Algo personal
Autor: Pedro Mirigliano

 
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Coloco la hoja en la máquina y pienso ¿sobre qué escribo? ¿De los problemas que les causan a los gobiernos los inmigrantes ilegales que no tienen qué comer en sus países y tratan de emigrar a otros países que, casualmente o no, le sacaron de alguna manera sus riquezas? ¿De los desastres que provoca el hombre agrediendo al planeta y después le hecha la culpa a los mares, los vientos o el calor? ¿De la estupidez humana? Sobre qué escribir que usted no sepa. Entonces voy a hablar de mí. De lo que me pasa con lo que pasa. Yo estoy podrido, harto de gobiernos inoperantes para solucionar algunos de los problemas que creó o ayudó a crecer. Estoy harto de ver ministros y funcionarios que fracasan una y otra vez sin que se les pase por la cabeza la idea de renunciar y al responsable que los puso allí -un presidente- no sólo no los hecha sino que generalmente los apoya y los mantiene. Y los mismos presidentes que toman medidas en contra de su propio partido, o de su propio país o incluso del resto del mundo pero casi nunca en contra de las grandes empresas y gastan dinero y energía y vidas que podrían y deberían ser volcadas a fines más serios, más útiles, más beneficiosos para todos.


Y esos empresarios que se enriquecen multimillonariamente por minuto y en tan poco tiempo me resultan tan sospechosos que los investigaría con una lupa gigante


Pero suponiendo que la hayan hecho trabajando y pagando los impuestos (Hummm), al ver los inumerables casos patéticos que se ven a diario de gente que tiene que viajar al exterior para salvar su vida y no tiene plata, los hospitales que se les mueren pacientes por no tener un tomógrafo o un respirador artificial o un simple reactivo o una incubadora ¿En qué piensan? ¿En donar algo de las insospechadas ganancias obtenidas o de pedir MÁS? ¿Cuándo se lo van a decir claramente y en la cara? ¿Acaso se tiene miedo que le saquen algún muerto del placard? O dicho de otra manera: Que nadie puede exigir nada porque no puede sustentarlo con su propio ejemplo. Entonces, que tal si se empieza a modificar (se) .


Porque así se cae en el dicho TAN, TAN popular que dice que el país está rico pero la gente está pobre. Puede ser verdad, pero ¿sabe una cosa? No me importa que el País esté rico, me importan más los que se mueren de hambre, los que viven con un peso por día, me importan más los jubilados que hicieron este país y ahora los tratan como mendigos, me importa la alta tasa de mortalidad infantil evitable y la gente que entrega su dignidad por un plato de comida en las ollas populares y me sigue sublevando la muerte de Pochat por tener el tupé de investigar un ilícito en el Ansses de Mar del Plata (Alguien además de la familia debe tenerlo presente).


Y estas son las cosas que a mí personalmente me indignan, que no me alcanzaría todo el diario para desarrollarlas y que no se pueden tapar con datos y estadísticas que me puedan rebatir, por más que me quieran convencer que el país avanza, yo creo que seguimos retrocediendo hacia el año cero de nuestra historia (el mundo también, pero esa es otra nota).


PD: A veces me pregunto para qué me pregunto tanto.