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Zenobia Camprubí Aymar, nacida en la localidad catalana de Malgrat de
Mar en 1887, contrajo matrimonio con Juan Ramón Jiménez en 1916,
convirtiéndose desde ese momento y hasta su fallecimiento, 40 años más
tarde, en compañera inseparable y decisiva colaboradora del poeta en todos
sus proyectos literarios.
Única hija de una familia culta y adinerada, su madre portorriqueña y su
padre catalán se casaron en Puerto Rico, país al que ella estaría unida
toda su vida. Después de la boda, la pareja se instala en Barcelona. Allí
nace Zenobia.
A los nueve años, viaja a
Estados Unidos con su madre. Allí, en 1903, Zenobia publica The Garret I have known
(El desván que he conocido). En 1904 obtiene una Insignia de Oro de
la revista St. Nicholas. Illustrated Magazine for Boys and Girls
por su trabajo When Grandmother went to school (Cuando mi Abuela
asistía a la escuela). En 1908 Zenobia se matricula en el Teacher's
College de la Universidad de Columbia (Nueva York) para cursar estudios de
literatura inglesa y composición. También asiste a actividades culturales y
clubes de mujeres. Entra en contacto con el feminismo americano, viaja
sola y lee a los clásicos españoles e ingleses.
En
1909 Doña Isabel Aymar regresa a España en compañía de Zenobia y su prima
Hannah. Se instalan en La Rábida (Huelva) donde D. Raimundo Camprubí
desempeñaba el cargo de ingeniero jefe del puerto de la capital onubense.
Después de tanto tiempo viviendo en Nueva York, cuando regresa a España la
llaman «la americanita».
Allí improvisó una escuela
para enseñar a los niños de la aldea, escribió artículos que envió a
diversas revistas norteamericanas y, sobre todo, se aficionó a la poesía
popular española.
Desde su adolescencia,
empezó a escribir cuentos en castellano y en inglés, y a desarrollar sus
dotes literarias. Pronto se interesa por la obra del poeta y pensador
indio Rabindranath Tagore, a quien traduce al inglés.
Desde 1910 Zenobia vivió en Madrid. Allí se relacionó fundamentalmente con
norteamericanos, ya que le angustiaba no poder moverse sola con libertad,
hasta que conoció a Susan Huntington, que dirigía el Instituto
Internacional de señoritas, donde se alojaban extranjeros que asistían a
los cursos de verano que se organizaban.
Asistió a numerosas conferencias, pero sólo podía hacerlo acompañada de un
matrimonio norteamericano, los Byne. Este matrimonio organizaba fiestas y
en ellas escuchó hablar de un arisco y extraño poeta huésped de la
residencia que se quejaba del ruido, pero que pegaba el oído a la pared
cuando oía la risa de Zenobia, a la que entonces no conocía. Zenobia
conoció a Juan Ramón Jiménez en 1913, en una de esas conferencias
celebradas en la Residencia donde él trabajaba.
En
1916 se casa con el poeta (diez años mayor que ella) en Nueva York. A
partir de este momento, la vida de Zenobia se centró en dos aspectos:
llevar adelante actividades socialmente comprometidas (en 1919, por
ejemplo, funda en Barcelona la asociación "La Enfermera a Domicilio”, una
especie de servicio social clínico sin fines lucrativos) y apoyar a su
esposo (será su traductora, correctora de estilo, secretaria, agente…). Su
ambición no residía en la literatura, sino en alcanzar un ideal e hizo de
Juan Ramón Jiménez una razón de su vida.
Se
puso al frente de pequeños negocios que compensaran los problemas
económicos del matrimonio, templó el ánimo de su marido, alentó su pluma…
y sorteó problemas tan importantes como abandonar España dignamente tras
el estallido de la Guerra Civil. En agosto de 1936 el matrimonio inicia un
periplo en el que recorrerán Cuba, Estados Unidos, Buenos Aires y Puerto
Rico, donde Zenobia trabajó como profesora en la Universidad de Río
Piedras. En 1951 se somete a una operación de cáncer en Boston. En 1954 se
instalan en Puerto Rico, porque Juan Ramón no soporta los EE. UU. Zenobia
no sólo deja atrás una vida intelectualmente interesante, sino también la
posibilidad de someterse a un buen tratamiento en caso de que reaparezca
la enfermedad, cosa que ocurre.
Zenobia Camprubí está considerada
como una de las primeras grandes feministas de España, miembro
destacado del Lyceum Club Femenino junto a Victoria Kent,
desde el que reivindicó constantemente una mayor presencia de la mujer en
todos los
ámbitos de la sociedad.
Entre sus muchas iniciativas de carácter humanitario, destacaron varias
campañas a favor de los niños españoles víctimas de la Guerra Civil,
realizadas desde su residencia en Nueva York.
De
su actividad en el mundo de las letras, sobresalen las primeras
traducciones al castellano de la obra de Rabrindranat Tagore y su
constante difusión de la cultura y la lengua españolas, especialmente en
los ambientes literarios de Estados Unidos, desde su puesto de
profesora en la Universidad de Maryland.
Zenobia morirá el 28 de octubre de 1956, dos días después de que su esposo
recibiera el Premio Nobel de Literatura.
Al
recibirse en Moguer la noticia de muerte de Zenobia, el mismo día
28 de octubre, que era domingo, la corporación municipal celebró una
sesión extraordinaria en la que se acordó en primer lugar nombrar Hija
Adoptiva de Moguer a Zenobia Camprubí, solicitándose además al
Ministerio de la Gobernación la autorización correspondiente para el
nombre de Zenobia Camprubí a la calle de las Flores.
El
entonces alcalde de Moguer, Juan de Gorostidi, cursó al poeta en la mañana
del lunes 29 un telegrama con el texto "todo Moguer comparte tu dolor por
el fallecimiento de Zenobia" y, ya por la tarde, la corporación volvió a
reunirse acordándose, por un lado, la celebración de un solemne funeral
que tendría lugar el 5 de noviembre y, por otro, suspender todos los
festejos organizados en señal de júbilo por la concesión del Nobel a Juan
Ramón.
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