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UNA COMUNIDAD DE APRENDIZAJE

 
 
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Jornada de convivencia Padres y Alumnos

 

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El Colegio Público de Educación Infantil y Primaria “Andalucía”, está situado en el Polígono Sur –Tres Mil Viviendas- de Sevilla, siendo este un barrio marginal y de exclusión social de la ciudad. La población escolar del centro, pertenece en un  90% al pueblo gitano y el resto son payos, siendo la característica “marginalidad” el factor común que identifica e iguala a todo el alumnado.

El claustro del CEIP “Andalucía”, después de 4 años de acción-formación, realiza un recorrido que nos condujo a optar por una escuela inclusiva, como forma de prevenir el absentismo escolar,  la violencia y  la exclusión social, elementos que configuraban  el perfil del alumnado de nuestro centro, abandonando con ello medidas pedagógicas como los grupos flexibles, que fomentan la vía de la exclusión, así como medidas disciplinarias como las expulsiones, que descubrimos, eran una forma de fijar conductas desadaptadas de nuestros/as alumnos/as, ya que se repetían dichas conductas para así no tener que justificar las ausencias del colegio, por otras medidas pedagógicas y organizativas, que suponen romper esta dinámica.

El proceso de formación, mencionado arriba nos lleva, al colectivo docente, a realizar a finales del curso anterior, la fase de Sensibilización de Comunidades de Aprendizaje, y en septiembre del presente curso, en sesión extraordinaria del claustro, decidimos iniciar el proceso para constituirnos en miembros de dichas comunidades.

Implicar a las familias en las Comunidades de Aprendizaje, es el reto más importante que nos planteamos a partir de nuestra toma de decisión. La asamblea de inicios del curso, en las que participaron unos ochenta familiares, fue un hito. La intervención de miembros del equipo directivo en sesiones del culto Evangelista en las que les hablamos de la importancia de la participación de la familia en el proceso educativo, el informarles de que sus intervenciones en las aulas posibilitarían el que nuestro alumnado los tuviera como referentes culturales, nos llevó a la asamblea de aprobación por parte de las familias de la conversión del centro en una Comunidad de Aprendizaje.

Uno de los principios sobre los que nos sustentamos, la dialogicidad, por el que la opinión sobre las aportaciones que podemos hacer al proceso educativo por parte del profesorado, del voluntariado y de las familias, de forma igualitaria, tienen el valor por lo que se dice y no por quien lo dice, nos hace ver que, además de la inteligencia académica que tiene el profesorado, y que los familiares en el 99% de los casos no tienen, existe también una inteligencia cultural que ellos también tienen y que puede aportar para la educación de niños y niñas de nuestro centro, esos elementos de referencia de los que antes hablaba.  

El centro, abierto al barrio, se convierte en una herramienta de transformación del mismo, programando, además de la participación de los familiares en las aulas, actividades formativas para los familiares, y  lugar de encuentro y de convivencia, aprendiendo formas nuevas de resolución de conflictos, que antaño tenían como única manifestación los insultos y las agresiones hacia el profesorado, por ser este ajeno a la cultura de la pobreza y/o a la cultura del pueblo gitano.

La intervención en la vida del colegio de la sociedad civil: dos ONGs, “Entre Amigos” (EA) con una trabajadora social y un educador de calle,  con el programa de Aula Matinal y Actividades Extraescolares, y Unión Romaní de Andalucía” (URA) con mediadora cultural, dinamizadora de la Asociación de Familiares, y del Tránsito de Educación Primaria a Secundaria, y de un programa europeo “Aula Abierta”, hacen que el centro abra sus puertas a las siete y media de la mañana, para cerrarse a las ocho con actividades de teatro para adultas y de alfabetización.  La Federación Regional de Baloncesto en coordinación con la Asociación de Mujeres Progresistas, desarrolla un programa Nuestro Baloncesto Integra (NBI), cosa que permite que grupos de alumnos/as estén utilizando las instalaciones del colegio desde las siete y media de la mañana hasta las seis de la tarde.

El voluntariado, algunos familiares, estudiantes de la Universidad, jubilado, becarios de la residencia universitaria “Flora Tristán” de la universidad Pablo de Olavide, posibilitan que se apliquen en el centro las medidas pedagógicas y organizativas mencionadas arriba, medidas para acelerar los aprendizajes de nuestro alumnado, disminuir su frustración ante el fracaso académico, elevar su autoestima, así como para que las interacciones de los mismos/as con otras personas se multipliquen, con lo que el enriquecimiento mutuo es mayor.

Las medidas organizativas y metodológicas que aplicamos: los Grupos Interactivos de aprendizaje (GI) y la metodología de Trabajos por Proyectos (TP).

Con los GI perseguimos los siguientes objetivos:

  • Acelerar los aprendizajes del alumnado mediante la multiplicidad de interacciones.

  • Fomentar el desarrollo de prácticas educativas de inclusión y no de segregación.

  • Desarrollar operaciones cognitivas y el aprendizaje instrumental.

  • Desarrollar procesos de aprendizaje cooperativo y dialógico.

  • Favorecer la participación de otros agentes educadores de la comunidad en el proceso de enseñanza-aprendizaje.

Los GI, son una organización de las aulas en pequeños grupos, cuatro o cinco alumnos/as, tutorizados por un adulto que facilitan la aceleración del aprendizaje comunicativo y cooperativo mediante un seguimiento individualizado y grupal. No separamos al alumnado en función de sus dificultades, sino que potenciamos dichos aprendizajes dentro del aula, desterrando con esta medida la vía de la exclusión, que suponen las aulas de apoyo a la integración, generando en el alumnado unas mayores expectativas, una integración al grupo clase, con la correspondiente mejora de las relaciones y de la autoestima en los/as alumnos/as.

Los GI deben ser heterogéneos, tanto en cuestión de género como en el nivel de aprendizaje u origen cultural. Rotan por las diferentes actividades que se organizan para cada sesión estando cada una a cargo de un/a voluntario/a y tienen un objetivo común, pudiéndose así seguir con mayor atención el desarrollo del trabajo de cada uno/a de los/as niños/as, identificando sus dificultades y fomentando su resolución con la ayuda mutua entre iguales, multiplicando con ello el trabajo por hacer y enriqueciendo las interacciones, creando entre los miembros del grupo sentimientos de cooperación y solidaridad. 

Docente tutor/a del aula, es quien programa las actividades didácticas con relación a unos objetivos curriculares que hay que conseguir, dinamiza la sesión y coordina los tiempos. Así en una misma dinámica se dan dos desarrollos, como se decía antes: el de los valores de la solidaridad y la tolerancia ante la diversidad y el del aprendizaje instrumental. 

Para llevarlos a cabo, como se dijo anteriormente, se hizo necesaria una campaña de captación y posterior formación de voluntarios/as en el barrio, en la universidad, en las asociaciones que trabajan en el centro, en el taller de empleo de “Mediación Cultural” del Polígono Sur. Con todos/as y la implicación del claustro se pusieron en funcionamiento a primeros de octubre pasado. En los casos en los que no se pudieron llevar a cabo, por ausencia de personal, se optó por la presencia de dos adultos en el aula, pudiéndose de este modo, también, enriquecer las interacciones en el grupo, mejorar la atención que se da al alumnado, evitando en estos casos, la exclusión y la segregación de aquellos/as alumnos/as con desventaja. 

Con la metodología de TP, pretendemos alcanzar los siguientes objetivos:

  • Favorecer el cambio metodológico en la forma de abordar el proceso enseñanza-aprendizaje en nuestro centro.

  • Fomentar el trabajo en equipo tanto entre el alumnado, como entre el profesorado.

  • Potenciar el papel de nuestros/as alumnos/as como sujetos activos en su proceso de aprendizaje.

  • Incrementar su motivación  e interés, por medio de su participación en la elección de los temas en los  Trabajos por Proyectos que van a cubrir los contenidos curriculares.

  • Favorecer el desarrollo de la capacidad de selección y procesamiento de la información de nuestros/as alumnos/as.

 De nuevo una metodología que va a prestar atención a la diversidad, interculturalidad, favoreciendo la colaboración y el trabajo en grupo, eliminando los prejuicios machistas y sexistas de nuestro alumnado, con una practica globalizadora de los aprendizajes, poniendo en sus manos herramientas para la búsqueda de información, desde la biblioteca, la utilización de las Técnicas de la Información y la Comunicación, las salidas del ghetto a la ciudad para buscar dicha información, van a ponerlos/as en situación de aprender a aprender. 

El enfoque dialogado, la búsqueda de consenso, el respeto a las propuestas de los/as alumnos/as, en la elección del objeto de estudio, el cambio de rol del profesor/a que va a actuar dinamizando, orientando y encauzando dichas propuestas, va a posibilitar que el alumnado sienta suyo el tema y proceso de investigación, lo cual redundará en un elevado nivel de participación y entusiasmo en la realización de las actividades que se realizarán a lo largo de todo el proceso de construcción de cada uno de los proyectos.

Estos aspectos señalados, entre otros, con unas normas de convivencia consensuadas, en las que participaron familiares, alumnado y profesorado, y que obligan a todos por igual, es el complemento para la construcción de una escuela que quiere transformar, con todos los componentes de la comunidad, el barrio y la vida de sus habitantes, para conseguir que la exclusión social en la que se hayan, desaparezca en un proceso progresivo, y que la relación con el resto de la sociedad civil, los integre como parte integrante de la ciudad en la que se hayan insertos.

 

 

Nuestros alumnos
L@s campeones de la Paz.

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