C.E.PR. Juan Pedro.- Alcaudete
ESCUELA: ESPEJO DE PAZ
VALOR PARA TRABAJAR DURANTE EL MES DE ABRIL
SINCERIDAD
VALOR: La sinceridad debe guiar nuestras vidas.
LEMA:”Ser sincero no es decir todo lo que se piensa, sino no decir nunca lo contrario de lo que se piensa”.
La sinceridad se define como: Sencillez, pureza, ingenuidad, veracidad, modo de expresarse libre de fingimiento. La persona sincera es aquella que se expresa sin doblez, veraz, real, que no finge.
Lo contrario de esta cualidad es fingir algo que realmente no se siente, por ejemplo, decir algo para agradar a otros cuando realmente no lo sentimos.
Desde pequeño hay que enseñar al niño a ser sincero. No obstante en la primera infancia los niños suelen imaginar cosas que aceptan como ciertas y que no constituyen mentiras, sino solamente la dificultad de diferenciar entre lo percibido en la realidad y lo imaginado..
Es tremendamente importante además en la formación de este valor el ejemplo del adulto: Si el niño o la niña observan y se percatan de que sus padres, educadores u otras personas mayores no son sinceras, tenderán a aceptar como buenos esos patrones incorrectos, y podrán asumir conductas de falsedad y no sinceridad.
ACTIVIDADES:
Primeramente se realizara una conversación con los niños/as para valorar el concepto que tienen ellos sobre la sinceridad.
La actividad comenzará con la narración de una poesía para después narrar el cuento “Pablo, el niño mentiroso” para terminar en un diálogo crítico sobre el valor que estamos trabajando.
El educador leerá a los niños el verso siguiente:
Yo soy un hombre
sincero
de donde crece la palma
y antes de morirme quiero
echar mis versos del alma
José Martí
¿Qué quiso decir el poeta?
Primero, el educador dejará que los niños se expresen libremente y después el
realizará la siguiente explicación:
“El poeta lo que dijo es que él es un hombre sincero, y ser sincero quiere decir
que no miente, que expresa lo que siente, que no finge cosas que no siente
realmente”.
“Este poeta dice que es de un país de donde crece la palma, este país se llama
Cuba, allí hay muchas palmeras, tantas que es la planta nacional de ese país.”
“También dice el poeta que, antes de morirme quiero echar mis versos del alma,
hacer versos que salen de su alma, o sea versos puros, sinceros, sin engaños y
darlos a conocer a todos.”
El educador dirá a los niños: “¿Habéis comprendido que es ser una persona
sincera?”
“Decidme si vosotros creéis que sois sinceros. ¿Alguna vez no habéis fingido un
dolor de estómago o de muelas para no venir a la escuela?”
“Es mejor ser sincero con tu mamá, os voy a contar un cuento de lo que le pasó a
un niño que no era sincero con su mamá.”
Pablo es un niño muy travieso que tiene una linda gatita llamada Perla, a la cual culpa de todas sus travesuras.
“Pablo, ¿porqué se rompió este vaso?” le preguntó su mamá. “Yo no sé mamá”, contestó Pablo, “Seguro que fue Perla, la gatita, yo la vi subida en el estante donde están los vasos”.
La mamá le respondió “Pablo si fuiste tú dímelo, yo prefiero que seas sincero conmigo y no me engañes” “¡No, mamá!”, le respondió, y se hizo de tal forma el enfadado, que su madre terminó castigando a la gata que no era la culpable, por la rotura del vaso.
Es así que lo que comenzó por encubrir un pequeño accidente, se convirtió en un gran defecto del niño, y se acostumbró a mentir, a fingir, para obtener de su madre favores y permisos. El caso es que ya no sabía actuar con sinceridad, fingía y fingía como un gran artista, para quedarse en la cama y no ir a la escuela, para que lo liberaran de alguna encomienda que le hiciese su mamá, para cualquier cosa...
Pero… como todo en esta vida se sabe si se quiere averiguar, sucedió que un buen día un pequeño grillo que desde el marco de la ventana observaba todo lo que Pablo hacía y escuchaba la falta de sinceridad del niño, se puso tan enfadado al ver tanto engaño e hipocresía, que le contó a la madre de Pablo todo, todo lo que su hijo hacía.
La madre calló y no le dijo nada al niño, ella esperó pues sabía que muy pronto Pablo volvería a hacer de las suyas, ella ya sabía que él estaba acostumbrado a fingir.
Así las cosas, se presentó el momento de darle una lección a Pablo, resulta que un día muy tempranito la madre lo llamó para que fuera a la escuela y se lo encontró doblado como un ovillo debajo de su cobertor, gimiendo de dolor de estomago.
“¿Qué te pasa Pablo”?, le dijo la madre incrédula
“¡Oh mamá! Estoy muy enfermo, me duele mucho la barriga.”
“Pobre hijo mío pero hoy no me vas a engañar, no finjas más ya sé que me has estado engañando pero eso no volverá a suceder”, y obligó a Pablo a vestirse.
“Mamá es verdad que yo he fingido otras veces, pero hoy es cierto que estoy enfermo.”
“Lo siento hijo, hoy no me dejaré engañar, finges muy bien, creo te voy a apuntar en un curso de teatro porque tienes un futuro como actor.”
“No mamita hoy es verdad”, decía Pablo, pero la madre escarmentada no accedió, y llevó a Pablo a la escuela, y como esa vez el niño no fingía, era sincero después de mucho tiempo, fue el maestro quien tuvo que llevarse a Pablo para el hospital.
El susto fue tan grande que a partir de ese día Pablo no fingió más para salirse con la suya, y todo se lo contaba a su mamá.
El educador conversará con los niños sobre
el cuento.
¿Qué podéis decirme sobre la actitud de Pablo?
¿Es Pablo un niño sincero?
¿Es correcto lo que Pablo hace?
¿Haríais con vuestras mamás lo mismo que Pablo hizo con la suya?
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VALORACIÓN CRITERIAL |
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Conducta observada |
SI |
NO |
Comentarios |
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Comprendieron el mensaje del verso. |
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Necesitaron ayuda para comprender el mensaje del verso. |
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Supieron describir correctamente la actitud negativa de Pablo, el niño del cuento. |
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Necesitaron ayuda para comprender la actitud negativa del niño del cuento. |
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Conocen la importancia de actuar con sinceridad. |
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Necesitaron ayuda para comprender la importancia de actuar con sinceridad. |
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