ESTUDIO DE LA OBRA

PROPÓSITO DE CERVANTES CON EL QUIJOTE
LUGAR
EL QUIJOTE COMO JUEGO LITERARIO
RECURSOS LITERARIOS
LENGUAJE
TEMÁTICA DE LA OBRA
NARRADOR
ESTRUCTURA
TIEMPO
TÉCNICA Y ESTILO


PROPÓSITO DE CERVANTES CON EL QUIJOTE

Lo que sí resulta seguro es que Cervantes escribió un libro divertido, rebosante de comicidad y humor, con el ideal clásico del prodesse et delectare, instruir y deleitar. Cervantes afirmó varias veces que su primera intención era mostrar a los lectores de la época los disparates de las novelas de caballerías. En efecto, el Quijote ofrece una parodia de las disparatadas invenciones de tales obras. Pero significa mucho más que una invectiva contra los libros de caballerías.

Por la riqueza y complejidad de su contenido y de su estructura y técnica narrativa, la más grande novela de todos los tiempos admite muchos niveles de lectura, e interpretaciones tan diversas como considerarla una obra de humor, una burla del idealismo humano, una destilación de amarga ironía, un canto a la libertad o muchas más. También constituye una asombrosa lección de teoría y práctica literarias. Porque, con frecuencia, se discute sobre libros existentes y acerca de cómo escribir otros futuros, ya desde la primera parte: escrutinio de la biblioteca de don Quijote, lectura de El curioso impertinente en la venta de Juan Palomeque y disputa sobre libros de caballerías y de historia, revisión crítica de la novela y el teatro de la época en la conversación entre el cura y el canónigo toledano. En la segunda parte de la novela algunos personajes han leído ya la primera y hacen la crítica de la misma. La primera parte será así el punto de referencia de las discusiones sobre teoría literaria incluidas en la segunda. Teoría y ficción se integran con perfecta armonía en el coloquio entre Sansón Carrasco, don Quijote y Sancho, en episodios como la cueva de Montesinos y el retablo de Maese Pedro; y la teoría se ilustra con la práctica en las narraciones intercaladas en el relato principal, las cuales constituyen otras tantas formas de novelar representativas de los géneros narrativos anteriores a Cervantes.

Entre otras aportaciones más, el Quijote ofrece asimismo un panorama de la sociedad española en su transición de los siglos XVI al XVII, con personajes de todas las clases sociales, representación de las más variadas profesiones y oficios, muestras de costumbres y creencias populares. Sus dos personajes centrales, don Quijote y Sancho, constituyen una síntesis poética del ser humano. Sancho representa el apego a los valores materiales, mientras que don Quijote ejemplifica la entrega a la defensa de un ideal libremente asumido. Mas no son dos figuras contrarias, sino complementarias, que muestran la complejidad de la persona, materialista e idealista a la vez.


EL QUIJOTE COMO JUEGO LITERARIO



Muchos componentes del Quijote obedecen a su condición de novela concebida como un juego. Su construcción se sustenta en el artificio narrativo del manuscrito encontrado. Este procedimiento es
parodia del mismo recurso empleado en los libros de caballerías. Pero Cervantes va mucho más allá, adueñándose de la máxima libertad artística que un autor haya logrado jamás. Varios elementos sobresalen en tan fecundo proceso. En la ficción, el historiador moro Cide Hamete Benengeli aparece como primer autor del Quijote, un morisco toledano es su primer traductor y el mismo Cervantes aparece ficcionalizado como segundo autor, que entrega a los lectores una historia sobre la cual podrá comentar lo que quiera por conocerla toda de antemano a través de la traducción del morisco. Este juego de autores, traductores, narradores y lectores produce una gran libertad creadora a la vez que siembra la ambigüedad y la duda en muchas páginas, por ejemplo en el relato de la cueva de Montesinos. Cualquier perspectiva es posible. Siempre se podrá acusar de los engaños al moro Cide Hamete, al morisco traductor y aun al impresor, a quien, en la segunda parte, se culpa de las incoherencias cometidas en torno al robo del rucio de Sancho en la primera.

El sistema lúdico abarca también la misma locura del protagonista. La locura era un motivo frecuente en la literatura del renacimiento, como prueban las obras de Ariosto y de Erasmo de Rotterdam. Don Quijote actúa como un paranoico enloquecido por los libros de caballerías. Unos lo consideran un loco rematado, otros creen que es un "loco entreverado", con intervalos de lucidez. En general se admite que don Quijote actúa como loco en lo concerniente a la caballería andante y razona con sano juicio en lo demás. Pero los escritores españoles Arturo Serrano Plaja y Gonzalo Torrente Ballester interpretan la locura de don Quijote como un juego codificado en la ficción según unas reglas que el caballero respeta siempre. Entrega su vida a un ideal sublime y se estrella contra la realidad porque los demás no cumplen las reglas del juego. Don Quijote finge estar loco y decide jugar a caballero andante. Para ello acude a los libros de caballerías, transforma la realidad y la acomoda a su ficción caballeresca: imagina castillos donde hay ventas, ve gigantes en molinos de viento y, cuando se produce el descalabro, también lo explica según el código caballeresco: los malos encantadores le han escamoteado la realidad, envidiosos de su gloria.

Semejante juego narrativo resulta enriquecido por el perspectivismo y el relativismo, que se manifiestan en toda la novela, ya en la variedad de nombres que se atribuyen al hidalgo manchego: Quijada, Quesada, Quejana, Quijana y Alonso Quijano. Dentro de esa diversidad, es interesante señalar que la palabra “quijote” designa la parte de la armadura que cubre el muslo. El elemento paródico y la ironía actúan una vez más para caricaturizar la figura del caballero que, gracias a una sinécdoque (véase Figuras retóricas), aparece identificado con una parte (la privación, la pérdida) y no mediante un rasgo totalizador. También existe sinécdoque en el apellido con el que se identifica al escudero. Perspectivismo y relativismo aparecen también en la forma de muchos nombres comunes, como el neologismo “baciyelmo”, que resuelve una cuestión sin excluir ninguna perspectiva. En esto se revela la comprensión cervantina ante todo lo humano. Y la misma libertad que Cervantes reclamó para sí como creador se la concedió en idéntico grado a don Quijote. El comienzo de la novela es bien conocido: "En un lugar de La Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo vivía un hidalgo". Con estas palabras Cervantes destaca que los hechos que va a contar no ocurrieron en tierras lejanas, como las historias de la caballería andante, sino muy cerca, en La Mancha, ni tampoco en tiempos remotos, sino ayer mismo. Se han dado muchas explicaciones a este comienzo de la novela: un octosílabo de un romance anónimo, negativa a decir el nombre del pueblo natal de don Quijote por deseo de incluir a toda La Mancha, comienzo característico de los cuentos populares, rechazo del autor al pueblo donde supuestamente estuvo preso y comenzó la novela. Sin negar estas razones Leo Spitzer y Avalle-Arce explican el comienzo del Quijote como una defensa de la libertad del creador y del personaje con repercusiones fundamentales en la evolución literaria. La literatura anterior a Cervantes se regía por unas convenciones restrictivas. En aquellos modelos tradicionales la cuna del héroe determinaba su vida futura. Amadís era hijo de reyes, nació en Gaula y estaba llamado a ser héroe. Lazarillo nació en el Tormes, era hijo de padres viles y será un antihéroe. En cambio Cervantes no especifica la cuna, ni la genealogía, ni el nombre exacto de don Quijote para que pueda caminar libre de todo determinismo, creando su propia realidad. Por eso a partir del Quijote la vida del personaje literario será más libre. Porque, como señala Carlos Fuentes, Cervantes ha puesto a dialogar a Amadís de Gaula con Lazarillo de Tormes y en el proceso ha disuelto para siempre la interpretación unívoca del mundo.

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LENGUAJE

La prosa española alcanzó su cumbre con esta obra. El Quijote no posee un estilo uniforme, sino que es admirablemente polifónico. En él se convinan todos los niveles de la lengua que creó la prosa del Renacimiento, a veces con forma paródica o imitación burlesca. Es admirable la riqueza polifónica con la que se expresan sus múltiples personajes: cada uno habla según su condición y su estado de ánimo; así oímos las voces de la ciudad y de la aldea, de los cabreros y de los aristócratas, de mozas de partido o de clérigos, de la más noble retórica o del dicterio más vulgar y de la infinidad de tonos de Don Quijote, según sea su humor y la expresión sensata y cazurra de Sancho, tan amigo de los refranes.


NARRADOR

En la historia de Don Quijote y Sancho Panza hay dos narradores superpuestos:

1º. narrador editor: que es Cervantes quien copia una historia que ha encontrado y a veces interviene haciendo comentarios. Por ejemplo:

Y no le parezca a alguno que anduvo el autor algo fuera de camino en haber comparado la amistad destos animales... y escribe que...” (Capítulo XII de la 2ª parte, línea 104 y siguientes).

2º. narrador omnisciente: que es un historiador árabe que he escrito la historia de Don Quijote y Sancho Panza que Cervantes está copiando.

Se trata de narrador omnisciente porque conoce todos los detalles, sentimientos y pensamientos de los personajes, como observamos en los siguientes ejemplos.

Don Quijote, parecióle ser bien dar ayuda a los que huían” (Capítulo XXVI de la 2ª parte, línea 175).

Enterneciose Sancho Panza” (Capítulo XXVI de la 2ª parte, línea 245).


TIEMPO

  • TIEMPO CRONOLÓGICO:

El tiempo cronológico de esta obra puede identificarse entre finales del siglo XVI y principios del XVII.

  • TIEMPO DE LA ACCIÓN:

En los capítulos que nos ha tocado leer y XII, XXV y XXVI, solo hay tiempo retrospectivo cuando un hombre cuenta un cuento pasado, puesto que introduce hechos que pertenecen al pasado. Todo lo demás tiene un tiempo lineal, puesto que los hechos se narran en el orden en el que sucedieron.

  • TIEMPO VIVIDO POR LAS PERSONAS LECTORAS:

El capítulo XII transcurre durante una noche. Es tan lento porque contiene abundantes diálogos y descripciones. Los capítulos XXV y XXVI también están ralentizados, puesto que entre los dos capítulos hay una duración de unas tres horas, ya que hay abundantes descripciones y solamente narra la llegada del titerero y su representación.



LUGAR

El capítulo XII transcurre en un bosque, donde van a dormir Don Quijote y Sancho Panza; y los capítulos XXV y XXVI transcurren en una posada, donde Don Quijote y Sancho Panza también van a dormir.



RECURSOS LITERARIOS

Los recursos literarios que hemos encontrado en los capítulos XII, XXV y XXVI de la segunda parte de “El Quijote”, son los siguientes:
Para empezar nombraremos los más comunes y repetidos, como la enumeración. Utiliza este recurso unido al paralelismo, enumera habitantes de lugares, así como para nombrar personajes de un cuento. Por ejemplo:

Cuantas trompetas que suenan, cuantas dulzainas que tocan y cuantos atabales y atambores que retumban.” (Capítulo XXVI de la 2ª parte, líneas 189 y siguientes).

Caballeros de Navarra, todos los leoneses, todos los tartesios, todos los castellanos y finalmente, todos los caballeros de la Mancha.” (Capítulo XII de la 2ª parte, líneas 214-217).

Que Melisendra era Melisendra, don Gaiferos, don Gaiferos, Marsilio, Marsilio y Carlo Magno, Carlo Magno”. (Capítulo XXVI de la 2ª parte, líneas 275-277).

También hay series bimembres en todos los capítulos, aparecen continuamente y caracterizan el modo de escribir de Cervantes. Por ejemplo:

Lee mucho y anda mucho, vee mucho y sabe mucho”. (Capítulo XXV de la 2ª parte, líneas 274-275).

Oír y saber”. (Capítulo XXV de la 2ª parte, línea 6).

Hallóle y díjole”. (Capítulo XXV de la 2ª parte, línea 9).

Ahechándole la cebada y limpiando el pesebre”. (Capítulo XXV de la segunda parte, línea 19).

...

En el capítulo XXV también encontramos una hipérbole, que exagera sobre la majestuosidad de una historia.

... que es una de las mejores y más bien presentadas historias que de muchos años a este parte en este reino se han visto”. (Capítulo XXV de la 2ª parte, líneas 193-195).

En el capítulo XII encontramos una metáfora, para describir los párpados;

Las compuertas de los ojos” (Capítulo XII de la 2ª parte, línea 91).

y una ironía en la que el titerero intenta burlarse de don Quijote:

No esperaba yo menos de la inaudita cristiandad del valeroso don Quijote de la Mancha, verdadero socorredor y amparo de todos los necesitados y menesteros vagamundos; y aquí el señor ventero y el gran Sancho serán medianeros y apreciadores de vuesa merced y mi de lo que valen o podían valer las ya desechas figuras”.

También hemos encontrado antítesis en el capítulo XXV.

los negros de los blancos” (línea 143).

rurlinado siempre a hacer bien a todos, y mal a ninguno” (líneas 283-284).

Por último nombraremos algunas comparaciones:

Porque mi señora es como una borrega mansa” (Capítulo XII, líneas 274-275).

(Montar) a horcajadas como hombre” (Capítulo XXVI, líneas 117-118).


TEMÁTICA DE LA OBRA


  • Cuál fue en principio el propósito del autro al escribir la obra

La intención de la creación del Quijote era la de crear una novela que pudiera ser leída por todo el mundo, es decir una intención de totalidad hacia todos los lectores, también intentaba entretenerlos y divertirlos por lo que creo una novela bastante cómica. Desde el más inocente hasta el más profundo y de cualquier situación social. La otra intención del autor era crear una parodia de las novelas de caballería para demostrar a los lectores de novelas de este tipo de la época como éstas decían incoherencias y descubrimos las barbaridades que dicen al verlas aplicar a una persona que ha perdido la razón por su lectura.


  • Cuáles son los auténticos temas de fondo en la obra que otorgan coherencia a la misma

El quijote nos muestra un panorama de la sociedad en la época en el que fue escrito, ya que en el libro aparecen personajes que representan a todas las clases sociales, de oficios y de costumbres y creencias de la cultura manchega de la época.

El otro tema auténtico a parte de la representación de la sociedad de la época, es la crítica en forma de parodia de las novelas de caballería q hicieron perder la razón al protagonista y que son las causantes de sus locuras.

  • Por qué se dice que el quijote es una novela polifónica
  • Por qué se dice que el quijote es la primera novela moderana, qué rasgos innovadores aporta a la formación de la novela moderna

El primer rasgo innovador es la libertad a la hora de escribir, rechazó los géneros literarios establecidos y los confrontó en algunas ocasiones

El segundo rasgo fue que rechazó lo milagroso lo fantástico para tener que crear una historia creativa y sorprendente, utilizó por tanto historias reales. Creo mediante el realismo una historia cómica y humorística

Otro rasgo fue el de la creacción de varios puntos de vista respecto del mismo tema, rechazándo una naracción clásica.El personaje principal de esta novela es libre no se expecifícan sus raíces, de qué familia procede... será el primer personaje libre de la historia

  • Qué significado puden tener aventuras como la de andrés, el mozo apaleadopor su amo, o la liberación de los galeores

EL contraste de la realidad a veces cruel y la realidad ideal de don Quijote. En la aventura de Andrés, el chico apaleado por su amo del capítulo cuarto queda esto reflejado. En la realidad de don Quijote dos valores importantes son el honor y el respeto al deber y confía en que su dictado de liberar a Andrés se llevará a cabo a rajatabla, pero no todo el mundo es como él. Al amo de Andrés le traen sin cuidado los deberes morales y la justicia social. El egoísmo y los intereses propios mueven al amo de Andrés que en cuanto perdió de vista a don Quijote reanudó la paliza con más brutalidad que antes. Por lo que la justicia de don Quijote queda claramente por los suelos. Es el choque de lo verdadero, lo justo y lo ético, con la realidad del mundo, que también es la que posiblemente hubiera en la época. Es un capítulo duro y trágico que choca con los otros capítulos cómicos. En la aventura de los galeotes pasa algo parecido, él los libera por creer que están cumpliendo una condena injusta. Don Quijote es muy humano y desea la libertad de estos, sin embargo peca de inocente e irresponsable y se encuentra con que los galeotes le pagan su libertad con una traición sólo porque él les pide un pequeño favor.




ESTRUCTURA


Confluyen diversos aspectos en la estructuración de la novela:

  1. En primer lugar las dos partes . Y esto, que podría haber sido una mera división externa, se convierte en auténtico hecho estructurador por las diferencias que se muestran entre una y otra. Especialmente importante, en este sentido, la que afecta al desarrollo de los personajes principales. En efecto, si bien hay una evolución continua a lo largo de toda la obra, la diferencia de su comportamiento entre la primera parte y la segunda es marcada. En la primera, don Quijote ve la realidad transformada por su imaginación caballeresca (donde hay molinos ve gigantes, por ejemplo); en la segunda, en cambio, la ve como es y son los demás personajes los que las convierten en aventuras caballerescas (como ocurre en el pasaje de los leones). Don Quijote, por tanto, se acerca cada vez más al mundo de la realidad. Por otra parte, Sancho, en la segunda parte, se ha acomodado mejor a su amo y participa más de su mundo, llegando a vivir la pura ilusi&oa cute;n en la ínsula Barataria. Todo ello des emboca en el entrecruzamiento final del idealismo de don Quijote con el realismo de Sancho.

  2. Aparte de esto se aprecian las tres salidas como otro elemento estructurador, el más generalmente tratado. La división de la obra en tres salidas permite ver claros paralelismos entre ellas, aunque su extensión es muy diferente: una preparación y salida, una serie de aventuras y vuelta.

Desde otra perspectiva, tal vez más de acuerdo con la verdad de la novela, cabe formular esta línea estructural, teniendo en cuenta no las salidas, sino las vueltas. Dicha formulación permite ver mejor el proceso evolutivo de don Quijote y Sancho en ese encuentro entre idealismo y realismo. En la primera vuelta , don Quijote regresa no sólo armado caballero sino también triunfante, desde su perspectiva, con su primera hazaña (la del muchacho vapuleado); y ni siquiera obsta su optimismo caballeresco el molimiento por parte de los mercaderes. En la segunda , ya su vuelta se realiza enjaulado y, pese al recurso del encantamiento, es una situación humillante que puede crear dudas en don Quijote: "Muchas y muy graves historias e yo leído de caballeros andante; pero jamás he leído ni visto, ni oído, que a los caballeros encantados los lleven desta manera y con el espacio que prometen estos perezosos animales" . En la tercera , se da el derrumbamiento total de Don Quijote y de su ideal caballeresco; tal es así, que vuelve para morir tras haber recuperado la razón. Si esta evolución de don Quijote la consideramos a la par que la de Sancho, de sentido contrario, estaremos probablemente en el auténtico meollo del asunto de la novela. Efectivamente, hay un progresivo acercamiento de las iniciales posturas contrapuestas de don Quijote y Sancho (idealismo - realismo) hacia un equilibrio e incluso entrecruzamiento final.

  1. Por último, un elemento estructurador fundamental, olvidado con demasiada frecuencia, es el carácter paródico de la novela. La estructura de El Quijote parece ser la de una parodia de los libros de caballerías y, por ello, sigue sus esquemas: se apropia de la disposición general de dichos libros, de sus personajes, del encadenamiento de aventuras y de sus quimeras.



TÉCNICA Y ESTILO


Atendiendo sólo a aspectos generales y muy importantes, cabe señalar los siguientes:

La parodia (imitación, generalmente burlesca, de una obra, género, autor,... exagerando o ridiculizando sus rasgos más característicos) está presente, de forma constante, en todo el libro. La misma concepción de la novela y, por tanto, la estructuración de la mayoría de las aventuras es, como se ha dicho, una parodia de los libros de caballerías. Pero ésta se manifiesta también continuamente en recursos técnicos y estilísticos más concretos: en el recurso del apócrifo, en el lenguaje altisonante y arcaizante, en el uso y abuso de la hipérbole, etc.

La ironía , resultado en muchos casos de la parodia, es el recurso tal vez más utilizado en El Quijote ; tan es así, que apenas hay frase que no lleve un doble sentido. La vemos ya en el encabezamiento de los capítulos con sus títulos hiperbólicos, en el desajuste constante entre actitudes y situaciones, en muchísimas expresiones de don Quijote y Sancho, etc.

Tanto la parodia como la ironía son ríos que desembocan en el inagotable humor del Quijote. Pero el humorismo sobrepasa dichos recursos: lo encontramos también en los graciosísimos diálogos entre Sancho y don Quijote, en la creación de nombres propios, en la invención de expresiones (como "escuderil vápulo", "académico argamasillesco", médico insulano", "gobernadoresco",...) en los trastrueques idiomáticos en la boca de Sancho, en los juegos de palabras, etc. Aunque la verdad es que parodia, ironía y humor se aúnan en una misma realidad literaria y no siempre admiten diferenciaciones claras.

Cabe resaltar también como otra consecución técnico estilística del Quijote la perfección del diálogo . Es, en primer lugar, el medio por el que los personajes, sobre todo don Quijote y Sancho, descubren sus intimidades en un proceso dialéctico que los define como seres independientes y vivos, a la vez que los conforma progresivamente. Pero, además, es un elemento estructural de primera magnitud que dinamiza la novela: las aventuras perderían gran parte de su valor sin los diálogos precedentes y subsiguientes.

Excepcional recurso del Quijote es su perspectivismo . Se entiende por tal el hecho de que la variedad de perspectivas que confluyen sobre una realidad son las que se definen. En la novela, el juego de perspectivas es muy complicado. Por una parte, está la combinación de los tres "autores": el narrador cristiano (que no es el Cervantes real), el traductor aljamiado y el historiador moro (Cide Hamete). El entrecruzamiento de las perspectivas de los tres enriquece la visión de lo narrado. Por otra, está la multitud de visiones vertidas por los personajes, con lo que se consigue ir definiendo una realidad indeterminada y huidiza. En este aspecto, si es de destacar el continuo y primer diálogo entre don Quijote y Sancho, no se puede olvidar el enriquecedor cúmulo de visiones de todos y cada uno de los personajes de la novela. Este perspectivismo es el que permite a Cervantes definir la verdad "cervantina", es decir, la ver dad "vital" o "existencial".

Uno de los hechos que más llama la atención durante la lectura de El Quijote es el grado de realismo y de vida independiente que Cervantes consigue plasmar en sus personajes, muy en especial en don Quijote y Sancho. En efecto, en la conciencia del lector de la obra y en la conciencia de la colectividad, se ha ido conformando una sensación de personajes reales, escapados de la novela. Los saberes y secretos técnicos con los que Cervantes ha conseguido esto son numerosos y, en muchos casos, sutiles. Baste aquí para indicar algunos más patentes:

  1. Las vacilaciones o equivocaciones, atribuidas en ocasiones a descuido, dan un gran sentido de realidad : la variedad de nombres de don Quijote y la mujer de Sancho; el desconocimiento del lugar de nacimiento y ascendencia de don Quijote; las malas cuentas que hace del niño azotado, etc. En algunos casos la razón de ello está en la falta de documentos históricos (luego la historia no es una invención sino una realidad documentada); en otros, parece que la causa es que don Quijote, caballero de altos pensamientos, no puede entretenerse en bagatelas o cosas pragmáticas (realismo vital o existencial). El realismo nacido de la referencia a los documentos queda reforzado, además, por los frecuentes entredichos que el narrador" pone al historiador y al traductor.

  2. La perfección del diálogo , verdadero encuentro del "yo" y del "tú" como en la vida, a la vez que conformador de la evolución de los personajes.

  3. Es de especial interés, en este sentido el diálogo entre Sansón Carrasco y los protagonistas cuando aquél les comunica que ha leído su historia. El hecho de que don Quijote y Sancho enjuicien la verdad o perfección de la misma historia de sus vidas, les lanza fuera de la novela como personajes reales. En idéntica dirección están las consideraciones sobre el Quijote de Avellaneda y el hecho de que, a lo largo de la segunda parte, don Quijote se encuentra con personajes que ya han leído su historia y le reconocen sin necesidad de presentaciones.

Importante característica barroca de El Quijote es su dinamismo . éste afecta tanto a la estructura como al estilo. En efecto, dinámico es el movimiento de los personajes, la ininterrumpida sucesión de aventuras, el inagotable diálogo entre personajes, la técnica narrativa de capítulos abiertos y de la anticipación y el rápido ritmo de la sintaxis.

Por último es necesario mencionar la perfección y riqueza lingüísticas . Un dato nos puede llevar a intuir hasta qué punto esto es cierto en todos los aspectos: el número de palabras distintas usadas en la novela es de más de doce mil - hoy, una persona culta conoce seis o siete mil.


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