C.E.PR. Juan Pedro.- Alcaudete
ESCUELA: ESPEJO DE PAZ
VALOR PARA TRABAJAR DURANTE EL MES DE SEPTIEMBRE.
OBEDIENCIA
La acción de obedecer es aquella en la que se acatan normas, órdenes, reglas y comportamientos.
VALOR: Que los niños conozcan porqué deben ser obedientes con sus padres y maestros.
LEMA: “ Si obedecemos todo es más fácil”.
ACTIVIDAD PARA TRABAJAR LA OBEDIENCIA
Partiremos de un diálogo con los niños/as para conocer qué saben acerca de la obediencia y si ellos se consideran obedientes o desobedientes.
El educador para propiciar esta conversación realizará el relato siguiente:
Yo conozco una niña que no le hace caso a su abuelita, siempre se oye a la pobre abuelita decir: “Rosita, por favor, llevo tres horas llamándote para que vengas a comer, tu comida se ha enfriado y no vienes, tendré que volver a calentarla. ¡Todos los días me haces lo mismo!
¿Creéis que Rosita es obediente?
¿Cómo actúa una persona obediente?
¿Sois obedientes. Por qué?
¿Sois desobedientes como Rosita?
Quiero que estéis muy atentos al cuento que os voy a contar:
“LA COTORRITA DESOBEDIENTE”
El sol aparecía en el cielo y daba los buenos días a todos los animales que vivían en aquel bosque.“Buenos días, querido sol!” Contestaban todos. Todos ellos iban y venían en su trabajo diario, menos la cotorrita Tita, que no le hacía caso a nadie, ella solo quería hacer lo que le venía en gana.
Un día, que en el cielo había grandes nubarrones, y a punto de caer una gran tormenta, Tita muy adornada con sus plumas rojas y verdes, un gran collar y en una de sus alas un brillante bolso, se disponía a salir.
Al verla así su mamá le preguntó: “¿A dónde vas Tita? No puedes salir sin pedirme permiso, yo siempre tengo que saber dónde estas, porque eres pequeña aún y corres peligro en el monte. Además, mira al cielo, va a caer un gran aguacero y si te mojas te vas a resfriar.”
“Yo no voy a enfermar, mamá porque soy una cotorrita muy fuerte y saludable. Además no va a llover, verás como el viento se lleva a las nubes.”
En un descuido de su madre, Tita partió sin hacerle caso.
Cuando la veían pasar todos los animales decían “¡Qué cotorrita más linda y graciosa!” y a Tita le gustaban tanto esos halagos que no dudaba en desobedecer a su mamá.
Aquel día se le acercó la mariposa y le dijo: “El día está nublado y va a llover no salgas.”
Tita le contestó, “Eso mismo dice mi mamá, pero yo no lo creo” y echó a andar.
No había caminado mucho y al pasar por la laguna el pato sacó la cabeza y le dijo:
“Cuac, cuac, Señorita cotorra. Si llueve y crece la laguna no podrás cruzar cuando regreses de tu paseo.”
_”Pero que pato más atrevido” contestó malhumorada Tita, “Mira que decirme a mi que no podré cruzar. ¿Quién le habrá dado autorización para decirme esto?
El pato contestó:
“Pues vete. Allá tú si no quieres hacerme caso.”
Luego, detrás de un árbol salió el conejito que asustado le dijo: “¿Cómo te atreves a salir con un día así? ¿No ves que va a caer una gran tormenta y no vas a poder regresar a tu casa?”
Tita contestó: “¡No quiero mas recomendaciones! ¡Yo hago lo que quiero y no tengo que hacerle caso a nadie, ni a mi madre!”
Pero, tal y como le habían anunciado los compañeros y su mamá, empezó la tormenta, y la lluvia era tan fuerte que Tita se asustó, y llorando decía:
“¡Ay de mí! ¡Ay de mi collar y de mi brillante bolso!” ¡Ay de mis plumas!”
Y la desobediente cotorrita, mientras más llovía más asustada estaba. Mientras tanto su mamá la buscaba por todos sitios.
La lluvia era cada vez mas fuerte, todo se había inundado, Tita vio un madero que flotaba en el agua y se subió a él para no ahogarse y así estuvo varios días hasta que se calmó la tormenta, pero ya la corriente la había arrastrado muy lejos de su casa.
Cuando dejo de llover se encontraba en un lugar desconocido, pero sus amigos pensando en los peligros que corría Tita, se organizaron y la buscaron por todos lados. Finalmente la encontraron, toda mojada, sin collar, ni bolso y temblando de frío.
Ya en su casa, Tita juró a su madre y a todos sus amigos que nunca más sería desobediente.
Una vez terminada la narración el maestro/a comentará el cuento con los niños, criticará la actitud de Tita, enfatizando en las consecuencias de su desobediencia, y el alto precio que pagó por no hacer caso a su madre y a sus compañeros.
Reforzará la idea de que la desobediencia nos puede traer consecuencias muy graves para todos.
REFLEXIONES:
¿Crees que es importante ser obediente?
Aporta diferentes sugerencias que consideres buenas para favorecer la obediencia en tu aula o grupo de amigos.
ACTIVIDADES:
-Leer el cuento y mantener un coloquio sobre su contenido.
¿Qué sientes tú cuando te castigan por desobediente?
¿Cómo podemos potenciar los niños/as el valor de la obediencia?
Anota en tu agenda las veces que has desobedecido en una semana.