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Prevenir incendios en el hogar. Limpieza y mantenimiento de las tuberías domésticas.
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La revisión de
gas es obligatoria cada cinco años para el caso de Butano Propano y cada cuatro
años para el Gas Natural. ·
La empresa
suministradora solicitará al usuario la presentación del certificado que puede
ser emitido por cualquier empresa autorizada que él mismo elija. ·
No deje entrar,
ni firme servicio alguno con empresas que Vd no haya requerido sus servicios, a
pesar de la insistencia que estas manifiesten, incluso si amenazan con cortar el
suministro, o argumentasen ser "Inspectores de Gas". ·
Ante cualquier
duda, relacionada con la visita de estas empresas, entes de dejar entrar o
firmar cualquier servicio infórmese llamando a la OMIC teléfono 985.521155. ·
La mayoría de
esta "revisiones no solicitadas" suelen ir acompañadas de la
contratación de una póliza, no solicitada. ·
En el caso de
que sea realizada una revisión debe exigir el correspondiente certificado a la
empresa, la cual debe emitir por triplicado (una copia para ella y dos para el
usuario, una de las cuales servirá para aportar a la empresa suministradora).
Prevenir incendios en el hogar
Limpieza y mantenimiento de tuberías domésticas
Cuidados con los
desperdicios
· Extreme las precauciones si utiliza desatascadores químicos. Están elaborados con sustancias tóxicas, por lo que debe evitar que entren en contacto con la piel. Si usa agua hirviendo para disolver y ayudar a penetrar el producto, protéjase de los gases que origina la mezcla. Resulta fundamental leer las instrucciones de uso de estos productos, es muy habitual utilizarlos incorrectamente: muchos de ellos han de ser diluidos en agua antes de ser vertidos por la tubería y por desconocimiento no siempre se hace. · Revise la boca visible del desagüe para comprobar que no haya ningún objeto al alcance de la mano que obstruya el paso del agua. · Para desatascar el inodoro pruebe a atar una toalla vieja alrededor de la escobilla. Después, mueva la escobilla arriba y abajo haciendo presión. · Si se atasca el fregadero y no tiene un desatascador de goma, tape el sumidero y llene el recipiente hasta un tercio de su capacidad. Con una mano tape el respiradero de la parte superior y, con la otra, quite el tapón y ejerza una acción de ventosa. · Desatasque las tuberías echando cristales de sosa con agua hirviendo. Con una taza de sosa por cada dos litros de agua será suficiente. Adiós a los malos
olores · Los sifones son los encargados de detener los malos olores que suben desde los desagües. Sin embargo, en ocasiones los malos olores pueden proceder del propio sifón. Para limpiarlo, quite el tapón de limpieza, situado en una de sus curvas, y saque los restos acumulados. · Una vez al mes limpie los sifones que se encuentran accesibles. Evitará la acumulación de residuos, su descomposición y, consecuentemente, los olores desagradables. · Si antes de salir de vacaciones ha cortado el paso general del agua, es probable que el nivel de agua-barrera de los sifones se evapore dejando paso a los gases del desagüe. No eche lejía ni otros productos químicos para intentar eliminar los malos olores, bastará con abrir de nuevo el paso del agua para que los sifones se vuelvan a llenar hasta su nivel y cumplan nuevamente su función. · Elimine los olores persistentes vertiendo una mezcla de media taza de bicarbonato sódico, una de vinagre y dos de agua caliente. A continuación, eche por el desagüe agua hirviendo. Soluciones a las
fugas
· Si la tubería pierde agua, corte el paso de la misma y vacíe el conducto. Si el agujero es pequeño, no es necesario que recurra a un profesional inmediatamente. Saldrá del paso colocando un trozo de goma de borrar sobre él y manteniéndolo apretado con una abrazadera. Tuberías sin aire
· Coja un trozo de manguera y conecte el grifo del fregadero con el grifo con aire. Abra los dos grifos un par de minutos para que la mayor presión del agua arrastre el aire; quite la manguera, y compruebe si ha desaparecido el aire. Si permanece en la tubería, repita la operación cuantas veces sea necesario hasta eliminarlo.
· El peso corporal debe repartirse de forma equilibrada, y los tacones demasiado altos lo impiden, causando lesiones a nivel del Talón de Aquiles, que es el que soporta la mayor parte del peso. Evítelo utilizando tacones de dos o tres centímetros de altura como máximo. Si, además, son anchos, el cuerpo tendrá mayor estabilidad. No use puntas estrechas, son las responsables de los dolorosos juanetes. · No abuse del calzado deportivo, pues como su nombre indica, sólo es para hacer deporte. Elija el calzado en función de la actividad que va a realizar con él (trabajar, andar, bailar, correr, etc.). · Las suelas deben ser resistentes y flexibles con una buena superficie absorbente, acolchadas para absorber el impacto que se produce al caminar por terrenos duros. · No espere a que los zapatos cedan con el uso. Cuando compre zapatos, hágalo siempre a última hora de la tarde, cuando los pies están más hinchados. Evitará comprar zapatos demasiado estrechos que a la larga le originen callosidades y durezas. · El calzado debe ajustarse perfectamente a los dedos y a los talones. Nunca debe salirse el talón por detrás del zapato, ni tampoco debe quedar el pie suelto dentro del mismo, puesto que podrían producirse rozaduras y ampollas. · Los dos pies nunca son del mismo tamaño, compre siempre el número que se adapte al mayor de los dos. Si hay mucha diferencia entre un pie y otro, coloque una plantilla en el que le quede más ancho para igualarlos. · Los materiales sintéticos favorecen la producción excesiva de transpiración y el aumento de bacterias causantes del mal olor. · Utilice más de un par de zapatos y alterne su uso, no utilice los mismos todos los días. Evitará tener siempre las mismas rozaduras, callos o ampollas. · Deseche los zapatos en cuanto hayan dado mucho de sí y, sobre todo, si el pie tiende a salirse de ellos.
Fuente: revista.consumer.es
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