A simple vista
podemos distinguir entre muchos tipos de sustancias: la madera,
el plástico, el oro o la plata, y muchas más. Existen,
por lo tanto, características que nos permiten diferenciar los distintos
tipos de materia y que reciben el nombre de propiedades
características, ya que nos ayudan a caracterizar o identificar
las distintas sustancias. Al contrario que propiedades
generales, existen innumerables propiedades características
por lo que sólo podremos considerar unas pocas, aunque nombremos muchas: color,
sabor, dureza, densidad,
brillo, conductividad térmica y eléctrica,
punto de fusión, punto de ebullición, solubilidad,
etc.
Para identificar una sustancia no nos bastará con conocer una de sus propiedades características, sino que habremos de identificar varias de ellas, las más importantes, y las más fáciles de determinar son: la densidad, los puntos de fusión y ebullición, relacionados con la temperatura, y la solubilidad, que también tiene que ver, de otra forma, con la temperatura.