[micrófonos] [mesa de mezclas][etapas de potencia][altavoces] [monitores][efectos][cableado]
 

 

LOS MICRÓFONOS

Básicamente, un micrófono es un aparato que convierte las vibraciones que percibe a través de su cápsula en señales eléctricas que luego pueden ser mezcladas en la mesa de mezclas y posteriormente amplificadas o grabadas.

Hay varias maneras de clasificar los micrófonos, pero sólo manejaremos dos:

- Micrófonos alámbricos e inalámbricos: los alámbricos llevan un cable con el que se conectan a la mesa de mezclas, mientras que los inalámbricos no llevan tal cable, teniendo en su lugar un receptor de ondas FM que percibe la señal enviada por el micrófono y posteriormente la envía a la mesa de mezclas. Es conveniente que los micrófonos inalámbricos sean de la mejor calidad posible, para evitar que a través de su receptor de FM se perciban señales no deseadas, por ejemplo emisoras de radio. También existen receptores de rayos infrarrojos, aunque son más problemáticos que los de FM.
  Un micrófono inalámbrico, con su petaca y su receptor

- Micrófonos unidireccionales y micrófonos de ambiente. Los unidireccionales sólo perciben las vibraciones que le llegan en una dirección, apuntando generalmente a su cono. Se utilizan en general con casi cualquier instrumento musical o voz.

Por el contrario, los micrófonos de ambiente recogen las vibraciones que les llega de cualquier dirección. Como puede suponerse, esto es un grave inconveniente cuando se quiere sonorizar una voz, ya que el micrófono de ambiente no sólo recoge esa voz, sino también cualquier otro sonido que haya sobre el escenario, amplificando así sonidos no deseados (por ejemplo: las pisadas de los músicos, las toses, el sonido de otros instrumentos...) Son apropiados para casos en los que la fuente de sonido se mueve mucho, o cuando son muchas fuentes las que hay que sonorizar y no hay micrófonos unidireccionales para todos (por ejemplo, una obra de teatro)
Hay un tipo de micrófono para cada distinta aplicación  

LA MESA DE MEZCLAS

La mesa de mezclas consta de un número variable de canales en cada uno de los cuales se puede introducir una fuente de sonido (un micrófono, o un instrumento musical, o un play-back....)

una impresionante mesa de mezclas de 64 canales

Para que nos entendamos con facilidad, podemos comparar la mesa de mezclas con una olla donde se va a hacer una comida: en la olla se introducen los ingredientes en las cantidades apropiadas y de allí sale una comida que va directamente a la mesa.

En la mesa de mezclas se introducen los ingredientes musicales: los instrumentos y las voces. Luego, el técnico de la mesa de mezclas, con el control de volumen independiente que tiene cada canal, decide que cantidad de cada ingrediente va a tener la mezcla final.

Además del mando de volumen (Nº 8), cada canal independiente tiene varios controles, entre los que vamos a destacar los de agudos, medios, graves (nº 3 de la imagen) y el de efectos (nº 5). Con los controles de agudos, medios y graves se puede resaltar o atenuar estas zonas de un sonido hasta obtener lo que deseemos. Con el control de efectos decidimos si el sonido va a tener más o menos cantidad de algún efecto (p.e. eco o reververación) con el que se quiera modificar el sonido.

La ganancia (nº1) sirve para ajustar la sensibilidad de la mesa a la señal que le llega. Generalmente los micrófonos mandan una señal muy intensa, por lo que debe de ajustarse su ganancia a un valor bajo. La manera de acertar al ajustarla es girar el mando hasta que la luz roja o peak (nº2) se ilumine sólo en los sonidos más intensos.

Mención aparte merece el control de monitor (nº4). Con este mando decidimos con que intensidad sonará la fuente de sonido que estemos sonorizando en los monitores dispuestos por el escenario para que los músicos oigan lo que están tocando.

Los botones de subgrupos (nº 6) representan un concepto un tanto avanzado que no puede ser tratado en un trabajo de estas características.

La panorámica (nº 7) sirve para repartir el sonido entre los dos canales del stereo (derecho e izquierdo).

Finalmente, cada canal tiene un mando de volumen (nº8) que decide que cantidad del sonido de ese canal entrará en la mezcla final. Cuando el técnico está ya contento con el sonido de cada canal, empieza a mezclarlos hasta que obtiene el resultado deseado, y luego, dispone de un control general o master con el que puede decidir el volumen o cantidad de sonido que le llega al público. Esta señal llega a las etapas de potencia, que la amplifican todo lo que se quiera.

Para que el técnico sea capaz de conseguir una buena mezcla, deberá ser un buen músico además de un buen técnico. Esta combinación es difícil de encontrar en una persona, por lo que estos profesionales están muy cotizados.

Los mandos de un canal en una mesa de mezclas

LAS ETAPAS DE POTENCIA

Una etapa de potencia es un amplificador de la señal que llega desde la mesa de mezclas. Las etapas pueden proporcionar muy variadas potencias: desde una pequeña etapa de unos 100+100 W (watios) hasta las grandes de 1500+1500 W. En caso de que necesitemos grandes cantidades de potencia es necesario conectar varias etapas de manera que entre todas nos suministren la potencia requerida. Una actuación para por ejemplo 1.000 personas requiere unos 2.000 W de potencia como mínimo. Si se trata de 5.000 personas, entonces necesitaríamos alrededor de 10.000 W, así que haría falta disponer de varias etapas para poner conectarlas. La forma de hacer el cálculo de la potencia que necesitamos en función del número de asistentes a la actuación es sencilla: Potencia en etapas: Nº de personas x 2. La potencia se mide en watios (W)

El gran consumo eléctrico de estos aparatos hace necesario que en una actuación importante sea necesario disponer de un grupo electrógeno que nos suministre la potencia necesaria independientemente de la red eléctrica, ya que de no hacerse así, la red se saturaría con las grandes demandas del espectáculo. Hay que recordar que además de para el sonido, se necesitan grandes cantidades de potencia para las luces. Por ejemplo, en un concierto importante es fácil que el consumo se dispare hasta los 100.000 W, y esta potencia sólo se puede obetener de un grupo electrógeno de grandes dimensiones.
  Las etapas de potencia, debido a su gran peso, llevan asas incorporadas para facilitar su transporte

LOS ALTAVOCES

 

Es la parte más visible del equipo, ya que están colocados encima del escenario y mirando al público, con la finalidad de que el sonido que sale de ellos vaya por el camino más directo a los oídos de los espectadores.

Generalmente un equipo de megafonía tiene tres tipos de altavoces de distinto tamaño: de graves, de medios y de agudos. Como se puede suponer, el más grande será el altavoz de graves y el más pequeño, el de agudos.

Es la parte más delicada (y la más cara) del equipo, por lo que todo cuidado en su transporte y utilización es poco. Singularmente, conviene advertir a los usuarios novatos que poner un micrófono delante de un altavoz produce un efecto molestísimo llamado acople consistente en una especie de chillido desesperado y que suele acabar en el taller de reparaciones, con una alta factura como consecuencia final.

Para calcular la potencia que necesitamos en altavoces, tenemos que añadirle a la potencia en etapas un 25 % más.

Un grupo de altavoces de distitntos tamaños y potencias. Los dos de delante son monitores

LOS MONITORES


Los monitores son altavoces que se colocan dentro del escenario en dirección a los intérpretes con la finalidad de que estos oigan claramente lo que están tocando.

Son una parte fundamental del equipo, ya que hay que tener en cuenta que los altavoces que se dirigen al público están siempre por delante de los músicos, con lo que estos no oyen sino vagamente el sonido directo, y ello les imposibilita tocar apropiadamente. La solución está en disponer dentro del escenario y en dirección a cada músico un monitor que le dice lo que ocurre fuera.

Sin embargo, la mezcla que hay en un monitor no es la misma que sale por los altavoces que van al público, ya que ésta es la apropiada para los espectadores pero no para los músicos. Por ejemplo, a un cantante no se le puede poner la mezcla del público, porque entonces se oiría demasiado a si mismo, cuando lo que necesita es oír bien a los músicos que le marcan el ritmo y la armonía que debe seguir, singularmente la batería, el bajo y secundariamente la guitarra. El bajista necesita sobre todo oír al batería; el batería, al bajista y todos los demás, principalmente al bajo y batería más un poco de su propio sonido.

Los monitores tienen forma de cuña para que su sonido se dirija desde el suelo hacia el músico.

LOS EFECTOS

Una unidad de efectos. Observa que tiene agujeros laterales para embutirla en un rack

En ocasiones se quiere enriquecer o variar el sonido propio de un instrumento musical o de una voz y ello se hace a través de los efectos. Un efecto es un dispositivo electrónico que añade una cualidad distinta a un sonido.

Los efectos más conocidos son el eco y la reverberación, que se aplican prácticamente siempre a las voces cantadas (no a las habladas, ya que estos efectos tienen como inconveniente que hacen más difícil la comprensión de lo que se está diciendo). Otros efectos que se aplican a los instrumentos musicales suelen ser la distorsión (típica de las guitarras eléctricas), el chorus, el flanger, etc.

El efecto que se le aplica a cada fuente de sonido y la cantidad de efecto que se le da es decisión del técnico de sonido encargado de la mesa de mezclas.

EL CABLEADO

El nombre de los cables que se utilizan en sonido profesional depende de los extremos de estos cables. Hay tres tipos de extremos de cables, y a su vez estos tres tipos pueden ser cada uno macho o hembra. Veámoslos.

Jack macho. Se usa con frecuencia para conectar instrumentos electrónicos o algunos micrófonos
Jack hembra. Generalmente este conector se encuentra en las mesas de mezcla
Cannon macho. De uso generalizado en micrófonos de calidad. El micrófono lo tiene en uno de sus extremos
Cannon hembra. Se suele usar para conectar el micrófono a la mesa de mezclas
RCA macho. Muy apropiado para usar en alta fidelidad. Tiene dos canales: derecho e izquierdo
RCA hembra. Suele estar en los aparatos de alta fidelidad

El nombre de un cable es el resultado de unir el de sus dos extremos. Por ejemplo: un cable que tenga por un extremo un conector jack y por el otro un conector cannon, se llamará jack - cannon. A la hora de seleccionar un cable, si podemos escoger, escogeremos los cables con conector cannon, ya que es más fiable y da menos problemas de ruidos y de malas conexiones.

[subir]

versión imprimible (necesitas el adobe acrobat reader)