Las ventanas son el elemento básico de la interacción del usuario con el sistema. Todas las aplicaciones y los mensajes se ofrecen a través de una ventana, por eso es importante conocer sus características y comportamiento.


Áreas de trabajo con varias ventanas abiertas y el paginador en el centro
El sistema permite tener varias ventanas abiertas en cada área de trabajo, las que minimizamos se sitúan en el panel inferior para poder ser restauradas con una pulsación del botón izquierdo del ratón y podemos desplazarnos por todas las áreas de trabajo, bien con el paginador, o bien pulsando simultáneamente las teclas "Control"+"Alt"+"Flecha (dcha. o izqda.)"


Podemos distinguir dos grandes tipos de ventanas. En primer lugar, las que muestran una aplicación y en su interior contienen los menús propios del programa y la información que éste suministra.


Ventana de aplicación. Esta corresponde al Nautilus el explorador de archivos
En segundo lugar, las ventanas informativas, las usadas por el sistema para mostrar información al usuario o para solicitar de él alguna acción o elección concreta.


Ventana informativa


El aspecto y comportamiento de las ventanas, como todo el sistema, es altamente configurable por el usuario, sin embargo, de modo general, todos los gestores de ventanas ofrecen unas características similares:


Elementos básicos de las ventanas

El sistema, como hemos comentado anteriormente, permite tener varias ventanas abiertas simultáneamente, sin embargo, sólo una -o ninguna- está en condiciones de interactuar con el usuario, es decir, como máximo una es la ventana activa o enfocada y está en disposición de que el usuario se comunique con ella.

Para enfocar una ventana que esté desplegada, basta pulsar sobre cualquier zona suya con el botón izquierdo del ratón. Si la ventana está minimizada en el panel inferior, la pulsación hemos de realizarla sobre el botón correspondiente a ella en ese panel.

El menú situado en el ángulo superior izquierdo de la ventana nos permite:
Minimizar: la ventana para que no se muestre en el escritorio y se incruste, en forma de botón, en el panel inferior.
Maximizar:
de modo que ocupe todo el escritorio.
Enrollar: para que se repliegue completamente y sólo se muestre la barra de título junto a los botones que la acompañan. Es un efecto similar a la minimización, con la diferencia que permanece la barra de título en el escritorio en lugar de situarse en el panel inferior.
Mover: para colocarla en otro lugar. La ventana queda flotante siguiendo los movimientos del ratón y se ubica cuando pulsemos el botón izquierdo.
Redimensionar: para cambiar su altura o anchura. Hemos de situarnos con el ratón fuera de de la ventana y pulsar, sin soltar, el botón izquierdo hasta conseguir el tamaño deseado.
Cerrar: elimina la ventana del escritorio y finaliza la aplicación que se estuviera ejecutando en ella.
Poner/Mover: nos permite replicar la ventana en todas las áreas de trabajo o situarla en el área de nuestra elección.