Pioneros en la pesca de atún en el Estrecho
Autor: Nicolás Alonso Hurtado (Profesor de Física y Química)

 
Google

En reconocimiento y pequeño homenaje a dos buenos amigos, José Manuel Casal, ex alumno de este Centro y al cual tuve la ocasión de darle clase por los años 80, y Francisco Naranjo, ambos excelentes profesionales de la industria en la actualidad.

Mis primeros contactos surgieron como consecuencia de la gran afición que nos une desde hace muchísimo tiempo, "la pesca" y más concretamente desde embarcación.

Hasta el año 1994 aproximadamente sólo practicábamos la pesca de fondeo, esto es, con la embarcación anclada en los "roqueos" de nuestra zona litoral. Recuerdo las buenas pesqueras realizadas de meros, pargos, voraces y otras especies que antes abundaban más en nuestras costas y que por distintos motivos hoy día han decrecido bastante. No obstante, podemos considerarnos afortunados de vivir en nuestro Estrecho, que, aunque a veces y con más frecuencia de lo que quisiéramos, no nos deje desarrollar nuestro "hobby" favorito, cosa que nosotros nos tomamos como una veda natural.

Primeras capturas de bonitos en los comienzos de esta pesca. Año 1995

Sobre el año 94 antes reseñado, tanto José Manuel como Paco empezaron a darle vueltas a la cabeza al ver a los barcos de pesca profesionales que venían con abundantes capturas de atunes en el estrecho. Observaron que por la zona de Marbella algunos grandes yates intentaban la pesca del atún gigante.

Me acuerdo que incluso se aventuraron a probar con unas cañas y carretes que no eran los idóneos, y las líneas, nudos y muestras que se rompían o estropeaban, con algunas picadas de atunes no muy grandes. En ocasiones llegaron a desplazarse hasta cerca de Estepona y posteriormente hacia el estrecho.

Primer atún de unos 30 kg. capturado en 1996

Yo me mantenía al margen de esta pesca en un principio pero siempre comentábamos en nuestro Real Club Náutico las incidencias que habían tenido tras sus singladuras, cómo y de qué forma hacer un nudo efectivo, los carretes que detectaron inmediatamente que no podían resistir un gran atún, etc. Toda esta experiencia inicial que fueron adquiriendo fue a base de muchas horas de navegación, gastar mucho combustible y probar muchos equipos, el por qué explico estos detalles es para que comprendan nuestros lectores que en nuestra zona nadie se dedicaba a la pesca de altura desde embarcación, y que gracias a estos dos pioneros, esta pesca ha tomado el auge que tiene en nuestro estrecho.

Ni que decir tiene la importancia de la embarcación en este tipo de pesca. Tras los barcos iniciales y dentro de nuestras posibilidades hemos llegado a la que poseemos en la actualidad, marca "Starfisher" 8,40, que es la que poseen ellos, como la 7,60 que es la mía, con motorización de 200 cv y 170 cv respectivamente, lo que nos permite desplazarnos a la zona del estrecho en poco tiempo.

Tras las múltiples pruebas iniciales, en una de las cuales navegaban aquel día de mayo de 1994 con sus respectivos barcos "JOSEMAR" y "YEDRA II" de José Manuel y Paco Naranjo una "Lema" y "Arcoa" respectivamente, yo me encontraba con mi "RODMAN" fondeado y, al no estar pescando mucho, decido levantar el fondeo y unirme a ellos, con un par de cañas de pesca de fondo y unas pequeñas muestras, por si se daba algo, con la esperanza de que se les diera a ellos algún atún y por lo menos asistir a la captura desde cierta distancia. Siempre en contacto por radio, la tarde transcurría sin ninguna novedad, cuando nos alerta José Manuel que le ha dado una picada un pescado y que nos mantuviéramos a cierta distancia. Recuerdo que en esa ocasión navegaba con él Paco Amorós, otro buen amigo nuestro. Para nosotros aquello constituía todo un acontecimiento, máxime cuando nos comentaba José Manuel que era bastante grande o a él le parecía. Tras una media hora aproximadamente lo consiguieron izar a bordo, pusimos rumbo a puerto y al amarrar y dirigirnos al barco del compañero, pudimos ver por fin la pieza que pesaría unos 25 ó 30 Kg aproximadamente, y que por lo que tiraba y luchaba parecía mucho mayor. Hoy día, y tras pasar unos años de experiencia, les aseguro que en ese tiempo de combate o lucha con la pieza estos dos pioneros izan a bordo un atún con mas de 200 Kg y lo se porque lo he experimentado personalmente formando equipo con José Manuel, como ya les reseñaré más adelante.

Esta captura fue sin duda la que animó y espoleó aún más si cabe a continuar perfeccionando tanto la técnica como los equipos, al mismo tiempo que fueron seleccionando las zonas de pesca.

Transcurría el año 1997 y tanto uno como otro, a veces formando equipo y otras cada uno por separado en sus respectivos barcos -yo confieso me mantenía al margen de esta pesca- salían con otros tantos amigos y compañeros esporádicamente y en cuanto tenían un tiempo libre en sus obligaciones laborales, salían a la mar si el tiempo lo permitía.

Fue en el mes de junio de este año cuando se puso de acuerdo José Manuel con Paco Mena para salir a intentarlo al Estrecho a bordo del "JOSEMA", el anterior barco de J.M., cuando casi al final de la tarde tuvieron la mejor picada hasta entonces, y tras unas dos horas aproximadamente de combate y con noche ya cerrada lograron izar a bordo el primer atún gigante, que es el de la foto, el cual pesó 153 Kg

Primer atún "gigante" de 153 kg. capturado en junio de 1997

Esta captura constituyó todo un acontecimiento en nuestro club Náutico y en los demás de la zona. Recuerdo que hasta la prensa local se hizo eco de la noticia.

Piezas de 71 y 22 kg. capturadas en 1998
Atún de 70 kg. capturado en 1999

A partir de entonces, ya las salidas eran mas frecuentes en la temporada de este tipo de pesca y se fueron produciendo las capturas de pesos diversos. En las fotos aparecen algunas solamente de 1998 y 1999, en las cuales hubo piezas de 70, 180, 200 y 312 kg. En el año 2000 aparece en la foto J.M. con nuestro amigo Francisco Paulete "Curro", con un atún que pesó 271 Kg.

Atún de 271 kg. 11 de agosto de 2000

Hago un inciso para decir que sobre estas fechas aproximadamente me voy incorporando ya de forma activa a esta pesca, y comienzo a salir formando parte de la tripulación con José Manuel y, a veces, con Paco Naranjo. Digamos que me empiezo a enganchar a la misma y creo que puedo ayudar sobre todo en el gobierno de la embarcación, ya que el esfuerzo en la silla de combate es bastante superior como os podéis imaginar, pero que tanto el que va al timón como el que lo hace en la silla tienen que estar coordinados y saber lo que se hace en cada momento, ya que estos enormes "pescados" no te permiten muchos fallos y es que, aun haciéndoles las cosas muy bien, en un porcentaje alto se "desempescan" o rompen por algún motivo.

Quiero recalcar lo de la compenetración de la tripulación y que esta tiene que tener la suficiente experiencia para que el combate termine en captura. Por ello quiero rendir homenaje en estas líneas, aparte de los ya mencionados, a otro buen alumno mío de este Centro de finales de los 70, Antonio Carrión, con el que José M. ha realizado capturas muy importantes; y también otro compañero de trabajo, José Mariano, que son los que forman el equipo que acompañamos a los "monstruos" pioneros, como he titulado el artículo. Y es que a partir del año de la primera captura, 1997, algunos de los barcos tanto de nuestro club como de los otros de la zona empezaron a interesarse por esta pesca, que había estado dormida y que si no llega a ser por ellos quizás hubiera tardado más en resurgir en esta zona.

Como consecuencia de todos estos éxitos, en el año 1999 tomamos la decisión de organizar el primer torneo de pesca de altura "Ciudad de Algeciras" desde nuestro Real Club Náutico, el cual estuvo apoyado por nuestro ayuntamiento y la autoridad portuaria, participando un gran número de embarcaciones de la zona y costa del sol, con barcos de esloras de hasta 20 metros, como la ganadora que fue "MONSERRAT", con base en el puerto de Barbate y llegándose a capturar unos 2500 kg. de atún, quedando nuestros protagonistas de la siguiente forma: J. Manuel con su embarcación "JOSEMA" consiguió el 4º premio con tres atunes de 70, 118 y120 Kg respectivamente.

Por su parte, Paco Naranjo consiguió un 5º premio con dos atunes de 120 y 130 Kg respectivamente con su barco "YEDRA II". Estamos hablando de dos barcos de esloras de unos 7 m., frente a los grandes yates que compitieron.

En el año 2000 también organizamos en nuestro club el 2º torneo de pesca de altura, que ya no fue tan prolifero en pesca, ya que solo se capturaron seis pescados, adjudicándose el torneo la pieza que figura en la foto, una embarcación de Benalmádena, no consiguiendo ninguna captura nuestros protagonistas.

De 2001 a 2003, por distintos motivos, no se pudo organizar los concursos, que con tanto tesón y empeño habían venido demostrando el equipo de nuestro club, como Paco Mena, Bernabé Troya, etc., colaborando yo mismo, así como nuestros protagonistas, y apoyados por los presidentes, primero M. Tapia y, posteriormente, M. Beardo.

Nuestros amigos pioneros siguieron pescando. A las primeras de cambio ya estaban a bordo de sus barcos y probando de nuevo. Yo por entonces empecé a salir más con ellos y a engancharme más a esta pesca, ya que creía podía ayudar sobre todo en el manejo de la embarcación ya que el esfuerzo en la silla de combate es superior. Me llego incluso a comprar dos cañas y, con la ayuda de J.M, me equipo y pertrecho mi barco, para intentarlo incluso por mi cuenta.

En las fotos siguientes, que corresponden a agosto de 2001, se produce la captura récord de J. Manuel con su nueva embarcación "DESTROYER", una "Starfisher" 8,40 , con un atún de 404 Kg con unos compañeros de trabajo del patrón, que son los que aparecen en la foto.

Record de captura. Atún de 404 kg. Agosto de 2001
Atún de 170 kg. Año 2001

En 2001 y 2002 se van produciendo distintas capturas, pero vamos observando que paulatinamente van siendo menores, Si analizamos el porqué, podemos sospechar cuáles son sus causas y la tremenda presión a la que están sometidos estos magníficos ejemplares (almadrabas, redes y palangres de deriva, etc.)

Paco Naranjo con un atún de 191 kg. Embarcación Destroyer. 2002
Pieza ganadora del II Torneo Ciudad de Algeciras. Año 2002


Quiero contarles la jornada de pesca de una tarde de julio de 2003. Quedamos citados sobre las 15.00 h. en los dos barcos de nuestros amigos. Paco Naranjo llevaría como tripulante a M. Camelo, mi compañero habitual de muchos años; y yo mismo me embarcaría con J. Manuel en el "DESTROYER". Salimos a intentarlo como de costumbre, tras dejar por popa la zona de "la Fontanilla" que con viento de poniente es donde pica con bastante violencia la mar. Cada vez íbamos ganando en calma a medida que nos íbamos acercando al centro del estrecho frente a Punta Cires, donde estábamos situados a los cuarenta minutos aproximadamente de nuestra salida de puerto, comenzando a largar las muestras, operación que requiere también su técnica, distancia y distribución de las mismas, comenzando a navegar a baja velocidad en dirección hacia poniente y esperar que entrara algún pescado. La tarde fue transcurriendo sin novedad, cambiando algunas impresiones por radio con el "MATI". Por la sonda algunas veces aparecían algunos atunes pero no subían a comer a superficie, pocas picadas habían tenido otros barcos y que, como nosotros, lo intentaban también.

Solemos recoger las muestras prácticamente cuando el sol llega a su ocaso que en este mes de julio es aproximadamente sobre las 21.30h, salvo que estemos en combate con un pescado al cual hay que finalizarle la faena y que en más de una ocasión nos ha llevado a terminar bastante tarde.

Serían las 21.00 h. Navegábamos a la vista del "MATI", en esa ocasión con proas contrarias, cuando observamos un banco de atunes en superficie comiendo, pero que, por nuestra posición, no podíamos entrarle. Sin embargo, comunicamos por radio a Paco que se desviara un poco hacia estribor, pues él no los había localizado, quizás por el sol en contra. La cuestión es que les llegó perfecto. Efectivamente nos comunica el "MATI" que está en "combate", palabra de guerra que utilizamos sobre todo para que, si hay barcos en las proximidades, se mantengan algo alejados de las carreras que estos enormes pescados nos dan durante su captura. Decidimos nosotros dos en el "DESTROYER" dar unas ultimas vueltas y esperar a la captura del compañero, operación que solemos hacer por si necesita ayuda o hay algún imprevisto. Yo calculo que serían las 21.30 h. Prácticamente íbamos a recoger nuestros equipos cuando se dispara el carrete de una de las cañas con una fuerza tremenda. Inmediatamente, pasamos a navegación en piloto automático y empezamos a recoger las otras cañas los dos, pero al estar recogiendo yo la mía, se da el segundo atún. Estábamos en el centro del banco que se había levantado. Me grita J.M que no toque la otra caña de momento, porque seguro nos hubiera dado un tercero. Decide dejar de correr por largo esta ultima picada, y tras recoger la caña que quedaba se sienta él en la silla de combate y yo paso al timón. Comunicamos por radio al "MATI" lo sucedido el cual continuaba aún con su tarea de rematar al suyo. Ni que decir tiene que se nos hizo de noche. La idea que propuso J. Manuel era de si el trafico nos lo permitía, cruzar el dispositivo siempre atento a nuestro radar y GPS, poniendo proa hacia nuestra costa, como se podrá entender al mínimo de maquina. El combate con el primer atún fue digno de haber sido grabado, por el ímpetu y velocidad que le imprimió en la silla J.M., la tensión y el intercambio de palabras y órdenes fueron tremendos, toda nuestra adrenalina se descargaba en esos momentos. Les puedo asegurar que no hay pesca que se pueda comparar en este sentido a la de estos gigantes de nuestros mares.

Al cabo de unos diez minutos encontramos un hueco sin transito de mercantes y continuamos en el rumbo previsto hacia tierra. El segundo atún se nos reviraba a veces, ya que había que estar pendiente de las dos líneas. Si complicado es de día imaginaos de noche. El "MATI" nos comunica que ha logrado meter su atún a bordo y que se viene para nuestra posición por si necesitamos algo. En este intervalo de tiempo habíamos pasado el dispositivo y nos encontrábamos aproximadamente frente al "Tolmo". El atún primero lo tuvimos en la popa sobre las 22,15 h., lo arponeamos y a bordo. Mientras estábamos pendiente del izado a bordo, el segundo atún se nos cruzó, pero gracias a la pericia y experiencia acumulada por nuestro patrón, en cinco minutos estábamos dándole fuerte. Esta pieza, seguramente por la paliza que se pegó en el periodo de captura del primero, nos dio después menos trabajo. No se lo van a creer: estaba a bordo a las 22.50 h.. Aunque cansados, pusimos rumbo los dos barcos al puerto con la satisfacción de haber vivido unas de las jornadas que no olvidaremos en la vida y de las que se te quedan grabadas en la retina para siempre, y que hacen de esta pesca la reina de las pescas.

En la foto aparecen los tres atunes a bordo del "DESTROYER" ya que, por comodidad, en el puerto a la hora de desembarcarlos era mejor así.

Tres atunes capturados por las embarcaciones Destroyer (143 y 185 kg.) y Mati (176 kg.). Año 2003

En nuestras salidas también hemos conseguido algunas capturas curiosas como la que muestra la siguiente foto de ese mismo año. Junto a un atún de unos 12 Kg capturamos un marlín blanco de 37 kg. Esta captura no es muy abundante y no se suele conseguir muy a menudo. También es muy espectacular debido a que este pescado presenta mucha batalla. Incluso, recuerdo como se salía del agua en unos saltos espectaculares tratando de quitarse el anzuelo, y el cuidado que tuvimos que tener al izarlo a bordo debido a su espada o pico, para que no nos produjera ninguna lesión.

Curiosa captura de un marlín blanco de 37 kg. 14 de junio de 2003

En las salidas que tuve por mi cuenta en mi propio barco, que no fueron muchas, tuve en una de ellas la ocasión de capturar un atún de unos 180 Kg con mi tripulante M. Camelo, del cual son las dos fotos que continúan. Tras dos horas de combate y de una gran intensidad en el mismo, lo pudimos arponear y subirlo a bordo. En otras jornadas no tuve la misma suerte: en una se "desempescó" la pieza y en otra ocasión la picada fue de un atún tremendo el cual incluso, por un fallo que tuvimos, nos reventó el freno del carrete.

Atún de 180 kg. capturado con mi embarcación "Playa Getares". 10 de junio de 2003

Por ultimo, quiero reseñar lo acontecido en el III Torneo de Pesca de Altura "Ciudad de Algeciras" el cual, tras tres años sin poderlo organizar y tras vencer multitud de dificultades, gracias en esta ocasión a la inestimable colaboración de organismos y comité del Real Club Náutico, pudimos realizar.

Yo iba a participar con mi embarcación es esta ocasión ya que, mi amigo Manolo Natera, el cual vive en Zaragoza, por cierto primo de nuestro compañero ya trasladado a esa misma capital, Alfonso Natera, quería desplazarse para ver qué era esto de la pesca del atún, pues es muy aficionado a la pesca, y hemos practicado juntos desde la infancia esta y otras aficiones. Yo iba a llevar a M. Camelo de tripulante y él vendría un poco de mirón, y bien digo, porque cuando no se tiene ninguna experiencia en esto, es lo mejor y más aconsejable. En esto quedamos cuando un par de días antes del concurso se accidenta mi compañero con un corte en la mano, el cual le impedía hacer fuerza con la misma, por lo que no podía participar con éxito. Al comentar el asunto con José Manuel y Paco Naranjo, los cuales iban a participar con sus respectivas embarcaciones, inmediatamente JM me propone hacer un cambio de tripulación y que me embarcara yo con M. Natera en su barco y su tripulante, que era A. Carrión, pasara con Paco Naranjo al suyo, para que nuestro amigo no perdiera la oportunidad ni el viaje, gesto que agradecí, como tantos otros, que hablan muy a las claras del talante humano de estos dos pioneros y de los cuales me honro de ser amigo.

Llegó el día del concurso. En la primera jornada, salimos por la mañana y tras unas confusiones en las transmisiones por radio en la zona de pesca, unido a una indisposición de J. Manuel, que en algunas ocasiones padece, decidimos acortar esta primera jornada, de forma que sobre las 15.00 h. estábamos de vuelta, mientras los demás barcos continuaban hasta el final, lógicamente. En ese intervalo de pesca no hubo ninguna picada. Se marchó José M. a casa a descansar y tomarse algo, quedando citados para la siguiente y definitiva jornada. Tras el desayuno y demás, salimos algo retrasados y nos encaminamos hacia la zona de pesca como de costumbre, con la esperanza de pescar algo, máxime cuando en la jornada anterior algunos barcos tuvieron algunas picadas, pero que por distintos motivos no se capturaron. La mañana fue transcurriendo sin ninguna novedad. Sobre las 15.00 h. aproximadamente habíamos preparado unos bocadillos y estábamos degustándolos. Recuerdo que nuestro patrón estaba sentado en la silla de combate, ya que el día era espléndido, y Manolo y yo dentro de la cabina, cuando de pronto el carrete de una de las cañas se dispara y continuación una segunda caña, teníamos una picada doble, pero esta segunda se nos soltó en apenas cinco minutos. Continuamos con la primera que se llevó una gran cantidad de hilo, yo calculo que por lo menos 500 m., lo que nos indujo a pensar que seria un buen ejemplar. Tras la recogida de las otras cañas, pasa J. Manuel a la silla de combate y yo me situó en el timón, indicándole a M. Natera que se quedara en su asiento sin moverse y que fuera observando para no interferir en la delicada operación de la captura. Dimos la información al barco del jurado de que estábamos en combate y continuamos con nuestra labor. Manolo, desde su asiento no podía dar crédito a lo que estaba viendo y es que era la primera vez que asistía a este espectáculo. De vez en cuando le pedíamos que acercara la botella de agua a J.M. y volviera a su asiento. Quedó atónito cuando observaba cómo una caña de 130 libras, que son las superiores en resistencia, se arqueaba con una facilidad pasmosa. Tras unos 35 minutos de intenso combate apareció a la luz en la popa un magnifico ejemplar que, tras acercarlo, pude arponear. Posteriormente lo subimos a bordo ayudándonos de un pequeño, pero efectivo, virador montado en la embarcación. Este atún a la postre sería el de mayor peso del torneo, dándonos el premio a la pieza mayor. Nuestro amigo Manolo no salía de su asombro. Continuamos la jornada volviendo a calar de nuevo las cañas hasta que llegó la orden de recoger las líneas, que en esta segunda jornada tenia que ser antes, por motivos de la organización (entrega de premios, cenas etc.)

Por la radio habíamos escuchado que otros tres o cuatro barcos habían comunicado sus picadas y las capturas correspondientes, por lo que nosotros no sabíamos qué premio nos podríamos llevar.

Ya en el puerto, y al ir realizando las pesadas y tras las fotos reglamentarias que son estas ultimas, comprobamos que superamos a otra pieza en unos 23 Kg, pesando el nuestro 253,5 Kg.

III CONCURSO DE PESCA DE ALTURA "CIUDAD DE ALGECIRAS"
REAL CLUB NÁUTICO DE ALGECIRAS. AÑO 2004
Primer premio a la pieza mayor con un atún de 235 kg. Embarcación "Destroyer"

Tanto la prensa como la televisión local se hicieron eco de la noticia al día siguiente. Incluso mi amigo que viajó desde Zaragoza fue portada en el "FARO". No podíamos pedir más: fue llegar y besar el santo.
En la cena de entrega de trofeos celebrada ese mismo domingo 10 de julio de 2004, de manos del Sr. alcalde recibía el trofeo el "DESTROYER", a la pieza mayor. El primer premio en cuanto a Kg totales fue para el barco "SEPHIRUS" con dos ejemplares uno de 142 Kg y otro de 158 Kg, del club náutico de Estepona, siendo el segundo premio para la embarcación "DANCORA", del club náutico de Ceuta con otro atún de 212 kg. A continuación, otro barco de nuestro club, el "HABIBI" con otro atún algo menor.

En esta ocasión, nuestro segundo protagonista, P. Naranjo, no tuvo suerte y en las dos jornadas no realizó ningún combate. Para que veáis cómo de dispar y caprichosa es también esta pesca.

He tenido a bien contaros todas estas peripecias para que sepáis todo lo que estos dos buenos amigos han tenido que investigar, experimentar y, a veces, innovar, y que todo ello ha contribuido a que la afición a esta pesca se haya extendido por nuestra zona y esté alcanzando el auge tan importante al que está llegando.

Por todo esto, sirvan estas líneas como homenaje hacia ellos, pioneros en la zona, y mi gratitud por todo lo aprendido y disfrutado junto a ellos.