LOS OMEYAS EN EL AL – ANDALUS

1. - El origen de los Omeyas

2. - La Invasión de la Península Ibérica

3. - Ocupación y establecimiento de los Árabes en Al – Andalus

4. - El Asentamiento musulmán.

5. - La Gobernación de Al– Andalus, en el periodo 716 a 756 (1ª etapa)

6. – La Constitución del Emirato Omeya de Córdoba

6.1. - Reinado del Emir Abd Al– Rahman I

6.2. - Reinado de Hishan I

6.3. - Reinado de Al – Hakan I

6.4. - Reinado de Abd. Al – Rahman II

6.5. - Reinado de Muhammad I

6.6. - Reinado de Al – Mundir

6.7. - Reinado de Abd Allah

7. - El Caifato de Córdoba

7.1. - Califato de Abd Al– Rahman III, Al-Nasir

7.2. - Califato d Al-Hakam II al Mustansis

7.3. - Califato de Hissan II Al – Mu` Aiyad

8. - La Organización y Funcionamiento de la sociedad musulmana en el Al-Andalus

8.1. - Organización pilitico-administrativa

8.2. - La organización económica

8.3. - La organización social

8.4. - La conformación de las ciudades

8.5. - La forma de vida y costumbres.

8.6. - El arte y la cultura

8.7. - La ciencia

 

1. - ORIGEN DE LOS OMEYAS.

El origen remoto de los Omeyas, se sitúa en Arabia, en la etapa preislamica, procedían de la tribu de los +Kuraishies.

La +Meca, en aquella época era un centro de confluencia comercial y religiosa, donde existían lugares santos en los que se encontraban los ídolos de las diferentes tribus que habitaban la península Arábiga.

En esta situación, cuando dos de los clanes +Kuraishies, luchan por el control y dominio de la +Meca, el clan de los Omeyas y el clan de los Hashimies, Mahoma, en torno al año 610 comienza a predicar su doctrina.

Las ideas de Mahoma perjudican los intereses de los +Kuraishies, en tanto que, atacaban sus riquezas y modos de vida, ello, vino a desatar una persecución implacable contra el Profeta. En su apoyo acudieron los pobladores del oasis llamado El Yathib, que llegaron a ofrecerle la jefatura de sus tribus, comprometiéndose a defenderlo con el +Juramento de Al - AKABA. En esta situación, se agudizan los enfrentamientos con los poderes de la +Meca, dando lugar a la huida a +Yathib (la Hidjra o Hégira), que se constituiría en la ciudad de Medina, “ La Ciudad del Profeta”, donde permanecerá hasta su muerte, en el año 632.

Mahoma, a diferencia de otros profetas, fue el predicador de una religión y el creador de un Estado, con una conformación social diferente a las que existían hasta el momento.

A su muerte, sin descendientes varones, surgen las luchas por la Jefatura del Islam entre los grupos que se consideraban con derecho a ocuparla, de esos grupos surgieron los distintos +Califas ortodoxos, del ultimo de ellos, Ali, de la tribu de los +Kuraishies, nacen dos dinastías. Una la de los Omeyas, que permanece en el poder desde el año 661 al 750, procedía del clan de los +Umayya, y la otra, la dinastía Abbasi que duro desde el año 750 al 1.260, procedía del clan de los Hashim.

Las actuaciones de los primeros +Califas desde Medina y de los Omeyas desde Damasco, consolidan el Estado Islámico y permite su expansión por todo el norte de Africa (+Ifrikiyya) conquistan Cartago, dominan la resistencia +Beréber, de forma que, en el año 708 todo el Magreb estaba bajo el poderío musulmán.

 

2. - LA INVASION DE LA PENINSULA IBERICA:

Cuenta la leyenda, recogida en los romances, que fue el Conde D. Julián, gobernador visigodo de Ceuta, quien traiciona a D. Rodrigo, facilitando la invasión musulmana de la Península, en venganza por el ultraje causado a su hija La Cava.

La realidad fue otra bien distinta, en el año 710 se produjo la muerte del +Rey Witiza, que nombro a uno de sus hijos heredero al trono visigodo, ello, vino a romper con la tradición, de la elección del rey por los nobles, lo que unido a la anulación de las leyes antijudias y a las devoluciones de las confiscaciones, que perjudicaba a la nobleza; hizo que esta volcara su apoyo sobre el Duque de la Betica D. Rodrigo.

La familia de +Witiza, solicita la ayuda de los musulmanes que recientemente habían conquistado todo el Norte de Africa, y a los que en su vocación expansionista el salto a la península encajaba plenamente para la conquista de Occidente.

Consecuencia de todo ello, fue la primera invasión llevada a cabo, por los +beréberes, con fines de reconocimiento, asolan las comarcas del litoral sur de la Península, con total facilidad e impunidad, dada la situación de división del Reino Visigodo.

Animados por este éxito, en el año 711, +Tarik, jefe de los +beréberes, en unión del gobernador +Musa ocupan Gibraltar, se unen a la familia de +Witiza y encaminan sus fuerzas hacia Toledo, que era la capital del Reino Visigodo.

En el verano de ese mismo año D. Rodrigo se enfrenta a los invasores en el río Guadalete. El resultado fue la derrota total para D. Rodrigo, el río corría tinto en sangre y, +Tarik continua su avance hacia el Norte Peninsular, dominando Ecija, Córdoba y Toledo.

+Ben Nusayr, con un nuevo ejercito de Árabes avanza por Medina Sidonia, Sevilla y Mérida, encontrando mayor resistencia, no obstante, sale victorioso y continua hasta Toledo, confluyendo allí con el jefe +beréber +Tarik, que había seguido la ruta de Córdoba. El reparto del botín producto de las conquistas origina diferencias entre ambos jefes, pero a pesar de ello completan la ocupación llegando hasta Zaragoza, de modo que consiguen dominar todo ese territorio en un periodo extraordinariamente corto de los tres años que van del 711 al 714.

+Musa y +Tarik, son requeridos por el +Califa de Damasco, Al Walid, mientras tanto +Abdelaziz continua la ocupación llegando hasta Beja (Portugal), por el Sur – Oeste y Orihuela, por el Sur – Este. Controlando toda la franja que va desde Coimbra a Murcia, incluyendo Málaga y Granada.

Con ello, la dominación árabe, se implanta en todo lo que se dio en llamar él Al – Andalus, territorio del que fue primer gobernador +Abdelaziz, hijo de +Musa, primer árabe que inicio la invasión. (Aquí mapa conquistas)

3. - La Ocupación y el establecimiento de los Árabes en Al – Andalus.

Apenas cinco años (desde el 711 al 715) tardaron los Árabes en dominar el reino Hispano godo, con la excepción de las zonas montañosas del Norte Peninsular, periodo de tiempo excesivamente corto para la conquista de un vasto territorio por un ejercito poco numeroso.

Sin duda, la causa de esta conquista relámpago, fue la escasa resistencia que opuso la población autóctona, que en muchas ocasiones había sido peor tratada por los reyes visigodos, que por los Árabes, los cuales, fueron respetuosos con los señores y con la Iglesia, permitiéndoles mantener su organización y privilegios.

Así pues, la dominación árabe, se lleva a cabo, en parte por la fuerza de las armas, y en parte, por vía de pactos y tratados.

Las tierras dominadas por la fuerza de las armas, pasaban a propiedad de los musulmanes, que las administraban permitiendo a sus ocupantes originales permanecer en ellas, siempre que pagaran un tributo en concepto de arrendamiento, de modo que, en caso de no satisfacer dicho tributo, eran expulsados de las tierras, en tanto que habían perdido el derecho de propiedad.

En los territorios dominados a través de pactos de Capitulaciones, los propietarios mantenían su derecho de acuerdo con lo pactado, aunque también pagaban un tributo de acuerdo con lo convenido, y se sometían a la autoridad de los musulmanes.

Por el contrario, en el caso de los tratados de paz, el territorio gozaba de cierta autonomía, permaneciendo en una situación de Protegidos – Aliados, a los que se garantizaba libertad religiosa, libertad personal y el mantenimiento de sus propiedades, si bien, tenían que pagar tributo a los Árabes.

En estas circunstancias, la mayor parte del territorio, firmo pactos de capitulaciones, tal fue el caso de Sevilla, Ecija, Córdoba, Mérida, Lisboa, Toledo etc. , Siendo destacable el pacto de Murcia, llevado a cabo entre Teodomiro (jefe visigodo) y +Abdelaziz. En virtud de dicho pacto, la soberanía del territorio pasaba a los musulmanes, la población recibía protección, Teodomiro, seguía siendo la máxima autoridad, pero pagaría un impuesto en moneda y en especie.

Por tanto, la conquista se realizo por vía de pactos con las unidades políticas en que presumiblemente estaba dividido el reino Visigodo, situación que hizo posible la permanencia y consolidación de las estructuras feudales.

4. - El Asentamiento Musulmán en Al – Andalus.

Tras la dominación del territorio, se produce la recepción de un fuerte contingente migratorio de Árabes, en grupos de distinta procedencia.

Unos grupos (+beréberes en su mayoría) se asientan en las Alpujarras y en zonas de Jaén, otros los Yemeníes, se asientan en Málaga, Sevilla y Huelva, mientras que en Córdoba se produce el asentamiento de distintos colectivos, que se mezclan entre si.

Otro contingente migratorio formado por los +beréberes, procedentes del norte de África, convertidos al Islam, pero que no eran Árabes, se afincaron en su mayoría, en las sierras del norte de la provincia de Córdoba, llegando hasta los campos de Calatrava.

En la campiña los +beréberes se mezclan con los demás musulmanes.

 

5. - Primera etapa: La Gobernación de Al – Andalus en el periodo 716 a 756.

La ocupación y los asentamientos de la población musulmana, exigían la organización del gobierno del territorio, circunstancia difícil, si se tiene en cuenta la concepción tribal de los pobladores musulmanes, en los cuales, primaba el sentimiento de pertenencia a la tribu, sobre la idea de comunión en una misma religión, el Islam.

La distancia a Damasco, hacia de Al – Andalus un territorio incontrolado, que le permitía gozar de gran autonomía.

En cuarenta años hubo veintidós gobernadores en la región, contando a “Ab al- Rahman ibn Katir al – Lajmi”, encargado interinamente. El primer gobernador de Al – Andalus fue Abd al – Aziz ibn +Musa” y él ultimo antes del Emirato, fue Yusuf ibn Ab al – Rahman al – Fihri”.

En los inicios de la ocupación y los asentamientos Al – Andalus, fue una provincia del +Califa Omeya de Damasco, regida por un gobernador que actuaba como delegado del +Califa en los asuntos administrativos, militares, judiciales y fiscales.

Los fracasos de la expansión al otro lado de los Pirineos y las dificultades frente a los Asturianos y Vascongados, así como, las rivalidades entre Árabes y +beréberes clip obligaron a establecer una organización administrativa en ese basto territorio, que va a iniciarse después de la matanza de los Omeyas en el Oriente y la venida a la Península del Príncipe Omeya Abd al- Rahman en el año 756.

6. - La Constitución del Emirato Omeya en Córdoba:

6.1. - Reinado de Abd Al – Rahman I:

Hacia la mitad del siglo VIII en Damasco, los descendientes del clan de los Hashimies se unen a los Alidas, que eran partidarios de los descendientes del yerno del Profeta, consiguen derrotar a los Omeyas y nombran +Califa a +Abd Allah, que toma el nombre de Abu al – Abbas.

El resultado de las revueltas supuso la desaparición del poderío Omeya en Damasco.

Como consecuencia de ello, uno de los supervivientes de dichas revueltas, llamado Abd al- Rahman, emprende la huida desde Siria hasta Almuñecar, pasando primero por el norte de Africa, donde encuentra apoyo entre la población, dado el origen berebere de su madre, allí, forma un ejercito junto con los que habían huido de las persecuciones de Abu al – Abbas.

Entre tanto, en Al – Andalus los conflictos del Oriente, daban lugar a continuos enfrentamientos entre los grupos tribales de +Kalbies y +Qaysies. Abd al Rahman y sus partidarios, aprovechando la situación toman contacto con los Sirios que ya en el año 740 habían sofocado las agitaciones de los +beréberes en la Península en apoyo de los omeyas de Damasco y, se dirige a Córdoba, vence a los que se le oponían y en el año 756, es decir, un año después de su desembarco en Almuñecar, se le reconoce como +Emir de Al – Andalus, con ello el territorio deja de depender del Califato de Damasco, si bien, el emirato reconoce la supremacía espiritual de dicho Califato.

La primera época del emirato presenta serias dificultades, hubo de dominar a los +beréberes, dueños de la zona situada entre el Tajo y el Guardiana, acabo con los +Kalbies y acepto la frontera del reino Asturiano – Leones, situada en el río Duero y continuada hasta Lérida.

En esta situación, se abandona una franja de tierra lindante con la frontera del reino cristiano y se constituyen las tres +marcas, conexas a esa tierra de nadie, que fueron: La Marca Superior con capital en Zaragoza, La Marca Media con capital en Toledo y La Marca Inferior, con capital en Mérida.

La autonomía de que gozaban las +Marcas, fue causa de conflictos separatistas que duraron a lo largo de todo el emirato y que debilitaron el poderío cordobés.

Después del asedio de Carlo Magno a Zaragoza, se reanudan las razzias musulmanas por la Galia y se consolida una nueva organización del Estado, intensificando la presión tributaria ante la necesidad de captar recursos.

6.2. - Reinado de Hisham I

A la muerte de Abd al – Rahman I, en el año 788, le sucede su hijo Hisan I, que permanece en el poder solo ocho años, al morir en el 796.

Durante su reinado se produjeron las incursiones Árabes en Narbona y se apaciguo la revuelta de los yemeníes en Tortosa en el año 789.

El acontecimiento más importante fue la implantación en él Al – Andalus de la corriente religiosa musulmana del +Malikismo, fundada por +Malik ben Anas, esta corriente aprobaba la sublevación del primer omeya contra Ali, el yerno del Profeta Mahoma.

El +Malikismo, al igual que el resto de las tendencias Islámicas, coincidían en que el +Corán y la +Sunna, eran las fuentes fundamentales del derecho musulmán, pero, la diferencia entre ellas, estaba, en que unas aceptaban la interpretación personal sobre cuestiones del derecho, en caso de que no hubiera nada previsto sobre dichas cuestiones en el Coran o la +Sunna, y otras rechazaban cualquier tipo de interpretación personal.

6.3. - Reinado de Al – Hakan I

Permaneció en el poder durante el periodo que va del año 797 al 822. Se apoyo en los +beréberes neomusulmanes y esclavones, le permitió las duras represiones de los movimientos sediciosos que se prodigaron durante su reinado, tales como, el de la Jornada del +Foso, al revelarse en Toledo los +muladíes contra la autoridad del +Emir y el Motín del +Arrabal, consecuencia no solo de la presión fiscal ejercida en el periodo, sino también por la forma de impartir justicia y los abusos de su guardia personal compuesta por mercenarios.

La represión contra estos movimientos fue tan fortísima, que acallo cualquier respuesta de los disconformes durante años, pero al mismo tiempo despertó la mayor animadversión frente al poder omeya.

Estos conflictos internos, permitieron a los Francos la recuperación de Barcelona en el año 801, obligando el repliegue de los musulmanes hasta la desembocadura del Ebro.

A finales del reinado de Al – Hakan I, la situación de los enfrentamientos con los cristianos e incluso en el interior del reino musulmán se tranquiliza.

6.4. - Reinado de Abd al – Rahman II

El reinado de Abd al – Rahman II, duro treinta años, en el periodo que va del 822 al 852. Se caracterizo por la paz imperante en todo el territorio, los enfrentamientos con los Abbasies(7) de Oriente se iban olvidando, y en este tiempo llega a Córdoba procedente de Bagdad un personaje, llamado Ziryab, que jugo un papel importantísimo en la vida y costumbres de Al – Andalus, a donde traslado toda la influencia del refinado Oriente, no solo en el campo de la música, sino también, en la moda y en el resto de los hábitos y formas de vida que se seguían allí. De forma que la reluciente Bagdad, se convierte en el modelo a seguir en Córdoba.

Siguiendo el modelo de Oriente, se llevo a cabo la organización administrativa del Estado, al +Emir se le confiere un carácter autocrático, se rodea de un grupo de oficiales, al frente de los cuales sitúa al +Visir, se crean las chancillerías, regidas por una especie de ministros que eran los jefes del departamento administrativo o diván, así, estaban el +visir o ministro responsable de hacienda, del ejercito etc.

Junto a estos órganos existía una especie de Consejo, integrado por Cancilleres, +Visires, Príncipes de sangre real, militares y altos funcionarios.

En lo que respecta a la administración periférica Al – Andalus, se dividió en seis provincias o +Coras, a cuyo frente se encontraba un gobernador, además existían dos zonas fronterizas integradas por la Marca Superior, con capital en Zaragoza y la Marca Inferior con capital en Toledo.

Junto a esta organización estaban los que realizaban los servicios de palacio y, en el ámbito local, para control de la vida de la ciudad había una serie de funcionarios encargados del orden y buen funcionamiento de los mercados, del orden publico, de los asuntos judiciales etc.

Toda esta organización, unida a la pacificación del reino, a la ubicación de los cristianos en el Norte de la Península, y a la disposición de una organización fiscal equilibrada permitió una gran prosperidad.

6.5. - Reinado de Muhammad I

Muhammad I inicia su reinado a la muerte de su padre en el año 852 y permanece en el poder hasta el año 886. En los últimos años del reinado de su padre, a pesar de la tolerancia musulmana con las ideas religiosas cristianas, se despierta un fuerte fanatismo católico, que da lugar a graves conflictos con los mozárabes. Conflictos que terminan con el martirio de San Eulogio en el año 859, y con la huida de la minoría muzárabe cordobesa hacia Toledo, y a la zona norte del Duero.

Durante la mayor parte de su mandato los territorios bajo su dominio permanecen estables, se controlan las tendencias secesionistas de las +Marcas, y se mantienen buenas relaciones con el resto del mundo Islámico.

En los últimos años la situación económica del reino se deteriora, surgen graves discriminaciones entre los que desciende de los primeros conquistadores procedentes de Arabia, y los +muladíes, que eran los musulmanes peninsulares, ello, creo enfrentamientos que condujeron a la debilitación del poder del emirato.

6.6. - El reinado de Al – Mundir.

Al – Mundir hereda el reino en el año 886, durante su mandato se agudizan los enfrentamientos con los +muladíes, siendo especialmente destacable la lucha con el rebelde Umar ben Hafsun, que era miembro de una familia de buena posición, y había nacido en la alquería de Turriyila, en Riogordo (Málaga).

Este muladí se vio envuelto en un asesinato y en diversas revueltas en Bobastro viéndose obligado a huir al norte de África.

De vuelta a Bobastro, Hafsun aumenta su poder, llegando a controlar las plazas fuertes de Ahama en la zona sur, además de Cabra, Alcahuete, Priego, Lucena e Iznajar, y las cercanías de Jaén.

El +Emir de Córdoba emprende acciones contra Hafsun, reconquistando Cabra, Lucena, Archidona y Priego. Finalmente pone sitio a Bobastro, en cuya acción muere Al – Mundir en el año 888, acusándose a su hermano Abd Allah de dicha muerte.

6.7. - El Reinado de Abd Allah

Hereda el trono en el año 888, a la muerte de su hermano Al – Mundir, durante su reinado la rebeldía contra los Omeyas continua en numerosos frentes, los árabes de Sevilla continúan con sus diferencias contra el +Emir de Córdoba, al igual que los +beréberes y especialmente graves fueron las luchas contra los +muladíes dirigidos por Umar ben Hafsun que tanto problema había originado en el reinado anterior, hasta el punto de llegar en esta época a aliarse con el gobernador de Sevilla Ibrahin en contra del +emir omeya.

En este estado de cosas, se produjeron innumerables insurrecciones, que duraron hasta el final del reinado en el año 912.

Todo ello hizo que se empezara a disgregar el Emirato en diversos polos de poder enfrentados al +Emir de Córdoba.

7. - EL CALIFATO CORDOBES.

7.1. - El Califa Ab al – Rahman III, al NASIR.

Ab al – Rahman III, recibe el gobierno del emirato de Córdoba, de manos de su abuelo Abr Allá, en el año 912, a quien se había acusado de haber asesinado a su propio hijo Mamad, padre de Abr al – Arman III, por haberse sublevado contra él.

El estado musulmán se encontraba en total descomposición, los dominios apenas se extendían poco mas allá de Córdoba.

Abd al – Rahman, se propone la pacificación y el reconocimiento de su autoridad. Con este fin consigue atraerse a los distintos jefes de las revueltas, con la excepción del rebelde ben Hafsun, a quien hubo de sitiar en Bobastro.

Ben Hafsun muere en el 917, y sus hijos continúan la resistencia hasta el 928, año en que la plaza de Bobastro cae en manos de Abd al-Ramhman III, al Nasir, que manda remodelar la fortaleza en los meses posteriores, exhuma los cadáveres de ben Hafsun y de su hijo, descubriendo que habían sido enterrados siguiendo las practicas cristianas, por lo que ordeno exponer sus restos al publico, para escarnio y ejemplo.

Durante los enfrentamientos, Ben Hafsun busca el apoyo de la dinastía Shiita reinante en el norte de África, con la que los omeyas mantenían diferencias de orden ideológico, dado, que la idea de los +Shiitas, eran, que el +Califa( legitimo debía descender de Fátima (la hija del profeta) y Ali, por ello, la derrota de ben Hafsun, suponía una victoria sobre los +Shiitas.

En estas circunstancias, y ante la necesidad de legitimar su autoridad, Ab al – Rahman III, rompe con la situación mantenida por los emires que le precedieron y, proclama su independencia política – religiosa en el año 929, siguiendo las tesis del legitimismo omeya, apoyadas en la tradición ortodoxa del Malikismo.

Conseguida de nuevo la dominación de Al – Andalus, había que terminar con el acoso cristiano, que había llevado sus conquistas con el rey Leones Ramiro III, hasta Madjrit (Madrid).

Abd al – Rahman III se dirige a León y es derrotado en Simancas, a causa de esta derrota, el musulmán refuerza su ejercito y obliga a los reyes cristianos a aceptar vasallaje, pero sin proponerse la conquista de sus reinos.

En este tiempo, el califato adquirió gran poderío y fortaleza, lo que permitió a través del vasallaje el cobro de tributos con los que financio la construcción de +Medina al – Zahra, alcanzando su máximo esplendor.

 

7.2. - El califato de Al – Hakam II, al Mustansir

Muerto Abd al- Arman III en el año 961, le sucede Al – Hakan II, que refuerza la política militar de su antecesor, distribuyendo sus ejércitos en las tres zonas fronterizas: La superior en el valle del Ebro, la media en la zona central y la inferior en Extremadura. Con ello consigue una pacificación casi total a lo largo de su reinado, permitiéndole destinar las riquezas obtenidas a través del vasallaje y el comercio a ampliaciones de la Mezquita cordobesa, a la creación de la mejor biblioteca de Occidente y a la terminación del palacio de +Medinat al – Zahra en el año 976.

A su muerte nombra sucesor a su hijo Hissan.

7.3. - El Califa Hissan II al – Mu´ aiyad

Siendo un niño aun, sucede en el trono a Al – Hakam II, su hijo Hissan II, en el año 976.

Hissam fue durante todo su reinado una figura decorativa, consentida por quien tenia el poder, con el fin de mantener la legitimad del califato.

El gobierno efectivo, estaba en manos de una nueva clase, de origen distinto a la que hasta el momento había venido ejerciendo el poder del califato, esta nueva clase dirigente había alcanzado los altos cargos sobre la base de sus meritos propios.

De entre ellos, surge la figura de Mamad ben abi amir, “+Al Mansur”, que en el año 981, se hace con el poder político y de gobierno eclipsando totalmente al +Califa, hasta el punto de construirse una residencia palaciega, a la que llamo +Al – Medina al – Zahira, donde concentro toda la organización administrativa de Al – Andalus”.

El origen ilegitimo del poder de AL – Mansur, hace que base su autoridad en el ejercicio de la fuerza. Para ello, forma un ejercito mercenario, integrado por +beréberes a los que concede toda clase de privilegios.

El poder de Al – Mansur se fundamento en los éxitos de las campañas contra los cristianos.

De estas campañas obtenía los fondos necesarios para el mantenimiento de los gastos militares, sin embargo, los privilegios otorgados a los mercenarios, produjeron importantes agravios con respecto a la aristocracia y, a los poderes locales; ello, unido al resentimiento que las razzias provocaban entre los cristianos constituyó los puntos flacos de su mandato.

Al – Mansur muere en el año 1.002 y tranfiere sus poderes a su hijo +Abd al – malik, que se mantiene en el poder hasta el año 1.008, siguiendo la política de su padre.

A la muerte de +Abd al – Malik, le sustituye en el gobierno, su hermano +Sanchuelo ibn al – Mansur, su mandato dura apenas un año, pero consigue ser nombrado sucesor del califa reinante Hishan II a principios del año 1.009, lo que levanto una fuerte oposición y aun en esta situación +Sanchuelo emprendió una campaña contra el reino de León que fue un fracaso, mientras tanto, en Córdoba surge una rebelión contra el, a cuyo frente esta un biznieto de Abd Al – Arman III, llamado Muhammad al – Mahdi, al que nombran +Califa y arrasa la ciudad de + Al – Medina Al – zahira, construida por Al – Mansur.

En el retorno de la expedición, +Sanchuelo es asesinado y se inicia la descomposición del Califato, se suceden varios califas de distintas dinastías.

En el periodo de 1.009 a 1.o31, alcanza el poder la aristocracia +beréber, y la ciudad palatina de Medina al – Zahra es destruida en 1.010, en venganza por la destrucción de la ciudad de + Al – Medina Al – Zahira.

El ultimo + Califa omeya cordobés, Hisan III al – Mu`Tadd, ejerció el poder en el periodo de 1.026 a 1.031, año en que huye de las revueltas que se producen en Córdoba, dejando un vació de poder que da lugar a los reinos de Taifas, terminando así la dinastía de los Omeyas en Córdoba.

8. - Organización y funcionamiento de la Sociedad Musulmana en él Al – Andalus.

8.1. - La Organización Político – Administrativa.

La sociedad Islámica se organiza sobre un principio base fundamental, que es el de la Teocracia.

Bajo este principio, el musulmán piensa que el gobierno del estado era ejercido directamente por Dios.

Mahoma, no solo fue el fundador de la religión Islámica, sino también el jefe civil de los musulmanes, e igualmente debería ocurrir con sus sucesores los Califas.

En él Al – Andalus Omeya, la organización del gobierno bajo la concepción Teocratica, paso por tres etapas diferentes.

En una primera fase se considero él Al – Andalus como una provincia del imperio Islámico, sometida a la autoridad del +Califa de Oriente, al cual le correspondía nombrar los gobernadores y en su nombre se dirigían los territorios, se iba a la guerra y se administraba justicia.

El primer gobernador nombrado por el +Califa de Oriente fue Abd al – Aziz ibn +Musa, en el año 713.

En una segunda etapa, se crea la figura del Emirato independiente. Bajo esta concepción del estado, se sigue reconociendo la autoridad religiosa del +Califa de Oriente, pero no así la autoridad para el gobierno del Estado, que pasa a ejercerla el +Emir, sin dependencia del Califa. Esta forma de organización del poder del Estado en Al – Andalus, dio en llamarse la “Ficción Califal”, y duro desde Abd al – Rahman I en el año 756 hasta el +Emir Abd Allah en el año 912.

La tercera etapa la ocupa la época califal, en ella se rompe con la ficción del emirato, asumiendo el +Califa cordobés todos los poderes políticos y religiosos, sin reconocimiento alguno de los califas de Oriente.

La organización político – administrativa la componían un numeroso grupo de servidores a cuya cabeza estaba el +Califa y que venia a estructurarse del modo siguiente:

EL CALIFA
CancillerEl Juez Supremo
Ministro PrincipalCaid
El EjercitoSecretariosConsejo Gobierno VisirLa Administración de Justicia con el juez de la ciudad o Zalmedina
El Inspector de Mercado

Junto a esta estructura de la cabeza del Estado, existía una división del territorio en provincias, al frente de cada una había un +Valí, que era el gobernador, junto a esto, estaban las +Marcas, que eran las divisiones fronterizas y las +Coras, tales como, la de Córdoba, Cabra, la de los Pedroches etc.

La justicia estaba muy centralizada, los jueces o +Cadies eran nombrados por el +Califa, que se reservaba el poder de Juez Supremo. Estos jueces intervenían en litigios sobre testamentos, administración de bienes, divorcios etc., junto a ellos, existían los jueces especiales que juzgaban casos de abuso de poder y, los jueces de mercados, que dirigían los servicios de policía, administración urbana y seguridad.

Él ejercito en lo que respecta a su constitución, paso por diferentes estructuras, que iban desde estar integrado por componentes tribales, de modo que, los distintos secciones del mismo la formaban elementos de una misma tribu, hasta la organización de un ejercito mercenario diseñado por Al – Mansur, que en épocas de expediciones guerreras se apoyaba en voluntarios y otros soldados pagados que estaban obligados.

Su organización se estructuraba en diversos cargos: El Amir que tenia mando sobre 5.000 hombres, debajo estaba el Kaid, al mando de 1.000 hombres, le seguía el Nakib con 200 guerreros, después el Arif con 40 y finalmente el Nazir con 8 hombres.

8.2. - La Economía de Al – Andalus

El carácter urbano de la población, permitió el desarrollo en las ciudades de la artesanía y de la industria.

Tubo un gran apogeo la industria textil, la alfarería, la fabricación de vidrio, la industria del cuero y especialmente en las épocas de mayor esplendor la fabricación de productos de lujo, así como, la fabricación de armamento.

El desarrollo industrial vino apoyado por la existencia de una agricultura rica, fomentada por las innovaciones en los sistemas de riego, y orientada básicamente a la producción de alimentos, plantas aromáticas, medicinales, textiles etc.

En el sector ganadero tuvo especial importancia la cría del caballo, fundamental para las expediciones militares, así como, el desarrollo de la ganadería ovina y de animales de fuerza.

La minería no experimenta avances notables, no obstante, se obtenía oro, plata, hierro, plomo y sal.

8.3. - La Organización Social en él Al – Andalus

La estructura de clases en la sociedad musulmana, venia determinada por la proximidad de los grupos sociales al poder.

A la cabeza de la escala social estaban los Jassa, que constituyan el grupo integrado por los parientes de la clase gobernante, incluidos colectivos que habían obtenido concesiones en los barrios cordobeses, y a los altos funcionarios.

A esta clase social, le seguía el grupo de los notables, compuesto por los grandes comerciantes, y los alfaquíes que venían a configurar la clase media de la sociedad.

Finalmente, las clases bajas estaban integradas por los Amma, que era el grupo compuesto por las clases trabajadoras y los pequeños comerciantes.

8.4. - La Conformación de las Ciudades Musulmanas en él Al – Andalus

Los núcleos de población importantes en él Al – Andalus estaban constituidos por un centro, donde se ubicaba la Medina, que era la parte amurallada de la ciudad, dentro de ella se encontraban situadas las casas de las clases mas acomodadas, la mezquita principal, los mercados y el alcázar del gobernador.

Fuera de la zona amurallada, solía existir una serie de barrios exteriores, que a su vez contaban con mercados, y mezquitas más inferiores.

Las calles principales de la medina, partían de las puertas de la muralla, y de ellas salían otras callejas sinuosas y estrechas cuyas direcciones variaban de forma arbitraria.

En el entorno de los barrios exteriores, se situaban huertos y explotaciones agrícolas, así como, los cementerios de las tres religiones que solían convivir en la ciudad.

Los distintos barrios eran habitados por los diferentes gremios de comerciantes y artesanos y solían tomar el nombre de los que los habitaban, así estaban las calles de los curtidores, de los alfareros, de los especieros, de los tejedores etc.

En las calles, durante el día el ambiente era bullicioso a causa de la actividad comercial y artesanal, pero al llegar la noche quedaban absolutamente desiertas y suponía un gran riesgo circular por ellas.

Las casas solían ser de dos plantas, construidas entorno a un patio central, carecían de ventanas al exterior y el piso de la planta alta se reservaba a las mujeres.

8.5. - La Forma de Vida y Costumbres en él Al – Andalus.

La familia en él Al – Andalus era de carácter patrialcar, de modo que el padre ejercía un sólido poder sobre los restantes miembros familiares, ello era consecuencia del mantenimiento de las costumbres tribales.

Existía el derecho a la poligamia, de conformidad con la Saria, todo varón podía tener derecho a cuatro esposas legales, a condición de que las pueda mantener dignamente. La nobleza tenia además concubinas, que eran esclavas y podían alcanzar la libertad y rango de nobleza si tenían algún hijo varón del monarca.

El matrimonio, suponía un acontecimiento de gran importancia, antes de llevarlo a cabo, se trataba la dote que se había de pagar a la futura esposa, la cual venia obligada a aportar el ajuar domestica.

Los festejos de la boda solían durar semanas enteras, el nacimiento del primer hijo se comunicaba solo a los íntimos, al séptimo día se le asignaba el nombre del abuelo paterno y al llegar a los siete años se le hacia la circuncisión.

El matrimonio cristiano, era respetado por la Ley musulmana cuando ambos cónyuges eran cristianos, en caso de matrimonio mixto entre musulmán y cristiana, esta podía conservar su religión, pero los hijos eran educados en la religión musulmana,

Los cristianos no podían casarse con musulmanas, salvo que aquellos se convirtieran a la fe del Islam

El status de la mujer en la comunidad musulmana era de total sometimiento al marido. Su vida se desarrollaba recluida en el hogar dedicada a las labores domesticas, no obstante, le estaba permitido la asistencia a los baños públicos, a las mezquitas los viernes, a los cementerios, y en las fiestas señaladas salía con la familia a las excursiones. A pesar de ese sometimiento, la mujer tenia derecho al divorcio cuando era maltratada.

La prole se educaba en las escuelas coránicas, que impartían la formación en las mezquitas, los padres pagaban a los maestros con dinero y mercancías.

La religión era el eje fundamental sobre el que giraba la vida musulmana, los varones debían acudir cuatro veces al día a la mezquita.

Las costumbres en el vestir y en la alimentación variaban según la situación económica, usaban anchos calzones y largas camisas, gorros o casquetes. Las mujeres empleaban tejidos de colores vivos en el vestir, ceñidos a la cintura.

La mayor influencia sobre la moda cordobesa fue ejercida por un famoso músico, llamado Ziryab, venido de Bagdad, impuso los colores claros para el verano, la variedad en la primavera y los tonos oscuros para el invierno, de igual modo influyo en los tocados, implantando el pelo corto para las mujeres y el uso de tintes en los hombres.

La costumbre de la asistencia a los baños públicos era una practica muy arraigada entre los musulmanes, tenían en gran estima la limpieza corporal, para atender esta necesidad, existían innumerables baños públicos por toda la medina, el coste de su uso, dependía del lujo del que disponían. Normalmente, por la mañana los usaban los hombres, y las mujeres por la tarde, estos baños disponían de una sala de aguas fría, otra templada y finalmente otra caliente.

Ziryab introdujo la costumbre del uso de los aceites perfumados, depilaciones y limpieza de los dientes.

Después de los baños existía el habito de perfumarse, para ello se usaban perfumes empalagosos por su dulzura, tales como el ámbar, las esencias de flores, el azmicle etc.

En orden a las comodidades, resultaba curiosa la forma en que conservaban la nieve, en las zonas montañosas la aprisionaban dentro de grandes pozos, que funcionaban a modo de congelador, donde eran recogidas por los mercaderes para su venta en las ciudades.

8.6. - El Arte y la Cultura en el Al – Andalus

El arte y la cultura se manifestaban a través de la música, la poesía y la arquitectura.

La música estaba prohibida por la tradición musulmana, sin embargo estuvo muy arraigada en él Al – Andalus y alcanzo su máximo esplendor con el músico Ziryab que, llego a crear un conservatorio de música con el que implanto sus formas personales, que posteriormente fueron imitadas en todo el Oriente.

Eran especialmente valoradas las esclavas que poseían facultades para el canto, y no existían reuniones o fiestas donde no estuviera presente la música, de este modo, la música arábigo-andaluza dejo su huella en la Península, como quedo recogido en las “Cantigas”.

La poesía fue quizás el arte mas extendido, los sultanes tenían sus poetas e igualmente existían poetas populares.

Junto a estas manifestaciones del arte la cultura se manifestaba también a través del estudio de la filosofía, a pesar de que ello estaba mal visto por los musulmanes ortodoxos.

Los hombres cultos y los intelectuales desarrollaron el pensamiento filosófico clásico, entre ellos merece mención, Maimonides, Avicena, Averroes etc.

Dentro de este apartado de la cultura, merece especial mención la Biblioteca creada por Alahken II, que llego a contar con mas de 400.000 libros, muchos de ellos destruidos por los islamistas ortodoxos en la época de Al-Mansur, dispersándose el resto entre los diversos reinos de taifas que surgieron a la caída de los Omeyas.

8.7. -La Ciencia en él Al – Andalus

En el campo de la medicina, los musulmanes de Al – Andalus conocían las obras de Hipócrates y Galeno, se tuvo conocimiento de la circulación menor de la sangre se diagnosticaban enfermedades acertadamente.

La medicina llego a practicarse en hospitales donde además se impartían enseñanzas medicas y farmacéuticas, e incluso se cultivaban plantas medicinales y drogas curativas.

Entre los personajes destacados de la medicina, cabe mencionar a Averroes, Avicena y al – Razi.

En el campo de la técnica se debe mencionar los ingenios Hidráulicos, como fueron la construcción de grandes ruedas movidas por la propia corriente de los ríos, al tiempo que recogían el agua por un sistema de cangilones, para después posibilitar la irrigación de las tierras.

De igual modo, emplearon las norias para la extracción de aguas subterráneas y descubrieron los pozos artesianos aprovechando las inclinaciones del terreno.

Junto a estos avances de la técnica los musulmanes construyeron molinos de viento y de aceite, en los que machacaban la aceituna y la prensaban empleando la fuerza animal.

En el campo de la navegación, construían grande naves que disponían de velas y timón y copiaron la brújula de los chinos.

En el campo de la astronomía, construyeron Astrolabios para reconocer las estrellas y esferas del mundo.