Historias de la casualidad
Autor: Rosa Tejada (Profesora de Ciencias Sociales)

 
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Algunas veces la vida te da muchas y gratas sorpresas, otras te sorprende de veras y no sabes si la realidad en algunos casos puede superar a la ficción. A lo largo de la historia han tenido lugar asombrosas coincidencias, que en ocasiones han llegado a convertirse en hechos verdaderamente escalofriantes.

Los matemáticos hablan de las coincidencias como acontecimientos meramente casuales y el resto de la humanidad imagina las mil y una profecías que pueden esconderse detrás de cada número o circunstancia coincidente.
Por casualidad tuve la grata sorpresa de escuchar a un compañero de profesión disertar sobre casualidades curiosas y gracias a su amabilidad y a la información prestada, he recogido en estas líneas algunas de las más misteriosas e intrigantes coincidencias.

¿ Fue casualidad que en 1898, el escritor norteamericano Morgan Robertson escribiera una novela titulada " El naufragio del Titán", cuando todavía faltaban catorce años para que tuviese lugar el naufragio del Titanic? Robertson nos adelanta en su libro el trágico accidente que sufrirá el insumergible Titanic en 1912, y que casi todos conocemos gracias a la gran pantalla En el relato, un gran barco de pasajeros, llamado "Titán", en el que viajan numerosos personajes ricos y famosos, en su travesía inaugural desde Inglaterra a Nueva York, se hunde tras el impacto sufrido por un gran iceberg. En síntesis el hilo conductor de la historia sorprende por su semejanza e incluso se siente un inquietante respeto al saber que Robertson la escribió durante un trance psíquico. Pero lo verdaderamente intrigante son las coincidencias en cuanto a los detalles técnicos de los dos barcos.

 

Titán

Titanic

 

 

 

Nacionalidad

británica

británica

Eslora

800 pies

882 pies

Velocidad máxima

24 nudos

24 nudos

Desplazamiento

70.000 toneladas

60.250 toneladas

Numero de hélices

3

3

Capacidad de pasaje

3000 personas

3000 personas

Pasajeros a bordo

2000 personas

2200 personas

Nº de botes salvavidas

24

20

Zona dañada

estribor

estribor

Todas estas cifras pueden resultarnos verdaderamente desconcertantes si a ello se le une la fatal coincidencia de que ambos accidentes, el real y el imaginario, tuvieron lugar en el mes de abril. En abril de 1935 la historia volvió a repetirse cuando William Reeves -que había nacido el mismo día que desapareció el Titanic- hacía guardia en el Titanian, que navegaba rumbo a Canadá. Atacado por un presentimiento ordenó detener el barco cuando llegaron al mismo lugar donde se habían hundido los otros dos; gracias a ello no fueron arrollados por un iceberg. ¿Casualidad?.

No es la única ocasión en el que un libro se adelanta a los acontecimientos. "Las aventuras de Arthur Gordon Pym" de Edgar Allan Poe, publicadas en 1837 nos narra la historia de cuatro supervivientes de un naufragio, que tras ir a la deriva en un pequeño bote, deciden asesinar y devoran al grumete llamado Richard Parker. Cuarenta y siete años después, la embarcación Mignonette se hundió y los cuatro tripulantes que lograron sobrevivir en un bote decidieron comerse al grumete, que casualmente se llamaba Richard Parker. ¿Habrían leído el libro?.

Sin embargo, la curiosidad llega a tocar lo esperpéntico cuando hurgamos en las biografías de los presidentes de los EE.UU., Lincoln y kennedy. A ambos les separan 100 años de mandato. Abraham Lincoln será proclamado presidente en noviembre de 1860, en tanto que el renombrado John F. kennedy llegará a la Casa Blanca en noviembre de 1960. Lincoln tuvo un secretario llamado Kennedy, en tanto que Kennedy tuvo a su servicio otro secretario llamado Lincoln. Ambos alertaron a sus presidentes de un peligro inmediato y en ambas ocasiones estos hicieron caso omiso al peligro dejándose llevar por el destino. J.W. Booth, nacido en 1839, fue el autor del asesinato de Lincoln que tuvo lugar en el teatro Ford . En su huida se refugió en un almacén. Cien años mas tarde en 1939, nació Oswlad, autor del disparo que acabó con la vida de J.F.Kennedy cuando viajaba en un coche de la marca ford, modelo Lincoln. Oswald disparó desde un almacén refugiándose después en un teatro. Ambos asesinatos tuvieron lugar en viernes y las dos víctimas recibieron los disparos en la cabeza, siendo presenciados en las dos ocasiones por sus respectivas esposas, a las que la casualidad unió al perder el hijo que esperaban durante su estancia en la Casa Blanca. Andrew Jonson nació en 1808, y será él quien tendrá que ocupar el vacío presidencial dejado por Lincoln. Cien años más tarde, en1908, nacerá L. B. Jonson, sucesor de J.F. Kennedy tras su asesinato. Todo de cien en cien.

Otro ejemplo en el que la casualidad llega a unir vidas paralelas, le ocurrió al rey Humberto I De Italia, quien en 1900 estuvo cenando en un restaurante en Monza, donde había acudido para asistir a un campeonato de atletismo que se celebraba al día siguiente. Mientras cenaba pudo comprobar que el propietario del establecimiento se le parecía como una gota de agua. Tal parecido sirvió para entablar una agradable conversación en la que descubrieron que habían nacido el mismo día, el 14 de marzo y en la misma ciudad, Turín, se casaron en la misma fecha y sus esposas tenían el mismo nombre, Margarita. El dueño del restaurante lo había inaugurado el mismo día en que Humberto I de Italia fue coronado. El rey asombrado por las numerosas coincidencias que les unían, decidió invitarle a presenciar el campeonato. Sin embargo éste no se presentó a la cita, ya que fue asesinado en misteriosas circunstancias. Sus destinos volvieron a unirse, cuando en el mismo instante en que comunicaron al monarca la noticia, el anarquista Bresci le disparó causándole la muerte.

Si la casualidad llega a unirse terriblemente al desconcierto numérico, las cifras pueden hacernos temblar al saber que el famoso compositor Richard Wagner nació en el año 1813. Si sumamos los dígitos de su año de nacimiento, el resultado es trece que a su vez coincide con el número de letras de su nombre y con las óperas que compuso a lo largo de su carrera. Encontró su vocación musical un 13 de octubre. Sufrió 13 años de destierro. Terminó de componer la ópera "Tannhauser", cuya acción se desarrolla durante el siglo XIII, un 13 de abril y dejó de ser tocada el 13 de marzo de 1845. Tras su fracaso inicial en París, fue repuesta el 13 de mayo de 1895. El teatro de Riga donde se presentó como director de orquesta, se inauguró un 13 de septiembre. Wagner murió el 13 de febrero de 1883, decimotercer año de la unificación de Alemania.

Quizás la casualidad sea eso, simplemente casualidad pero no deja de sorprendernos e inquietarnos misteriosamente por minúscula e imperceptible que sea. Por eso después de leer estas historias no nos sorprenderá si encontramos a algún viejo amigo en un recóndito lugar del mundo que habíamos elegido para perdernos, o si nuestra fecha de nacimiento coincide con el premio del "gordo" de Navidad, porque la vida se sigue haciendo de pequeñas coincidencias, o ¿ será casualidad?.