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RECICLADO  DE TELÉFONOS MÓVILES..
El auge que han tenido los teléfonos móviles en los últimos años y la velocidad con la que nos deshacemos de ellos plantean nuevos problemas medioambientales. Estos terminales tienen baterías y componentes peligrosos, recíclalos.
El teléfono móvil forma ya parte de nuestras vidas y su crecimiento en número de unidades ha sido espectacular en los últimos años en España. Continuamente surgen nuevas prestaciones en los móviles que son cada vez más ligeros y pequeños. Esto genera en los consumidores un afán por adquirir los modelos más modernos y ha acelerado la obsolescencia de los terminales.

Además, en la mayoría de los casos resulta más barato comprar un aparato nuevo que reparar el antiguo. Se calcula que la vida útil de un equipo ronda los dos años. Por este motivo son millones los teléfonos que son sustituidos por nuevos modelos cada año.

Esto genera un gran volumen de residuos que ha supuesto que las Administraciones Públicas comiencen a tomar la iniciativa, en cuanto a la recogida y reciclaje de estos aparatos. En este sentido, nuestro país ha tomado la delantera a la legislación europea sobre esta materia.

Los teléfonos pueden generar tres tipos de residuos:

  • Las baterías que pueden ser de ión de litio (Li-ion), las de níquel y cadmio (NiCd) y las de hidruro metálico de níquel (NiMH).
  • Los terminales : carcasas de plástico y placas de circuitos impresos.
  • Los accesorios : cargadores, teclado, antena, etcétera.

A la hora del reciclaje se deben separar todos los componentes y eliminar los residuos peligrosos a través de un gestor autorizado. Las pantallas de cristal líquido (LCD) tienen que desmontarse manualmente y las baterías deben ser clasificadas y separadas. Se pueden recuperar los metales preciosos que contienen los esqueletos electrónicos del móvil y también el plástico de la carcasa. Las fracciones obtenidas del despiece del teléfono serán utilizadas como materias primas en la industria electrónica lo que redundará en el ahorro y en el cuidado del medio ambiente.

La recogida de los aparatos depende según el municipio. A principios de año, Asimelec puso en marcha en la Comunidad de Madrid (CAM) una campaña de recogida y reciclaje denominada Tragamóvil.

En el primer trimestre del 2001 han llegado 4 toneladas de teléfonos a los 60 puntos de recogida (40 tiendas de telefonía, 18 servicios técnicos, 1 autobús itinerante, Centro del Producto Reciclado).

A lo largo del año, se implantará en toda España con la intención de recoger más de 100 toneladas de terminales móviles.

Además, casi todas las grandes ciudades disponen de un servicio de depósito de residuos electrónicos. Pero lo más fácil para el usuario es entregar el viejo sistema de telefonía en las tiendas especializadas y en las grandes superficie que se encargan de entregarlo a las empresas autorizadas en su retirada y reciclaje.

 ¿Sabías que...?

  • En el año 2000 se generaron en España 800.000 kilogramos de residuos de telefonía.
  • Una gran parte de los terminales viejos se guardan en los domicilios de los usuarios.
  • La tasa de renovación de terminales representa el 50% de las ventas.
  • Las iniciativas adoptadas por los ayuntamientos y las empresas fabricantes deberán adaptarse a la nueva legislación que la Unión Europea está preparando en este sentido y que espera aplicarse a partir del año 2002.

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