" ...La primera prueba es que aunque nosotros digamos cosas semejantes a los griegos, somos los únicos a quienes se odia por el nombre de Cristo y, sin cometer crimen alguno, se nos quita la vida como a pecadores. Y ahí tenéis que unos acá y otros allá, dan culto a los árboles, a los ríos, a los ratones, a los gatos, a los cocodrilos, a una muchedumbre de animales irracionales...
Lo único que vosotros nos podéis recriminar es que no veneramos a vuestros dioses y que no ofrecemos libaciones y grasas a los muertos... Ahora bien, sabéis perfectamente que los mismos animales que unos consideran dioses, son fieras para otros, y para otros, víctimas para sus sacrificios."


