ACTA
DE LA SESIÓN DEL CONSEJO ESCOLAR DEL CENTRO
Día: 27 / 10 / 1999
Hora: Inicio:
18’00 Fin:
18’45
Lugar: Sala de Profesores/as del I.E.S. (“Los Santos”) – Lucena
Sesión núm.: 7 / 1999
Tipo: Extraordinaria
Orden del Día: Punto único
Miembros asistentes: 10
Elección de nombre para el
centro: Tal como quedó explicado en la
sesión anterior, se ha seguido el procedimiento de realizar encuestas entre
todos los sectores de la Comunidad Educativa, habiendo sido tabulados los
resultados, que se presentan ahora a este Consejo. El Director recuerda la
normativa al respecto, según el art. 4 del Decreto 200/97, en el que se indica
como única condición que el nombre no puede coincidir con el de otro instituto
de la localidad.
Tras el
estudio de la lista presentada, este Consejo decide proponer a la Administración
educativa para su aprobación, si procede, como nombre para el centro, el de
I.E.S. “Boabdil”, con 9 votos a favor, 0 en contra y 0 abstenciones. Esta
propuesta se fundamenta en las siguientes razones:
Boabdil, último rey árabe de Granada,
tiene una vinculación especial con Lucena. Según cuenta la leyenda, durante la
batalla del arroyo de Martín González, situado en el término municipal de
esta localidad, fue apresado por los cristianos y encerrado en la torre del
Castillo de Lucena, lo que le convierte en uno de nuestros ilustres visitantes
(aunque fuera a la fuerza). Su personalidad reúne además varios aspectos
destacables:
·
Por una parte representa a la cultura musulmana, que convivió
en España con la cristiana y la judía durante cerca de 800 años, dándonos
pruebas de tolerancia y pacifismo (valores tan en alza hoy en día)
por su continuo deseo de establecer tratados de paz con los Reyes Católicos,
para frenar la guerra.
·
Por otro lado, simboliza a un pueblo preocupado por el saber
y la cultura en todos los campos (Matemáticas, Astronomía, Medicina,
Literatura, Arquitectura, Agricultura,...), que fue capaz de engrandecer nuestra
tierra (Al-Andalus), llevándola al momento de mayor esplendor de toda su
historia.
·
Por último, los intereses de sus vencedores se encargaron de
presentarlo ante la historia como perdedor, derrotado y cobarde (“llora como
mujer lo que no supiste defender como hombre”), despojándole de su dignidad
real y personal, llegando a ser conocido, incluso, como Boabdil “el chico”;
el cual, desde su destierro en África lloró hasta el último de sus días por
una tierra a la que amaba con todo su corazón.
Nuestro centro, adoptando su nombre,
trata de reivindicar las raíces árabes de nuestra cultura y, desde la que fue
su cárcel, devolver simbólicamente la libertad y la dignidad a un personaje
histórico que simboliza a todos los perdedores de la historia; asimismo nos
solidarizamos con su carácter culto, tolerante y pacifista, valores que
deseamos difundir entre todos los componentes de nuestra Comunidad Educativa.
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José
Antonio Fernández Jiménez |
José Pedro de Ayala Muñoz |