¿A que me voy? |
|
(........) "¿Qué te vas a poner a estudiaaaaaaaar?... ¿A éstas alturas? Querida, permíteme que te diga que cada día estás peor de la cabeza. ¿Ahora? ¿Al cabo de los ocho años de dejarlo? ¡Tú estás loca! Haz el favor de pensar con la cabeza, pon los pies en el suelo y ¡céntrate de una vez!." Y eso hice. Me puse a pensar con la cabeza (cabezona más bien) y, a mis "veintitantos" años, después de media vida sin tocar un libro, me dije: "Maripepi, tú lo que tienes que hacer es estudiar..." Y aquí estoy, en plenos exámenes de junio, escribiendo unos "parrafillos" para ver cómo me ha ido en este tiempo. Finales de septiembre. "¡Dios mío!, ¡qué madrugón!, ya no me acordaba de lo que es levantarse a las 7:00 de la mañana... ¿A que no voy? Pero mujer, aunque sólo sea por probar. Si no me gusta. A la semana lo dejo... Bueno, ¡ya estoy aquí! Pero ¡Dios mío!, si son todos niñatos. ¡Que corte!, todo el mundo me mira raro... ¿Quién estará conmigo en clase? ¡Joooder!, algunos aunque sean niñatos no veas cómo... ¡Maripepi, deja de pensar tonterías!, estás aquí para probarte a ti misma y al resto del mundo que siempre se está a tiempo de rectificar. ¡Humm!, veamos..., me ha tocado 1ºA de Bachillerato de Sociales y está en el aula 204. Aquí hay un plano pero... ¿qué es esto? ¡Si ya no se mirar un plano!. Subo unas escaleras, atravieso un pasillo, me voy al otro pasillo, ¿dónde demonios está el aula 204? Esto es horrible. ¿A que me voy?... ¡Puri!, por favor. ¿Dónde es la 204? ¡Anda!, que vamos juntas, menos mal. ¡Caramba!, no he tenido tiempo de entrar cuando ya estamos en Diciembre. Aquí el tiempo vuela. ¡Claro! Se pasan los días entre números enteros, sintagmas nominales, revoluciones, macroeconomía y problemas filosóficos. ¿Pero qué ha pasado en estos ocho años?. Estoy totalmente desfasada. Las niñas de mi clase hablan raro, se pasan el día diciendo "eso es pipa", "me gusta cincuenta mil", o "namem, eso es 0". Por un lado los profesores con su lenguaje culto; los compañeros de clase con un dialecto ininteligible, y encima los libros. Estoy FATAL. ¿A que me voy?... Mañana empiezo los exámenes. Esto es duro. A lo mejor esto de estudiar no era tan buena idea, tenía que haberle hecho caso a Mª Paqui. ¡Esto no es para mí!... ¿Cómo que no es para mí? Aquí estoy, en junio, después de rabietas, nervios y de sentirme como un hombre con traje de buzo en el desierto. ¡Aquí estoy!. Todavía no sé si aprobaré las suficientes para pasar de curso pero, pase lo que pase, ¿sabéis que?... ¿a que me quedo?. La experiencia ha sido toda una aventura y aprender mucha materia, no sé si he aprendido mucha (más bien poca, diría yo...), pero lo que es conocer he conocido mucho... Casi siempre se nos olvida con el paso de los años los ratos del instituto y, en mi caso, ha sido una suerte experimentarlos dos veces: una con 16 años y otra segunda vez un poco fuera de lugar... ¡Ejem!, no sé si lo habréis notado, pero intento no decir mi edad, pues... ¡todo no lo puedo contar! A lo que iba. Estos meses han sido interesantísimos, a nivel personal me ha ayudado mucho porque ¡qué interesante es conocer gente y cosas nuevas! La diferencia con los antiguos tiempos es total; antes éramos (por así decirlo) más gamberretes y estudiábamos menos; ahora el sistema es más competitivo y a veces la tensión se palpa en el ambiente, pero al fin y al cabo durante unos días por trimestre. Aún así... ¿Y los compañeros? Esas diecisiete chicas y un chico que al principio casi me hablaban de "usted" y ahora sólo me llaman "abuela", "ricitos", "loca"... y algunas cosas más. ¡Como si Maripepi no fuera un nombre hermoso! Pero ya se sabe, la confianza... ¿Y los "profes"? De éstos podría escribir una novela, pero mejor lo dejo para otro momento, pues no hay que olvidar que TODAVÍA no he terminado los exámenes, y no quiero ser víctima de anónimos tipo "mano negra", ni de algún "suspensillo" inesperado. Decir en su favor que son... (¿qué pongo?); que se han portado... (¿qué digo yo ahora?); que todo lo hacen... ¡NO PUEDO! ¡Lo siento Sres "profes", pero en mi situación de alumna sería poco decir algo bueno de ustedes. Porque eso sí que lo he aprendido, por muy bueno que sea un "profe", ¡al enemigo ni agua! ¿verdad, Barrera and Cía? ¿Y esa cafetería? Está fue la peor, me costó trabajo, pero al final ¡lo logré!, ¡he aprendido a luchar!, a abrirme paso entre decenas de cuerpos para poder comprar los "gusanitos" antes de que se acabe el recreo... En definitiva, en estos meses ha habido de todo, sobre todo ratos buenos y lo mejor: esas 18 personas del aula 204, aunque ellos no lo sepan me han enseñado mucho, ¡mucho más que todo un curso de 1º de Bach. de Sociales! ¡Ay, Dios mío!, ya empezamos otra vez, estos son los últimos. Si hubiera estudiado más, si tuviera suerte, bueno tampoco es malo tener 1 ó 2 para septiembre. ¡Que agobio! Yo no sé que necesidad tengo de estos calentamientos de cabeza, desde luego... ¿a que me voy? Katy Sabalete |
| I.E.S. MARTÍN JIMENA -Arjona- (Jaén) | |
|
| Diseño: Manuel Jódar © 1999 |