El cuerpo humano tiene unas partes que posibilitan su movimiento (huesos, articulaciones, músculos, sentidos, etc.). Si se produce algún daño en tales partes, el movimiento se verá restringido, es decir, será más difícil hacer acciones habituales, como correr o saltar.
Hay personas cuyo cuerpo ha sufrido algún daño en las partes que hacen posible el movimiento. Cuando estas personas participan en juegos como los que hemos hecho en la Unidad Didáctica “Juegos para conocernos”, tienen más dificultades. Pero estas dificultades se reducirán si cuentan con la ayuda y la comprensión de todos y todas.
Hay juegos especiales para las personas tienen dañada alguna de las partes del cuerpo implicadas en el movimiento, como los realizados en la Unidad Didáctica “Juegos Paralímpicos”. En éstos, las personas con un cuerpo no dañado tienen más dificultades y precisan de la ayuda y la comprensión de los compañeros y compañeras que están más habituados a moverse en condiciones distintas, como: sin visión, sin utilizar las piernas o sin ayudarse de las manos.
Por lo tanto, la consecución de un resultado u otro en el juego (o en deporte) no depende sólo del cuerpo, sino también de la actividad que se practica. Todos y todas podemos tener dificultades en según qué tareas y la persona a la que ayudamos hoy puede ayudarnos mañana.