Un jefe árabe dejó en herencia
17 camellos para sus tres hijos, de modo que tenían que repartírselos
del siguiente modo:
La mitad para el mayor de los
tres hijos.
La tercera parte para el
mediano.
La novena parte para el más
pequeño de los tres.
Ante la imposibilidad de hacer
el reparto de los camellos, acudieron a Einstein. Se trataba de un
hombre justo, generoso y un buen matemático.
¿Cómo creéis que
afrontó Einstein la situación?