
tanta felicidad como sus rebosantes pechos. El amigo de los papás,
Ramón, de vez en cuando, se atrevía a echarles una mirada,
atraído por aquella pacífica estampa. ¡Cuánto
echaba de menos haber tenido un hijo como aquél! Se fijaba en su
manita derecha, posada sobre el pecho, manita que sólo... 87- Luna de miel- José
Luis Lorenzo El vehículo avanzaba por la explanada
grisácea del Mare Ibrium. Los recuerdos de las noches de verano
volvían al presente con la penumbra de las estrellas. Habían
partido junto a las lomas de Grimaldi hace media hora, y tras un largo
recorrido por las tierras llanas el conductor del vehículo se preparaba
para afrontar la subida de Copernicus, el punto final del recorrido... 88- Enero- Bautista Bidegaray El golpe en la mejilla y el certero ardor que le siguió a continuación no sorprendió a Liam. Su padre , que le había propinado la cachetada, le dijo con seriedad: - No quiero volver a oír nada sobre
este asunto, ¿lo has comprendido? 89- Óleo sobre cartón-
Asiria DESDE SU DISTANCIA de hombre entendido
en obras de arte aceptó por teléfono la invitación
para esa noche a las diez. Aunque quiso recordar la última obra
del pintor, el artista homenajeado, no pudo. Pero no le pareció
conveniente volver atrás, el trabajo de crítico le exigía
invitaciones y nuevos autores. A eso... 90- Doña Leonor-
Zanay El cofre brillaba y la criada Felisa,
embelesada con la labor de frotarlo con un paño, clavaba sus retinas
de pingüino en la tapa metálica. Allí se custodiaban
los secretos mejor guardados de la señora, la confianza por encima
de todo. Olía a intimidad en cada bisagra, la llave celada en un
rincón del desván, los hijos ansiosos por... 91- Un mal regalo de cumpleaños-
Antonio Tavira Juan Valencia, estaba situado en una típica
plaza andaluza, justo frente la iglesia de la Palma en Algeciras. Unos
bulliciosos gritos le alteraron, e hicieron que su cabeza girara hacía
atrás. La marea humana de cientos de jóvenes, con carteles
y pancartas, se abalanzaba por la calle peatonal hacía el centro
de la glorieta. El lema de tanta jarana,... 92- Ceguera voluntaria-
Bella No siempre fui así. Hubo una época
en la que era diferente, casi "normal". No recuerdo mucho, principalmente
porque así lo prefiero. Es más simple, aunque no más
fácil, y definitivamente no menos doloroso. Recuerdo nunca haberme
cuestionado las cosas, nunca haberme preguntado hacia dónde me
dirigía. ¿Por qué habría de hacerlo? La... 93- La ventana- Sísifo Llueve. El cristal se impregna del líquido
transparente que se precipita en un descenso finito y premeditado y uniforme.
Las nubes grises que cubren el cielo ocultan al sol, que se rinde ante
la fuerza de tantas fuerzas como son las nubes grises. 94- La estafa- Sebastián
Lomares Al preguntarle a un hombre por qué
se apartó con desprecio de su hermana, dijo: 95- Libre- Yuma Después de varias horas, aún
no había podido levantarse. Sentía en los huesos una frialdad
que le iba subiendo hasta el cuello hasta apretarlo fuerte. 96- Metro a la Pau- Valentín
Arias Mientras Jacinto caminaba hacia el hoyo
negro que se abría escaleras abajo en mitad de la calle, pensaba
en el sueño que había tenido anoche: en él, dos gigantescos
ciempiés vestidos con mantas blancas se cruzaban camino al trabajo.
Detenían brevemente su apurado andar para saludarse. No decían
palabra, sólo emitían cinco... 97- La última- Golosa Es domingo, las calles enmudecen y el
sol se difumina y pierde intensidad. En recepción, el teléfono
descansa exhausto, las pisadas se superponen en la moqueta y el tráfico
de maletas parece haber clausurado con el fin del periodo vacacional.
Mientras, en la habitación, las sábanas de seda aguardan
su noche de despedida y la maleta de piel abre... 98- Decisión- Artisa Es una mañana demasiado hermosa
para morir, pero este detalle a J. no le importa. No tiene dudas: quiere
suicidarse. No hay marcha atrás. La infidelidad no probada de su
esposa, pero en la que insisten sus amigos, su despido inesperado y las
embestidas de una hipoteca voraz son las excusas que esgrime para justificar
su decisión... 99- Un extraño incidente-
Alicia Boreisha Seis de la mañana. Una ducha rápida
y un café bien cargado. Me sumergí en el metro. Y allí,
como siempre, me transformé en un pie atrapado dentro de un zapato
dos números menor. Pero esa mañana ocurrió algo que
me sacó de mi rutina. Un niño, que aparentaba ocho años
pero que quizá podía tener doce, me quitó el maletín
de un tirón y... 100- Bichito- Tintán Cualquier asentamiento humano, por mínimo
que sea, es una jungla. La jungla en la que habita el bichito especial
del que quiero contarles, se entremezcla con el paisaje urbano de una
ciudad castellana, Pirvalia de los leales. Y cerca de sus murallas medievales,
habita el bichito en un edificio antiguo. Si la vida no es fácil
para los... 101- Mañana nublado-
Concatúo Está permanentemente cubierto;
ni siquiera se puede adivinar la densidad del azul del cielo que ha de
estar detrás de la cortina de nubes. Y si sale imprevisible el
sol, desaparece poco a poco en breve tiempo, en gradación imposible,
dando clara muestra de que la velocidad de la luz nos es incomprensible,
a nuestro pesar. Las sombras... 102- La casa de los velorios-
Huanquyi Mamá ordenó sacar las sábanas
de hilo, esas que se usaban en ocasiones como estas y organizó
rápidamente a la tropa. Tía Alicia se ocuparía de
bajar todos los adornos de la chimenea, con sumo cuidado, le recalcó
mamá, mientras moqueaba, recordándole, de ex profeso, que
en el velorio del tío Asdrúbal había roto los flamencos
de porcelana que... 103- El romance del equilibrista
y la luna- Esa boca Los alrededores de la pista de circo estaban
salpicados por ojos expectantes. El equilibrista apareció ajeno
a los aplausos que perforaban el aire. Entre él y la medialuna
que se erguía metálica y altiva en el centro no existía
más que intimidad. Esa intimidad forjada día a día,
noche a noche. En cada ensayo, en cada pensamiento había podido... 104- Entre dos vacíos-
Molécula Salvamos la distancia necesaria para desaparecer
a los ojos que te persiguen desde un punto fijo, a los grandes ventanales
que cerraban su interior, monolíticos como una roca y a las alfombras
de asfalto que roban el instante a nuestro tiempo, además, en el
extrarradio, atravesamos el bosque de campos, haciendo oídos sordos
al sonido del... 105- El hombre de papel-
Frieda "La
literatura no es más que un sueño dirigido"
106- Feliz aniversario-
Flor de Almendro Habíamos coincidido: tú
tenías días libres y yo, de descanso semanal. Por fin podíamos
celebrar nuestro día sin carreras, ni horarios y sin tener que
ir a trabajar. 107- Ex Libris- Danae No recuerdo cuando vi aquel lugar por
primera vez. Debía ser invierno. El frío adormecía
los cuerpos que aletargados se dejaban llevar por aquella calle cargada
de historia. Recuerdo las gárgolas mirándome desde los tejados
y una espesa niebla que se abría cansada a nuestro paso. Sí,
debía ser invierno. Recuerdo el calor de aquella puerta... 108- El tercer día-
Tréveris El hechicero bubi, maestro de todo lo
futuro, profetizó que el niño Teodoro Sánchez Huamán,
habitante civil del municipio de Lurín, resucitaría a las
doce horas del tercer día de su fallecimiento. 109- La señal- A.
Papini Finalmente desistí. Aquel súbito
temblor, aquella repentina ceguera en el último segundo, cuando
mi pulso se había mostrado firme y decidido, habían minado
mi voluntad y frustrado mis deseos de poner fin a mi existencia. Dejé
el arma sobre la mesa del cenador y aún bajo los efectos de la
tensión me puse a dar nerviosos paseos por el... 110- Irresolución-
Gandalf Incapaz de contenerse, detona su primera
frase: 111- En la jungla- El curador Desconfío de mi mano en el lienzo.
Acaricio el cuadro. Nadie nos ve. Admiro la tumultuosa proliferación
de formas vegetales, rozo el paisaje y compruebo que el pintor y yo coincidimos
en algún cañaveral. Recuerdo las homólogas cañas
con similar estructura de líneas y formas. En aquel campo inmenso
fulge la imagen de un hombre... 112- Eternidad- J. P. Ferrara La amistad no es cosa de dos días,
ni de 20 años, aunque 20 años sean algo, no como dijo Gardel.
La amistad es como la Tierra, hay que cuidarla perpetuamente, tratarla
con cariño, amor e inteligencia; siempre es necesario estar pendiente,
dispuesto a tender la mano solícita y a dar la sangre, si fuese
necesario... 113- La enfermedad del
miedo- Salvador Dalí Salvador Dalí le dijo a la presentadora
que lo había llevado a ese programa televisivo: "Soy uno de
los genios de la pintura pero soy muy mal pintor, y es porque soy muy
inteligente (hay que ser un poco bruto para llegar a ser buen pintor)". 114- Psychotria viridis-
Suli Mon En el tarro, escrito a pluma, aún
se podían reconocer algunas letras góticas en lo poco que
quedaba de etiqueta. Eran restos de la botica de mi abuelo, un químico
que hacía sus propios brebajes y que había muerto hacía
tres años dejándonos por herencia una veintena de botes
con hierbas y ungüentos, Mi madre, su única hija, había
guardado... 115- El ascensor- Lázaro Entro casi sin mirar. Sólo me dejo
guiar por el sonido metálico de los mecanismos que advierten la
detención del cubículo de acero en el piso y maquinalmente
mis pies me llevan hasta el fondo para aplastar mi espalda contra el inmenso
espejo que ocupa toda pared. Dejo mi maletín en el suelo y comienzo,... 116- La tiendecilla de
Joaquín- Damián Trésel A medida que iba pasando el tiempo, y
los años en su vida, a Damián le resultaba más fácil
creer que, cuando dormimos, visitamos mundos paralelos a éste en
el que nos movemos cada día. Esos mundos, a veces, tienen que ver
con nuestro pasado pero, cuando los visitamos, no es que -viajando en
el tiempo- volvamos a aquellos tiempos en los que fuimos niños
o... 117- Modelos de supervivencia-
Bukato A medida que iba pasando el tiempo, y
los años en su vida, a Damián le resultaba más fácil
creer que, cuando dormimos, visitamos mundos paralelos a éste en
el que nos movemos cada día. Esos mundos, a veces, tienen que ver
con nuestro pasado pero, cuando los visitamos, no es que -viajando en
el tiempo- volvamos a aquellos tiempos en los que fuimos niños
o... 118- El turno de Lucifer-
Johny B. Goode - ¿Cuál es tu nombre? 119- Qué triste
aquella música- Liebre feliz ¡Qué triste aquella música! Algunos bailaban llevados por sus notas y se abrazaban ingrávidos. Otros, con un vaso en la mano, siempre medio lleno, soñaban. Soñaban en algo vago, familiar, impreciso... pero soñaban -o incluso casi se dormían- en medio de aquella sensación embriagadora y cómoda. Pero ¡qué triste era aquella música!... 120- La última hora-
Liralia Hacía muchísimo frío. "Tengo que verte", me repetía su voz femenina en todas las esquinas de mi cabeza. Pues bien, allí estaba, pasando frío a las orillas de un acantilado en medio de la nada, los dientes amenazadores de las piedras haciendo formas rocambolescas sobre el pavimento, el rugido furioso estrellándose contra la pared de roca. Saqué un cigarro y... 121- Mensaje oculto- Dorian
Gray A las ocho de la mañana sonó
el despertador, pero yo me quedé en la cama remoloneando. Al cabo
de un rato recibí un sms. Era de mamá. 122- La confidente- Argax -Fresa, limón, uva. ¡Ya estamos con la macedonia, Lola! Por una vez hija, sólo por una, campanitas anda -con dedos huesudos y temblorosos pulsa el enorme círculo verde-. ¡Niña, que son ya muchos años de conocernos! Has sobrevivido a mi señora, te he dedicado muchas horas, más que a ella casi... 123- El Pato- Francisco
de Hernani Muchas cosas han perdido, para mí, el significado que tenían en otro tiempo. Las primeras sesiones de cine los jueves y los domingos, por ejemplo, o cosas tales como tomar un taxi y, en particular, instalarse en uno conocido con el sobrenombre de "pato" y sentirse cómodamente transportado a través de una ciudad sin semáforos ni atascos... 124- El matrimonio y la
limpieza- Xacobo Mi marido es un sol. 125- La pareja perfecta-
Yuri Avanza golpeando todos los frentes; derecha e izquierda, un desvío; izquierda a derecha, otro desvío; arriba y abajo, un nivel, una pausa; abajo y arriba, un desnivel, más impulso. Pero siempre adelante, a la ofensiva. La punta enchapada en metal con el sol posado en su brillo. Detrás de su metro y tanto de madera viene el hombre enlazado; guiado; él es sus ojos en la... 126- Un curioso deshilachado-
Manuel Albán Un espejo añoso, de reflejo irregular y enmarcado en maderas picadas ocupa casi toda la pared de la izquierda. Crea una sensación de espacio inexistente en el breve recibidor, se diría que un pasillo amedrentado por el mueble pesado y atestado de fotos de toda la familia, con marcos de oro y plata, algunos de formas enrevesadas en las... 127- El maestro- Defensor En el tablero de su automóvil, una luz roja se encendía de forma intermitente con un mensaje poco tranquilizador "STOP". Con un acto reflejo Lucas giró el volante con la mala fortuna de ir a parar directamente a la cuneta de la carretera, enseguida cogió su teléfono móvil y tecleó un número sin obtener ninguna respuesta, insistió una y otra vez... 128- El bosque tenebroso-
El peregrino gris Mi caballo comenzaba a fatigarse. Los
orcos me darían alcance en cualquier momento. Si no conseguía
informar a mi rey del ataque inminente que estaban preparando, acabarían
con nuestro reino. 129- La cámara fotográfica-
Iván Marmi Ya me lo advirtió el dueño de la tienda. "Esta cámara no necesita carrete, ni revelado ni papel fotográfico", dijo. No puedo negar que tal afirmación me extrañara un poco, pero como nunca había poseído una de aquellas máquinas y era un profano en lo que al arte de la fotografía se refiere no le di más importancia... 130- Una historia corriente-
José Pérez y Pérez Dudaba, ¿seguiría vivo? Siempre había oído contar que los que casi han muerto, al volver dicen que su vida se les ha mostrado como una película rápida delante de sus ojos. Eso es lo que él sintió antes de dormirse y ahora, al despertarse, pensó, estoy muerto. Esto es la muerte, voy a levantarme y veré mi cuerpo tumbado en la cama, relajado y serán los demás los que se sientan el dolor cuando... 131- Restaurante- Candela
Gisel No puede dormir. 132- Judas- Don nadie Los zapatos brillaban a la luz de la bombilla; habían sido pulidos para la ocasión. Sus lazos estaban trenzados de una manera tan delicada que bien podían haber sido la mortaja que hace la geisha a su príncipe samurai. Las suelas no estaban gastadas y todavía tenían la rigidez con la que nacen. En general todo en ellos respiraba un aire de... 133- La consulta- La espabilá Al principio eran sólo palabras. Lo normal, dirá usted. Pero no. Entiéndame, no es que yo quiera decir con esto que no sea normal articular palabra, no me tome por uno de esos chalados a los que hay que seguir la corriente. Yo es que las vomitaba. Las palabras, digo. Sé que es difícil de creer, pero venían a mi boca directamente del... 134- Las luciérnagas
de Dresde- Arturo Bandini Cada noche, en la soledad del apartamento, con las luces apagadas, el hombre abre la ventana y fuma. Sobre el alféizar, un bote de cristal que en su día contuvo mermelada de arándanos. Cuando da la última calada, siguiendo un ritual del que apenas es consciente, el hombre desenrosca la tapa y deja caer la colilla aún encendida,... 135- Pérdida de
letras- Peter Cantropus Despierto y me froto los ojos. Siento
algo raro. Veo bien, oigo bien, la cabeza está en su sitio... habrán
sido imaginaciones mías. Voy al cuarto de bano. 136- Lo que escuché
medio dormido en el tren- Chango Cárdenas - Disculpe que lo moleste, amigazo, pero
le voy a tener que correr un poco el equipaje porque, si no, no puedo
estirar la piernas. Soy de piernas largas y ya no sé donde meterlas.
Qué le va a hacer
137- Bajo la torre de Breogán-
Chiki Los barcos partían mar adentro.
Sus enormes velas rayadas se desplegaron imponentes y aterradoras, dedicándole
un silencioso adiós. Se marchaban sin él. 138- En la orilla del río-
Vega Sole lleva despierta desde las cinco de la mañana. Tiene la radio bajita para no molestar, le habla en susurros y a veces la adormece. Por costumbre extiende la mano por la cama buscando el calor tibio de una compañía que ya no está. Paco ya no está. Hace dos años que ya no le acompaña en la cama. A veces se acuerda de sus odiosos ronquidos y su... 139- Un par de cosas sobre
el destino- A veces tienes la sensación de
que algo bueno va a ocurrirte, algo que cambiará tu vida hasta
darle la forma que siempre debió tener. A veces tienes la sensación
de que la suerte está, por fin, de tu lado. Como hoy, por ejemplo.
140- El arte de vivir a
ras de suelo- María Bernarda Mi nombre es Bernardo, aunque comúnmente se me conoce por Escarabajo Hércules. Nunca me he preguntando el motivo de este sobrenombre, pero pienso que tampoco es muy difícil adivinar el por qué. La palabra Escarabajo, pienso que procede de "es cara abajo". Desde que nací, he tenido la cara muy pegada al suelo, pero nunca... 142- Examen final- Ni llanto
ni rechinar de dientes -Prometieron los distintos dioses a fieles e infieles un examen imparcial al final de los tiempos, y un veredicto concluyente. El premio o el castigo eternos serían las ineludibles consecuencias. Pues bien, para los habitantes pasados y presentes de todos los planetas y galaxias del Universo, ha llegado esa hora... 143- El mensaje- Babel Unos hombres pulcramente ataviados se
aproximaron para interrogarlo. 144- Purifixión-
India El origen de todos los males comenzó cuando su madre lo abandonó. Su destino pasó a manos de la abuela paterna, quien lo acogió a regañadientes en su bendita (maldita) casa, donde toda clase de bichos pululaban recreándose en la inmundicia que impregnaba las estancias. Quedó atrapado entre roídos recuerdos que condicionaron la vida del pequeño Miguel, como el de aquellas visitas de... 145- Las fauces del futuro-
De El hombre de hojalata "Hoy lo serás todo. Mañana no valdrás nada." En el viejo buque marinero aquellas palabras habían sonado siempre con soltura y fuerza, recorriendo todos sus camarotes y escotillas como podrían hacerlo las polillas o las astillas. Él había servido al puerto tantas mañanas como días tenía el embarcadero. Sus metálicas faldas conocían ya cualquier esquina que aquél mar del atlántico ... 146- La pluma que sola
escribía- Artem Había días en los que el joven y entusiasta escritor pensaba que su pluma, dotada de algún misterioso poder, había optado por escribir en su ausencia exitosos y breves relatos. Le ocurría al joven que, cada noche, tras haber estado intentando garabatear sobre las hojas durante horas, caía dormido. No soñaba con nada especial; momentos de... 147- La mujer descalza-
Macondo María, la ciega, como se la conocía en el pueblo, no se había calzado en su vida. Ciega desde su nacimiento, necesitaba sentir el tacto del suelo que pisaba para orientarse y no perderse. Las plantas de sus pies eran ásperas y encallecidas, con una epidermis tan dura como la de un elefante, pisaban las piedras sin sentir frío ni calor... 148- Medicina natural-
Belkis Los médicos no deben de tocar las
tetas de sus pacientes. Al menos no, si ellos están despiertos
149- Entre dos lluvias-
Cecilia C.J. Recala la lluvia sobre este saco deshilachado, aunque el frío ya no se apodera de mis endebles huesos, han pasado demasiados años sobre ellos, eternos inviernos de escarcha y hiel, veranos de sol abrasador cargados de ironías e infamias. Mi vida me conduce hasta aquí, una esquina cobijada del mundo, confidente de... 150- El rompimiento- Almagesto Aquellas estridentes voces jamás abandonarían el tálamo hallado al otro lado de tus inmaduros oídos. Creíste encontrar las claves fuera de la misma casa que te asestó los severos golpes que aún hoy rigen tu efímera vida. Quizá por ello permanece el eco ensordecedor cuyo origen rechazaste desenmascarar, dulce esencia que, probablemente, te habría proporcionado el antídoto vital válido para futuros entresijos. Sólo tú... 151- El truco de magia-
Alacrán El niño ya se ha hecho adulto. Sigue conservando algunos detalles de la infancia. Es grosero y altivo. También sigue teniendo un retardo en la mente. Algunas veces se enfada consigo mismo, porque su cerebro no le responde. Tiene jaquecas casi todos los días. Es el fruto de un matrimonio de personas mayores. Su padre frisaba los setenta... 152- El último aliento-
Kadogo Cuando llego el momento, dejó caer sus delgados brazos y piernas de ébano de forma flácida y relajada como si fueran miembros inertes que ya no obedecieran su voluntad. Estiró el cuello varias veces tensando las venas que lo recorrían con cada repetición. Y por último, exhaló profundamente una bocanada de aire para aliviar que la tensión que atenazaba su... 153- Ahítos de amor
verdadero- Mr. Arkadin El amor de Francesca y Nápoles (nombres artísticos) no conoce límites, va más allá de lo que la razón o los ojos están en disposición de aceptar. Amparados por un cristal que al otro lado es espejo, algunos hombres y escasas mujeres, los contemplan copular cada noche sobre un colchón circular y rojo que no cesa de girar lentamente a la manera de un satélite o planeta alrededor de una órbita... 154- Huir- Plastic Hearts Seguía corriendo, no había
dejado de hacerlo desde que salí de aquella estancia. 155- Berlín- Ulises La ciudad tiene un color ocre, casi imperceptible
a través de los empañados cristales del coche. Por sus calles,
algunos osados conductores quebrantan el impuesto toque de queda. Tras
un violento frenazo un hombre es introducido en un vetusto edificio militar.
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