![]() |
||||
|
|
|
|||
|
Cuando naciste, fuiste lo mas maravilloso que me podía ocurrir en la vida, te criamos entre algodones, dándote todo lo que podíamos y más. Pasaste una infancia feliz y alegre, eras comunicativo, con sentido del humor y genial. Te metiste en los 13, 14 años, y empezabas a llegar a casa en ocasiones serio, cerrado, irascible. A veces veo tu mirada turbia y me muero, no entiendo que te pasa, no sé si eres tú o la sociedad que te ha tocado vivir la que falla, no te entiendo, tampoco sé si eres el mismo hijo que parí hace 15 años, y te quiero, quiero salvarte de todas las vicisitudes que encuentras a tu paso, pero lo hago mal, estoy fallando y no sé la solución. Jamás he sido partidaria del autoritarismo, sino del diálogo, pero no sé hablar contigo, tu idioma no lo conozco, y te quiero. En estos momentos estoy esperando el paso del tiempo para que nos ponga a cada uno en nuestro lugar, estoy esperando que llegues con la mirada limpia, transparente y alegre que tuviste un día. Hijo mío lucha e imponte ante las zancadillas y golpes que estás recibiendo, no te hundas, no te metas en ese mundo de violencia y oscuridad. Tira para adelante. Sé que lo vas a hacer, llevas la valentía, la bondad, el orgullo y el amor propio en tus genes. Y cuando hayas recorrido este camino de adolescencia, te estaré esperando para darte ese abrazo que tú y yo necesitamos.
|
||||