|
En
cualquier rincón de nuestro planeta encontraremos antiguas
historias que nos hablan de un remoto pasado en que una raza de
gigantes dominaba la Tierra.
Para los griegos, la propia Tierra se sustentaba sobre los hombros
del gigante Atlas,
cuyo nombre seguimos empleando para nombrar a los libros que contienen
descripciones cartográficas
de nuestro planeta.
Son muchos los lugares que conservan aún
los nombres de aquellos seres fantásticos.
El anfibio más grande del mundo es llamado rana goliat, en
recuerdo de aquel gigante filisteo que, según la Biblia,
fue vencido por la honda del pequeño David en combate singular.
Océano fue el nombre del primero de los titanes, hijos de
Urano (el cielo) y Gea (la tierra) según la mitología
griega.
De Orión se cuenta que cuando atravesaba el mar, sus hombros
sobresalían por encima de las olas, y, cuando andaba sobre
la tierra, su cabeza sobrepasaba las nubes. Orión era cazador
y Artemisa, diosa de la caza, envidiosa de su poder, lo mató
con una flecha. Pero subió al firmamento, donde los griegos
creyeron reconocerlo en una de las más hermosas nebulosas
que lo iluminan.
Estas creencias, como muchas otras tradiciones,
tienen una base histórica que trataremos de desentrañar
a lo largo de estas páginas.
Te invitamos a descubrir con nosotros el mundo que habitaron los
gigantes.
|
|
|