MANUEL KAYSER, 40 AÑOS DE PINTOR
Manolo Kayser, Profesor de nuestra Escuela, acaba de exponer de enero a marzo, en el Museo Provincial de Jaén y en el antiguo cuartel de sementales de Baeza, parte de su enorme obra, bajo el título de MANUEL KAYSER, SU OBRA. 1965-2004 TRAYECTORIA PICTÓRICA.
Esta exposición ha coicidido con la publicación del libro de Teresa Ortega MANUEL kAYSER, PINTOR DEL SILENCIO, un ejemplar de quinientas páginas que recoge su vida de pintor.
He aquí algunos testimonios.


MANUEL KAYSER ZAPATA
Luis Cárdenas Castillo,
Director de la Escuela de Arte “José Nogué”
Cuando allá por el mes de mayo Teresa Ortega me visitó para pedirme que redactara unas líneas para incluir en el trabajo que estaba realizando sobre la figura de Manuel Kayser Zapata, no dudé en responder que sí. Manolo atesora tantas cualidades que yo, como compañero y amigo, no quería quedarme fuera y expresar mi opinión para colaborar en este merecido honor.
Pero inmediatamente, me surgió la pregunta de ¿qué podía yo expresar de Manuel Kayser Zapata que los demás no supieran? Pensándolo detenidamente, no me importó. Yo también quería decir lo mismo que los demás. Unir mi opinión a la de todo el que conoce a esta gran persona en alguna de sus facetas, ya que como profesor, compañero y amigo, tengo una opinión muy cercana, vivida durante mucho tiempo.
Son veinticinco años los que llevamos compartiendo trabajo en este proyecto común, que se llama Escuela de Arte José Nogué (antes Escuela de Artes Aplicadas y Oficios Artísticos) y, junto a otros compañeros, trabajando más tiempo de dedicación a la ESCUELA que a otras obligaciones nuestras. Debido a esto debo decir que el resultado del rendimiento cuantitativo y cualitativo de esas dos ramas del saber que son la Educación y la Cultura, es perfectamente visible para todo el que conoce nuestra labor, de lo que nos congratulamos todos los que formamos parte de este equipo, del que Manuel Kayser es pieza importante.
Personalmente me alegro mucho de haberle conocido. Buen compañero, amigo, gran profesor y mejor persona, hemos compartido tiempos buenos y menos buenos, por los que están pasando nuestras Enseñanzas de Artes Plásticas y Diseño en Andalucía. Con una gran preocupación y cariño por el Centro, en el que él comenzó a recibir las primeras clases de dibujo, ahora es profesor por vocación, con una gran necesidad de enseñar todo lo que sabe. Estoy seguro, de hecho ya lo es, es uno de los profesores que han marcado una forma de enseñar, siendo parte de la pequeña historia de nuestra Escuela como ejemplo a seguir y será referente de muchos compañeros que nos sucedan. Para mí, virtudes como la humildad, prudencia, honestidad, generosidad, paciencia, sacrificio..., son actitudes que definen la personalidad de Manuel Kayser y creo que, en buena medida, se adquieren por haber pasado una vida de carencias y muchas dificultades desde la niñez. De esto nuestro compañero sabe bastante y se ha ganado él solo y con mucho trabajo todo lo que es: una persona sabia en el campo de la educación y la cultura.
Como docente muchas veces he tenido oportunidad de observarlo. No sabe gritar. Nunca hay malos modos con los alumnos. Una paciencia que exalta al que lo observa. Gran comunicador en clase. Cercano con los alumnos incluso fuera del aula. Y como buen maestro, con una gran necesidad de enseñar todos los entresijos y secretos de la alacena. Nunca una protesta hacia el profesor D. Manuel Kayser Zapata, en todo el tiempo que llevo como Director del Centro. Todo lo contrario. Felicitaciones y muchos amigos conseguidos, que fueron alumnos de él. Unos artistas, otros docentes, profesionales en otros campos, pero todos los que mantienen algún contacto con Kayser, son unos enamorados de la pintura y el arte en general. Evidentemente es otro mérito suyo. Saber contagiar ese respeto profundo por una obra (a veces no tan buena), al ser ésta una extrapolación de un pensamiento propiedad de una persona.
Como compañero una delicia. Ninguna enemistad con el resto de los miembros de toda la comunidad educativa, abierto a todos. Su palabra siempre con fundamento es respetada en cada ocasión, como reconocimiento a su sabiduría y dominio de la profesión. En labores de coordinación y trabajo en equipo, ha sabido ganarse siempre la confianza de sus compañeros. Su inquietud por colaborar aflora de inmediato ante cualquier iniciativa que surge de algún miembro del claustro de esta Escuela como viajes, exposiciones, concursos, proyectos de trabajo con alumnos que se realizan dentro y fuera de nuestro Centro. Trabajador incansable que prestigia a nuestra Escuela y un ejemplo en el que deberíamos mirarnos algunos más de una vez.
Me falta expresar la opinión técnica sobre su obra. No soy el más indicado para hacerlo. Pero lo que sí puedo decir es lo que yo siento cuando contemplo unos de sus cuadros (tengo la suerte de tener uno colgado en el despacho). Conociéndolo como lo conozco, comprendo los temas que elige, los colores que utiliza, los tonos con los que impregna sus creaciones. Siento sensaciones de relajación, de delicadeza, dulzura, agradecimiento, espiritualidad... Paz en definitiva. Pero, al mismo tiempo, también creo que lo que busca es decirnos (utilizando el lenguaje que utiliza como pocos) que no está de acuerdo con lo que hay ahí fuera, en la calle, en el mundo. De modo que su pintura para mí, también tiene una dosis de rebeldía. Él, por ser una persona pacífica desde su creación no puede expresarlo de otra forma, siendo como es un verdadero MAESTRO, ARTISTA y sobre todo PERSONA.
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Textos sobre M. Kayser.
Texto de Teresa Ortega



Texto de Pedro A. Galera



Texto de José Luis Buendía

