Las estaciones

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EL INVIERNO: El invierno, la nieve, el sol, las yemas, el viento, la niebla y las nubes, la lluvia.

LA PRIMAVERA: La primavera, la fuente, la rosa, el trigo, la temperatura del aire.

EL VERANO: El verano, el mar, las estrellas, la luna, el rocío.

EL OTOÑO: El otoño, la viña, los hongos, la atmósfera, el olivo.

EL INVIERNO

 

          El invierno empieza el 21 de diciembre.

         En este tiempo el sol es débil.

         Los campos y los montes han perdido aquel aspecto, de colores vivos, que tienen durante las otras épocas del año. Aparentemente todo está muerto.

         La mayoría de los árboles pierden sus hojas y nos muestran desnudas sus ramas. Al extremo de éstas, las yemas están formadas  y permanecen cerradas para evitar que las heladas de la noche echen a perder las hojitas que han de brotar al llegar la Primavera.

         Los trabajos del campo se paran. Las lluvias, el frío, las heladas y la nieve son frecuentes.

         Las semillas de trigo y cebada están ya sembradas, esperando que las primeras lluvias las pongan en plena actividad de germinar.

         La hojarasca que queda esparcida por el bosque, mantiene la humedad permitiendo que las hojas se descompongan, abonando así la tierra.

         En los barrancos y en las cumbres crecen las plantas apropiadas a estos lugares, como musgos y brusco, que necesitan para crecer mucha humedad.

         Vienen a invernar en nuestro país muchos pájaros que durante el buen tiempo viven en países fríos o en la alta montaña como el petirrojo, el estornino, el pato silvestre, el zorzal, el pico cruzado y otros.

         El Invierno riguroso, así como la falta de alimento, hace que algunos animales que viven en lugares salvajes, como los jabalíes, las zorras, etc., se acerquen a los poblados.

         Entonces los cazadores les persiguen porque estropean los cultivos y constituyen un peligro para los animales domésticos.

         Los insectos que han quedado vivos, las larvas y otros muchos animalillos viven durmiendo en sus escondites.

         Los picos de las altas montañas se cubren de nieve. La nieve se derrite poco a poco y filtrándose entre la tierra aumentará en la próxima Primavera el agua de las fuentes.

         El agua de estas fuentes y los ríos dan riqueza al país.

LA NIEVE

         El cielo está gris.

        Desde la ventana, vemos caer con lentitud, silenciosamente, los blancos copos de nieve. Todo lo cubre con su manto blanco.

        Donde nieva más es en los picos de las montañas.

        Los copos de nieve son agua congelada.

        Resulta que las nubes, cuando atraviesan un espacio de aire muy frío, se hielan y se desprenden en forma de pequeños copos.

        La mayor parte de la nieve que en Invierno cae en los altos picos, se derrite durante la Primavera y el Verano.

        El agua de esta nieve se escurre hacia abajo, llenando los depósitos naturales de las fuentes que manan durante todo el año.

        La nieve es beneficiosa a las plantas, las protege contra el aire frío que las quemaría, dándoles asimismo más vida para la Primavera siguiente.

        “Año de nieves, año de bienes”, dicen los campesinos, con lo que quieren significar que habrá buena cosecha.

        En los altos puertos del Pirineo, el viento acostumbra a levantar la nieve arremolinándola largo rato, formando el ventisco, tan peligroso para los caminantes.

        La nieve perjudica a los árboles. El peso que carga sobre las ramas las rompe o desgaja.

EL SOL

         La Tierra, la Luna y los planetas giran alrededor del Sol. A nosotros nos parece que es el Sol el que anda alrededor de la Tierra. Llevados así por la Tierra, nos ocurre lo mismo que cuando vamos en ferrocarril, que nos parece que estamos parados y que son los árboles y las casas los que andan.

        Este movimiento que nos parece que tiene el Sol, se llama movimiento aparente.

        El Sol sale de mañana; los calendarios nos indican cada día la hora en que esto acontece.

        El sitio por donde sale el Sol se llama Levante o Este; si vivimos en el litoral mediterráneo, vemos que el Sol sale por la línea que separa el mar del cielo y que es el horizonte. Da la impresión de que el Sol sale del mar.

        El Sol va subiendo por el firmamento desde el punto por donde ha salido, hasta mediodía, o sea hasta las doce.

        Después va bajando hasta que se pone y desaparece por el lado opuesto a aquel por donde ha salido. El punto por donde se pone el Sol se llama Poniente u Oeste.

        La hora en que se pone el Sol, la encontramos también en el calendario.

LAS YEMAS

         Ha terminado el Otoño y el paisaje ha cambiado de aspecto. Muchos árboles han perdido sus hojas y los primeros vientos de Invierno se llevarán las que quedan.

        Pero los árboles no están muertos, al contrario; se preparan para sacar nuevas hojas y flores cuando llegue la Primavera.

        ¿Te has dado cuenta de si en el lugar de la rama donde estaban las hojas queda una señal?

        También encima de esta señal, crece una yema.

        Estas yemas se hincharán y crecerán durante el Invierno y a la llegada de la Primavera se abrirán y se convertirán en nuevas ramas, flores y hojas.

EL VIENTO

El viento mueve las hojas de los árboles.

También empuja las nubes y bate los cristales cuando las ventanas y balcones están mal cerrados.

El viento es una corriente de aire que constantemente se produce en el espacio. El aire frío y el aire caliente establecen esa corriente.

El aire o atmósfera no está nunca en reposo.

El viento es muy útil al hombre. Sin él no se hincharían las velas de los barcos y éstos no podrían salir de los puertos, los molinos de viento no se moverían, la colada no se secaría, el aire viciado o malo no se renovaría ni se secarían las calles mojadas por la lluvia.

El viento esparce las semillas favoreciendo así la dispersión de las plantas.

Si el viento lleva mucha velocidad, puede llegar a ser devastador.

A veces el viento llega a alcanzar tal fuerza, que levanta las tejas de las casas, arranca los árboles de cuajo y derriba chimeneas y paredes.

LA NIEBLA Y LAS NUBES

        El aire húmedo oxida el hierro y deja como mojadas las cosas que toca a su paso.

        La humedad del aire tiene por origen el que los rayos del Sol al calentar las superficies de los mares, ríos y lagos, van evaporando el agua lentamente.

        Ese aire cargado de vapor de agua difumina la forma de las casas o árboles que nos rodean y le llamamos niebla.

        Cuando la niebla sube mucho separándose de la Tierra, forma las nubes, que al atravesar espacios de aire frío se deshacen en finas gotas las cuales, juntándose unas con otras, caen en forma de lluvia,

        Algunas veces, las nubes desencadenan tempestades, produciendo rayos y truenos que retumban por las montañas, llanos y valles, seguidos de fuertes aguaceros.

LA LLUVIA 

        La lluvia cae de las nubes.

        Algunas veces empieza con una ligera llovizna y luego se pone a llover de veras.

        Otras veces empiezan a caer gruesas gotas y pronto llega un chaparrón que hace correr a todos en busca de cobijo.

        Cuando empieza a llover, notamos el olor a vaho de la tierra que se va mojando.

        Las lluvias pausadas y seguidas que caen en Otoño se llaman lluvias de sementera.

        En Verano la lluvia cae a chaparrones, acompañados de truenos y relámpagos. Cuando truena no es conveniente ponerse bajo los árboles, ya que éstos atraen a los rayos.

        El agua de la lluvia lava las plantas, les quita el polvo, las riega y todas se levantan frescas y lozanas.

        Cuando cae un chaparrón, el agua corre por la tierra formando regatos. En las montañas donde no hay bosques, arrastra la tierra y descalza las rocas.

        Juntándose unos con otros, los regatos forman torrentes que lo arrastran todo. Los torrentes y ríos arrastran las rocas, redondeándolas, formando cantos rodados.

        Los cantos a fuerza de rodar se desgastan y se convierten en arena.

        Donde hay bosques, la lluvia pierde fuerza al caer a través de las ramas y de las hojas.

        Llegada al suelo se filtra a través del musgo y la hojarasca, y corriendo por el interior de la tierra forma las fuentes.

LA PRIMAVERA

 

         La Primavera empieza el 21 de marzo, y por esos días llegan a nuestro país las primeras golondrinas.

         El sol se deja sentir más y más cada día sobre los animales y plantas dándoles mayor vida. Todo renace.

         Por los campos y los montes verdea la hierba tierna. Las plantas florecen por doquier perfumando el aire.

         Las yemas de los árboles se abren y brotan hojas y ramas. El color de los bosques varía a medida que los árboles van cambiando las hojas.

         Mariposas, abejas y otros insectos de variados colores hacen su aparición por entre las flores de los jardines, de los campos y de los montes.

         Los pájaros empiezan a fabricar su nido. Las currucas y las golondrinas llegan de tierras más cálidas.

         Por San Jorge los vencejos dejan oír sus gritos estridentes revoloteando alrededor de los viejos campanarios.

         Más tarde llegan los ruiseñores, que durante las noches de mayo llenan con su canto jardines y arboledas.

LA FUENTE

          Una parte del agua de la lluvia o de la nieve de las montañas se filtra en la tierra.

         Esa agua va escurriéndose por las grietas o se filtra hasta depósitos naturales que se encuentran en el interior de la tierra.

         Depositada, pues, esta agua, aprovecha las grietas para salir a la superficie formando el manantial o fuente.

         Las plantas y árboles que viven a su alrededor, o al lado del riachuelo que forman las fuentes, crecen ufanos.

         El agua de la fuente se escurre monte abajo hasta que se junta con algún torrente, cuya agua se junta al río, y la de éste, siguiendo su curso, desemboca en el mar.

         El sol calienta el agua, la evapora formando las nubes, que luego se deshacen en lluvia.

         El agua está constantemente en movimiento.

LA ROSA 

         Tomemos una rosa recién abierta y observemos cómo del rabillo sale una especie de copa con divisiones terminadas en punta. Es el cáliz.

         El cáliz abriga y protege a las flores cuando son pequeñas.

         Después encontramos las hojas de color amarillo, rosa, etc., que forman la corola.

         Al arrancar las hojas de la corola, encontrarás un gran número de filamentos, y en el extremo de cada uno, su ensanchamiento. Los filamentos se llaman estambres.

         La parte ensanchada de los estambres, lleva un polvillo amarillo que se llama polen, y del cual son muy golosos los insectos.

         Al cortar con una navaja el resto del capullo, veremos las semillas.

EL TRIGO 

         En mayo da gusto ver los trigales con su color verde claro y las amapolas que sobresalen con su color rojo encendido. Las espigas ya están formadas. El aire las mueve con ondulaciones parecidas a las del agua del mar movida por leve brisa.

         Fíjate en la planta del trigo. Cerca del suelo salen las hojas largas y estrechas. También salen los tallos que llevan la espiga.

         Los tallos llevan también hojas. Observa cómo las hojas tienen una larga vaina que sale de un nudo.

         Toma una espiga. Entre sus aristas tal vez veas todavía unos copos blanquecinos que se mecen en el extremo de un filamento finísimo: son los estambres.

         Las flores del trigo son diferentes de las otras flores, y no tienen colores vivos. Las flores del trigo están puestas a lo largo del tallo y forman la espiga.

         Cuando la espiga está madura cada flor se convierte en un grano de trigo.

         En nuestro país el trigo se cultiva en las buenas tierras de secano.

LA TEMPERATURA DEL AIRE 

         Todos sabemos que la Tierra recibe luz y calor del Sol.

         Los rayos solares antes de llegar a nuestro planeta deben atravesar la atmósfera.

         Esta atmósfera se calienta poco o mucho según la época del año, el vapor de agua que contenga, o el relieve de la Tierra. Así la capa de aire que nos envuelve tiene un cierto grado de calor al que llamamos temperatura.

         Para saber la temperatura que tiene el aire utilizamos un aparato llamado termómetro.

         La atmósfera protege en cierto modo la superficie de la Tierra del cambio brusco del frío que lleva la noche, o del calor de los rayos solares que caen durante el día.

EL VERANO 

 

         El Verano empieza el 21 de junio.

         En este tiempo el calor es fuerte y el día largo.

         Todo vuelve a la vida.

         En campos y bosques se añaden al verde otros variados colores y se animan con los alegres trinos de los pájaros y el canto de las cigarras durante las horas bochornosas del sol.

         En la calma de la noche los grillos ponen música a las legiones de estrellas que parpadean en el cielo.

         La espiga de trigo, dorada ya por el sol, se dobla esperando que la hoz del segador la corte.

         Las hormigas y algunos pájaros recorren los campos y rastrojos en busca de los granos de trigo abandonados.

         Son muchas las plantas que florecen durantes esta estación.

         Vemos por doquier insectos de variados colores.

         Caracoles y babosas hacen sus nocturnas apariciones, perjudicando a las fresas y algunas hortalizas.

         El mochuelo y algún otro pájaro nocturno salen a cazar por la noche.

         Las hojas dan a cada árbol un aspecto distinto. Unos dejan pasar los rayos del Sol y otros, por su espeso follaje, dan una agradable sombra.

         Otros árboles, como los cerezos, ciruelos, melocotoneros, albaricoqueros, perales y manzanos nos dan ya, en este tiempo, sus frutos.

         Las cepas han extendido ya sus anchos pámpanos y largos zarcillos, y los racimos, pendientes de los sarmientos, van coloreándose lentamente.

         Los frutos van sazonándose para preparar un Otoño pródigo y abundante.

         Cuando empieza el Verano, los tilos están ya cargados de flores que nos muestran su color blanco.

         En las altas montañas, el Verano apenas si se nota; en esos lugares podemos decir que ahora empieza la Primavera. Las plantas pequeñas empiezan a florecer.

EL MAR 

         El mar cubre una gran parte de la Tierra.

         Es mucho mayor que todas las tierras juntas.

         Hay sitios en el mar, cuyas profundidades son mayores que las más altas montañas de la Tierra.

         El agua de los ríos va a parar al mar.

         El agua del mar lleva disueltas varias sustancias, principalmente la sal.

         Si en un día claro, contemplamos desde la costa las aguas del mar Mediterráneo, vemos que presentan un atractivo color azul. Las del Atlántico y del Cantábrico son verdosas.

         En el mar viven infinidad de animales; peces, cangrejos, moluscos y otros muchos que nos proporcionan un apreciable alimento.

         También viven en el mar muchas plantas.

         En la orilla del mar hay playas.

         La arena es una mezcla de toda clase de rocas que los ríos han arrastrado hasta el mar, junto con pedacitos de concha y de las rocas rotas por las olas.

         Las olas son producidas por el viento que empuja el agua de los mares.

LAS ESTRELLAS 

         Aprovecharemos una noche clara y sin Luna. Recordemos el lugar por donde ha salido el Sol.

         Situémonos en forma que, poniendo los brazos en cruz, el derecho señale el lugar por donde sale el Sol y el izquierdo aquel por donde se pone.

         Mirando al cielo, un poco hacia la derecha, frente a nosotros, veremos un grupo de estrellas. Es la constelación del Carro u Osa Mayor.

         El Carro u Osa Mayor está formada por un grupo de siete estrellas.

         Cuatro forman el Carro y tres las mulas que lo arrastran.

         Si imaginamos una línea que pase por las dos ruedas traseras y a una distancia cerca de cuatro veces la que hay entre ellas, hacia la izquierda, veremos una estrella pequeña y brillante. Es la Estrella Polar o la Estrella del Norte, llamada así por estar situada encima del Polo Norte de la Tierra. Por eso es la mejor guía para orientarnos.

         Orientarnos significa encontrar nuestro camino por la tierra o por el mar.

         Mirando de cara a la Estrella Polar, estamos de cara al Polo Norte, de espaldas al Polo Sur, a la derecha tenemos Oriente, Levante o Este, y a la izquierda el Occidente, Poniente u Oeste.

         Estas cuatro direcciones son los puntos cardinales que dividen el espacio de la Tierra que está al alcance de nuestra vida.

LA LUNA 

         Fíjate en la Luna una noche serena.

         Es fácil de observar, pues es para nosotros el astro más visible.

         Si la observamos con frecuencia, veremos que la Luna pasa aparentemente desde la forma de un disco brillante – Luna llena – a la de un disco sombreado – Luna nueva - , con sus aspectos intermedios – cuarto creciente y cuarto menguante.

         Estos cambios se llaman fases de la Luna. Todos los calendarios nos indican los días en los cuales tienen lugar. Cada veintiocho días se repiten los mismos cambios.

         Las fases de la Luna dependen de la posición que la Tierra, la Luna y el Sol tienen en el espacio.

         La Luna sigue a la Tierra dando vueltas a su alrededor, mientras ésta gira alrededor del Sol. Los astros que giran alrededor del Sol se llaman planetas, y los que giran alrededor de los planetas, satélites. La Tierra es, pues, un planeta, y la Luna es su satélite.

         Cuando miramos la Luna a simple vista nos parece a veces ver una cara. Este parecido se debe a la configuración que tiene nuestro satélite.

         Para ver detalladamente todos los astros, hacemos uso del telescopio. El telescopio aumenta considerablemente la imagen de cualquier cosa que se encuentra en el espacio, por lejana que sea.

         Si miramos la Luna con un telescopio, veremos que está cubierta de gran número de volcanes apagados, de cuando ella tenía luz propia. La Luna es un astro muerto; la luz que nos transmite la recibe del Sol.

         No se ve en la Luna agua ni vegetación. Está estudiada con tanta precisión como el planeta en que vivimos.

         La Luna tiene gran importancia para nosotros, pues es la causa principal de algunos fenómenos que se producen en la Tierra.

EL ROCÍO 

         Cuando nos levantamos de madrugada, en ese tiempo de calor y salimos al campo, nos damos cuenta de que, sin que haya llovido, las plantas están mojadas.

         Si nos fijamos en esta humedad veremos que son unas gotitas de agua cristalina puestas sobre las hojas: es el rocío.

         El gran calor del día hace evaporar el agua de los ríos, mares y lagos. Este vapor se mantiene en la atmósfera.

         Durante la noche, al enfriarse, se condensa este vapor al contacto de las plantas y de las piedras, posándose en forma de gotas de rocío.

         Si eso pasase en Invierno y el frío fuese intenso, el rocío se congelaría.

         El rocío helado se llama escarcha.

EL OTOÑO 

 

         El Otoño empieza el 21 de septiembre.

         En este tiempo los días son más cortos y el sol más débil.

         En Otoño se recogen los frutos que se guardan para el Invierno.

         También es el tiempo de la vendimia o cosecha de las uvas.

         El campesino prepara los campos y siembra el trigo y la cebada.

         Las hojas cambian de color, se secan y empiezan a caer de los árboles.

         También caen las bellotas y las castañas.

         El viento es frecuente y arremolinado.

         Las hojas caídas forman una alfombra en los bosques y los prados.

         Esta alfombra conserva la humedad de la tierra y protege muchas semillas y animalillos contra las heladas del Invierno.

         Con los primeros fríos mueren muchos insectos, y otros bichos se esconden para invernar.

         Cuando llegue la Primavera las semillas germinarán y las nuevas plantas saldrán a través de la alfombra de hojas secas.

         En Otoño llegan los primeros pájaros que durante el Verano viven en las heladas tierras del Norte. Otros que han vivido entre nosotros durante el buen tiempo, se van ahora a países más cálidos.

         Los setos y cercados enrojecen con los frutos del majuelo y del escaramujo.

         En el bosque, los madroños maduran en el extremo de las ramas siempre verdes.

         En Otoño llueve seguida y pausadamente; lluvias de sementera que sazonan la tierra. Estas lluvias facilitan la germinación de las semillas y la descomposición de las hojas secas.

         Con la humedad y la buena temperatura aún benigna crecen las setas.

         Los cazadores aprovechan los días de buen tiempo para perseguir los conejos, liebres y perdices.

         Por los bosques y las viñas resuenan, entonces, los tiros y los ladridos de los perros.

         En los pueblos, el aire se llena del vaho de los lagares donde fermenta el vino nuevo.

         El Otoño es la preparación que hace la naturaleza para el Invierno. En este tiempo, cambia el color de los campos y los bosques.

LA VIÑA 

         En Otoño maduran las uvas en las viñas y en los parrales.

         Las uvas son el fruto de las vides.

         Las ramas de las vides se llaman sarmientos y son largas y flexibles.

         Tienen además de los racimos, las hojas grandes y anchas llamadas pámpanos.

         En las ramas o sarmientos se encuentran unos filamentos llamados zarcillos. Los zarcillos se arrollan a las ramas de los árboles que están cerca de las cepas y así éstas se encaraman por los árboles formando parras.

         Las vides florecen en mayo, y sus flores son verdes y muy pequeñas.

         El cultivo de la viña está muy extendido por España y constituye una de sus mayores riquezas agrícolas.

LOS HONGOS 

         Los hongos son plantas que no tienen hojas ni ramas ni flores.

         Ahora en Otoño, los encontramos en las partes húmedas del bosque, en los prados y en los troncos de algunos árboles.

         Es fácil distinguirlos por su forma y variados colores.

         Los hongos pueden tener forma de parasol o de embudo.

         Su tallo se llama pie y la parte extendida sombrero.

         No tienen raíces. Se nutren de las sustancias en descomposición que encuentran en el lugar donde han nacido. Los hongos crecen muy aprisa.

         Debajo del sombrero tienen unas láminas muy delgadas y numerosas. De ellas se desprende un polvillo muy fino que son las esporas que hacen las veces de semillas de los hongos.

         Muchos hongos son comestibles y reciben el nombre de setas.

         Entre los hongos hay especies muy venenosas.

         Para coger setas se precisa conocerlas bien. Cada año se dan casos de envenenamiento que causan la muerte a algunas personas.

LA ATMÓSFERA 

         Las plantas y los animales necesitan aire para respirar.

         El aire que respiramos envuelve toda la Tierra y los llamamos atmósfera.

         Si un día sereno observamos la atmósfera en los montes, los valles, en los llanos y cerca de las playas, veremos que tienen lugar unas variaciones o cambios de tiempo llamados fenómenos atmosféricos. Estos fenómenos se producen de distinta manera según en qué estación del año nos encontramos.

         Estos cambios pueden ser de temperatura, evaporación del agua, niebla, formación de nubes, lluvia, nieve, granizo, etc.

         El conjunto de estos fenómenos atmosféricos que tienen lugar en una comarca o punto determinado de la Tierra se llama clima.

         La atmósfera cubre la Tierra como si fuese un manto transparente. A pesar de su espesor, nos permite ver bien la Luna y las estrellas que pueblan el espacio, por lo cual, aparentemente no nos damos cuenta de su existencia.

         Al hacerse de noche, después de la puesta del Sol, la Tierra se enfría; la atmósfera evita que el cambio sea brusco, nocivo, para los seres que la habitan, haciéndolo gradual.

EL OLIVO 

         El olivo es un árbol que nunca pierde las hojas.

         El olivo crece bien en los países de la costa mediterránea. Es un árbol que gusta del sol y que no teme el calor.

         Florece a últimos de mayo con flores pequeñitas y blancas.

         El fruto del olivo es la aceituna, la cual, al madurar, toma el color negro.

         Las aceitunas se recogen de octubre a enero, según las comarcas.

         De las aceitunas, una vez molidas y prensadas, se saca el aceite.

         El olivo es uno de los árboles de nuestro país que pueden vivir más años. En Mallorca y Andalucía los hay que probablemente pasan de los mil. Son los patriarcas de nuestros campos.

         La madera del olivo es muy dura, pero quebradiza; admite un magnífico pulimento y sirve para construir muebles de lujo.

         Los griegos dedicaron el olivo a Minerva, diosa de la sabiduría. Hoy día el olivo es símbolo de paz.