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TERCER TRIMESTRE.- TEMA 9: LOS SACRAMENTOS EN GENERAL.- TEMA 10: EL BAUTISMO.- TEMA 11: EL MATRIMONIO.- TEMA 12: LA VIDA, VALOR Y PELIGROS.- |
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Tema 9.- Los sacramentos en general.-Introducción.- El contenido de los temas de los dos primeros trimestres del presente curso, queremos que sirvan para ayudarnos a conocer y a valorar mas aún la importancia de la celebración de los sacramentos y de la recepción de la gracia que de ellos proviene; por tanto vamos a intentar ir desmenuzando cada uno de los elementos que componen la sacramentalidad, para irlos conociendo e ir entendiendo la función de cada uno de ellos en nuestra vida de fe. 1º) MUERTE Y RESURRECCIÓN DE CRISTO. EL MÉRITO DE CRISTO.- Después que Dios hiciese al hombre, Adán con su pecado, renunció al proyecto que Dios tenía sobre él, con lo que se produjo a partir de entonces una continua historia de acercamientos y separaciones entre el hombre y Dios. La separación mas tremenda que se produce entre Dios y el hombre es la causada por el pecado en sus múltiples facetas; mientras que el acercamiento mas impresionante de la historia de la humanidad se produce cuando Dios se hace uno de nosotros y asume nuestra realidad, nuestra “condición humana”. Este mérito es única y exclusivamente de Cristo, él se entregó a la pasión y a la muerte por nosotros, para re-unir lo que estaba dividido y así proporcionarnos la redención de nuestros pecados. La doctrina de la Iglesia declara que el pecado original solamente se quita por el mérito de Cristo, y que el mérito de Cristo únicamente se aplica a cada individuo por el sacramento del bautismo: “Nadie se libra del poder del demonio, sino por los méritos del mediador Jesucristo” “Nadie puede ser justo si no se le comunican los méritos de la pasión de Cristo” “En ningún otro hay salvación” (Act. 4,12) 2º) LA GRACIA: GRACIA ACTUAL Y GRACIA HABITUAL.- Para poder comprender a fondo el concepto de sacramento, su significación y sus consecuencias en la vida espiritual del creyente, es necesario que comprendamos bien el concepto de GRACIA, íntimamente unido al de sacramento. GRACIA: Proviene del latín “GRATUS” significa agradable, grato, gustoso. En castellano tiene varias aplicaciones y significados según los casos. * Una persona dotada de gracia.(Graciosa) * Señal de agradecimiento. (Dar las gracias) * Una actitud de afecto.(Caer en gracia) De todas formas, la utilicemos como la utilicemos, siempre hay un denominador común, que es lo hermoso, lo bello, lo amistoso, lo bueno. En sentido general se entiende por Gracia: Todo don que Dios otorga. Pero en el sentido que nos interesa (Teológico) la palabra gracia se refiere a la gracia sobrenatural, es decir, a los auxilios especiales con los que Dios nos ayuda para llevar a cabo la tarea a la que nos ha destinado. GRACIA: * Todo don sobrenatural que Dios da al hombre. * Por gratuita benevolencia. * Para que pueda alcanzar su don sobrenatural. DIVISIÓN DE LA GRACIA.- La gracia puede ser ACTUAL Y HABITUAL o santificante. La gracia actual es un don transitorio y la habitual es un don permanente. La gracia que pasa se llama actual porque es un acto, que termina después de un tiempo. (p.e. un buen deseo). La gracia que permanece se llama habitual porque es un habito, es decir algo que permanece de modo estable en el alma. La gracia actual y la habitual se parecen en: * Son dones sobrenaturales y gratuitos. * Merecidos no por las propias acciones sino por la pasión de Cristo. * Que se dan para la salvación de los hombres. La gracia actual y la habitual se diferencian en: * La actual es transitoria y la habitual es permanente. * La actual actúa en alguna potencia del alma (Inteligencia o Voluntad) y la habitual sobre el alma. 3º) LA GRACIA HABITUAL O SANTIFICANTE.- La gracia habitual o santificante es un don sobrenatural que nos hace participar de la vida divina y que inhiere en el alma de forma permanente. La gracia santificante: - Se recibe inicialmente en el bautismo. - Aumenta por la recepción de los sacramentos, por la oración y por las buenas obras. - Determina la salvación. - Se pierde por cualquier pecado mortal. - Puede ser recuperada mediante el sacramento de la Penitencia. 4º) LA GRACIA ACTUAL.- La gracia actual es un don sobrenatural que ilumina el entendimiento o mueve la voluntad para que el hombre sea capaz de realizar una acción sobrenatural de modo transitorio. La gracia actual puede ser: - Antecedente: La que causa el acto posterior. - Consecuente: La que en el tiempo se da después del primer acto. La gracia actual es totalmente necesaria para los actos de orden sobrenatural. - Es necesaria al hombre que se encuentra en pecado para iniciar su conversión. - El hombre que posee la gracia habitual, necesita la gracia actual para perseverar, para evitar los pecados mortales y para hacer obras buenas sobrenaturales. - Es necesaria para evitar los pecados veniales, y para conseguir la perseverancia final. - Hace que de las manos del hombre pecador salgan buenas obras y de su corazón buenos propósitos y deseos. 5º) LA IGLESIA Y LOS SACRAMENTOS.- Los sacramentos están ordenados a la santificación de los hombres, a la edificación del cuerpo místico de Cristo y en definitiva a dar culto a Dios. Es de suma importancia que los fieles comprendan fácilmente los signos sacramentales y reciban con la mayor frecuencia posible aquellos sacramentos que han sido instituidos para alimentar la vida cristiana. (Concilio Vaticano II. Sacrosanctum Concilium nº 59) La Iglesia es presentada en la Sagrada Escritura como aprisco y rebaño, como campo y viña del Señor, como edificio y templo de Dios, como ciudad santa y Jerusalén celestial, como madre nuestra y esposa del cordero. Tiene como cabeza a Cristo, cuyo cuerpo místico constituye, comunicándose en él a todos los miembros el espíritu de Cristo a través de los sacramentos, especialmente la eucaristía. (Concilio Vaticano II. Lumen Gentium nº 6 y 7).
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Tema 10.- El sacramento del bautismo.-Introducción: Todos hemos recibido el bautismo, nos bautizaron en la Iglesia, nos pusieron un nombre y celebraron una fiesta porque nos habían hecho cristianos.
1º) EL BAUTISMO YA EXISTÍA EN TIEMPOS DE JESÚS.- Juan bautista ya bautizaba antes de bautizar a Jesús. Predicaba en el río Jordán y a aquellos que se convertían los bautizaba y los hacía sus discípulos. El gesto por el que entraban a formar parte de su grupo era el Bautismo por inmersión en el río Jordán. 2º) JESÚS TAMBIÉN SE BAUTIZÓ.- Hacia los treinta años, bajó al río Jordán, fue al encuentro de Juan Bautista y se dejó bautizar por él. Mediante este bautismo, Jesús expresa su compromiso de entregar su vida por el bien de todas las personas. 3º) LOS DISCÍPULOS TAMBIÉN SE BAUTIZAN.- Las primeras comunidades cristianas asumieron el mandato de Jesús y desde el principio practicaron el Bautismo, como señal de que aceptaban ser discípulos de Jesús y empezar a formar parte de la comunidad cristiana. Después de un largo periodo de formación y de poner en practica los valores evangélicos, el cristiano celebraba en pascua el Bautismo y la Eucaristía. 4º) DESDE LOS COMIENZOS DEL SIGLO IV.- Es en esta época cuando se extiende e impone la practica de bautizar a los niños. El sacramento de la iniciación cristiana se divide en tres sacramentos: Bautismo, Confirmación y Eucaristía. 5º) SIGNIFICADO DEL BAUTISMO.- *En el sacramento del bautismo celebramos el haber elegido a Jesús para toda la vida. *Aceptamos su proyecto de vida. * Entramos a formar parte de la familia de los bautizados. BAUTIZARSE ES: CELEBRAR EL CAMBIO DE VIDA. CELEBRAR EL PASO DEL HOMBRE VIEJO AL HOMBRE NUEVO. RENACER A UNA VIDA NUEVA. PEDIR LA FE CRISTIANA. COMULGAR CON LA VIDA DE JESÚS. COMPARTIR LA VIDA Y EL DESTINO DE JESÚS. VIVIR COMO AUTENTICO HIJO DE DIOS. VIVIR COMO HERMANO DE TODOS LOS HOMBRES.
6º) PRESENCIA DEL AGUA EN LA HISTORIA DE LA SALVACIÓN.- El agua está en el origen de la vida. En la Biblia aparece en el relato de la CREACIÓN, en el DILUVIO, en el PASO DEL MAR ROJO, y en el BAUTISMO DE JESÚS.
7º) PRESENCIA DEL ACEITE EN LA HISTORIA DE LA SALVACIÓN.- El aceite en el libro de los salmos, aparece como símbolo de BIENESTAR y de BENDICIÓN. Como símbolo de FUERZA, como sigo de MISIÓN, como símbolo de CURACIÓN y de PURIFICACIÓN. 8º) LA CELEBRACIÓN DEL BAUTISMO.- · Saludo y petición del nombre del niño/a. · Signar con la cruz la frente del que va a ser bautizado. · Unción con el Santo Óleo. · Bendición del agua. · Renuncias y Profesión de fe de los padres y padrinos. · Bautismo. · Unción con el Santo Crisma. · Vestidura blanca. · Entrega del cirio encendido y rezo del padrenuestro. · Bendición y despedida. RESUMIENDO: El bautismo celebra un nuevo nacimiento. El creyente acepta el don de Dios. Dios sale al encuentro del ser humano. La confirmación es el sacramento de la adultez. En la confirmación se proclama la respuesta personal a la fe. También se celebra la identidad del creyente. Los símbolos tradicionales son el agua y el aceite.
ACTIVIDADES: 1º) ¿Por qué se bautizan los cristianos? 2º) ¿En que se nota que estamos bautizados? 3º) ¿Cuándo se comenzaron a bautizar los niños y desapareció casi del todo el bautismo de los adultos?
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| TEMA 12: La vida, Valor y peligros.- | ||
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VALOR Y SIGNIFICACIÓN DE LA VIDA HUMANA Teóricamente, todos reconocemos que vivir es mejor que morir, reconocemos el respeto que merece la vida humana, la propia y la vida del semejante. La afirmación de la vida, el bien mas valioso del ser humano, responde a una convicción universal que se ha mantenido a pesar del cambio de culturas. Por otro lado, vemos que la vida humana, de hecho, no es respetada. Vemos agresiones de todo tipo; personas agredidas por libre, las guerras, el terrorismo; personas que pierden las ganas de vivir y buscan refugio en la muerte. Vemos que a veces se juega impunemente con la vida de algunas personas; que incluso en las pantallas de los cines la agresión y el crimen son objeto de complacencia y diversión.
¿ A que se debe esta situación de ambigüedad? ¿Como es posible afirmar el valor de la vida y, al mismo tiempo, maltratarla y destruirla? ¿De que vida hablamos cuando afirmamos su valor? ¿Tiene la vida un valor independientemente de la experiencia que tengamos de ella ? ¿QUE ES VIVIR?.- De la vida se puede hablar desde muchos puntos de vista; se puede hablar desde las distintas ramas de la ciencia y desde las diversas experiencias. Para unos la vida humana consistirá en un conjunto de reacciones químicas entre los diversos elementos que la componen, o en la racionalidad como cualidad especifica del ser humano, o en la evolución hecha consciente de si misma. Para otros la vida será un sueño, una lucha, un camino o un lugar de encuentro y de realización personal. Aquí hablamos de la vida desde el punto de vista de los valores. "Esto es vivir" dicen quienes identifican vida con bienestar. Y cuando el bienestar se acaba, exclaman: "Esto ya no es vivir". No basta un bienestar material ni individual, que no afecta a toda la persona y a todas las personas. Vivir no es consumir los días, sino crecerse en ellos. Pero la vida tampoco puede concebirse como una realidad desnuda o privada de bienes. Hay bienes que son consustanciales a la vida.
VALORACIÓN DE LA VIDA.- El hecho de vivir es condición necesaria de toda actividad humana, fundamento de todos los bienes y fuente de todos los valores. En este sentido el vivir es un valor pre-moral: Antes de que el hombre pueda hacer de la vida un objeto de libre elección o de repudio, advierte que es un ser vivo con capacidad para disponer de una vida, que ciertamente, él no se ha dado a si mismo. La vida humana alcanza su grado de valor moral precisamente cuando es objeto de la libre elección del hombre. El valor moral surge ante el hecho de que vivir es indiferente. La primera preferencia ética es vivir: Vivir es preferible a no vivir. El valor ético de la vida abarca mucho mas que el mero vivir biológico. La Biblia valora la vida como aliento que Dios infunde en el hombre, haciéndolo a su imagen y semejanza: creativo, libre, comunicativo. La vida es el bien mas valioso, pero al mismo tiempo es una realidad frágil y precaria, como la flor del campo (Sal 103,15) En cuanto don de Dios, la vida es sagrada e inviolable: En Dios está el respiro de los vivientes y el aliento del hombre de carne (Jb 1f ,10). En manos del hombre, este don precioso se convierte en una realidad delicada y frágil, que hay que apreciar en todo su valor y cuidar con todo esmero. Por tanto, la ética de la vida humana exige humanizar al máximo el vivir, defender la igualdad. Jesús valora la vida humana como un don inapreciable que no se puede pagar con nada: ¿No vale mas la vida que el alimento y el cuerpo que el vestido?. La ética de la vida humana exige humanizar al máximo el vivir, defender la igualdad axiológica o valorativa de todo ser humano, desarrollar todas las potencialidades del vivir y orientar toda acción al servicio de la vida humana. Estas exigencias marcan el camino para una vida lograda, Es el camino que Dios muestra a su pueblo: la Ley de Dios para la vida del hombre. Así lo entiende el salmista cuando ora: Jamás olvidare tus decretos, pues con ellos me diste vida. Uno de los diez preceptos es: No matarás (Ex 20,13), mandato categórico que infunde temor reverencial. Respetar la vida del prójimo es algo evidente para quien ve en él, la imagen viva de Dios. Pero el precepto no se limita a proteger la vida física sino que abarca mucho mas: No tomarás en prenda las dos piedras de un molino, ni siquiera la rueda, porque sería tomar en prenda una vida. (Dt 24,6). "No explotaras al jornalero, pobre y necesitado..., cada jornada le darás su jornal, antes que el sol se ponga, porque pasa necesidad y está pendiente del salario" (Dt 24,14-15).
"Si uno es recién casado, no está obligado al servicio militar ni a otros trabajos públicos; tendrá un año de licencia para disfrutar de la mujer con quien se ha casado" (Dt 24,5). El Evangelio de Jesús engloba todas las exigencias de la ley y las coloca bajo el mandamiento nuevo del amor: del doble precepto (amor a Dios y amor al prójimo) pende toda la ley y los profetas. Colocado bajo el precepto del amor, el homicidio queda prohibido en sus raíces: envidia, cólera, venganza, rencor. El evangelio radicaliza todas las exigencias de la ley sobre la vida humana, reafirmándola como un valor inestimable del que no se puede disponer a capricho; pero no se nos presenta como solucionador de casos concretos, sino como iluminador. La Sagrada Escritura no ofrece recetas para resolver casos concretos, como el aborto, la pena de muerte, la tortura, la esclavitud, etc. pero contiene un germen mucho mas revolucionario y radical, que nos impulsa, movidos por la fuerza del Señor resucitado, a respetar la vida, a amarla, a acrecentaría; a luchar tenazmente, tras las huellas de Jesús, contra todos los signos de muerte y contra todo cuanto ataca, ultraja o destruye la vida. Finalmente el evangelio, nos impulsa a vivir entregados a suprimir o aliviar los sufrimientos de los hombres, con una entrega constante y crucificada a los demás. EL CUIDADO DE LA VIDA HUMANA.- Al reflexionar sobre el significado de nuestra vida, lo primero que se desprende es su gratuidad: nadie ha podido darse a si mismo la vida. La gratuidad despierta gratitud, pero también puede derivar en depreciación: gratuito es lo que no cuesta, lo que se nos da a cambio de nada, lo que no vale. Sin embargo, es la gratuidad lo que mas valor da a la vida, haciéndola sorprendente, inesperada, gratificante. Jamás podríamos pagar lo suficiente por ella; vivir es algo que no tiene precio y que nos remite al amor como fuente de la vida, pues solo la lógica del amor puede dar razón del origen de la vida en su total gratuidad. Para el creyente, la vida es un don de Dios. Así lo expresa en sus primeras paginas la Biblia, presentando la vida como aliento o soplo divino. La realidad mas preciosa del hombre, no surge de el, sino que viene de Dios. Pero Dios ha querido implicar al hombre, como imagen suya, En la obra maravillosa de la creación. Dios ha querido que unos hombres nazcamos encomendados a otros hombres. Dar vida humana a un nuevo ser y sentir que este ser humano esta encomendado a nuestros cuidados y atenciones es algo maravilloso y estremecedor, es participar de la creación, haciendo que comience a existir un nuevo ser, único en su individualidad. 1°) El valor inestimable de la vida.- Nada ama el hombre tanto como su vida, de ahí el llamado instinto de conservación que nos empuja a protegerla y guardarla contra toda amenaza exterior. El hombre hoy no se contenta con sobrevivir, sino que aspira a una calidad de vida cada vez mayor. Ante las continuas amenazas contra la vida, las sociedades modernas han configurado el valor de la vida como un derecho de todo hombre. Para el creyente, la vida es ante todo un don de Dios, él hizo al hombre, le infundió el aliento de vida y nos lo regala cada mañana de manera que tendremos que decir como el gran poeta indio R. Tagore: "Cada mañana el cristiano agradece a Dios el don maravilloso de la vida, esa constante sorpresa de ver que existo" 2°) El mandamiento divino de no matar.- El aborto. - El derecho a la vida alcanza también al niño concebido y no nacido. La moral católica es tajante en este punto: "EL ABORTO PROVOCADO ES UN CRIMEN CONTRA LA VIDA", equiparable a cualquier otro homicidio o asesinato. Los especialistas distinguen cuatro tipos de abortos provocados: a) Los Terapéuticos. - Cuando evitan que con la prolongación del embarazo peligre la vida de la madre. b) Los Eugenésicos.- Cuando evitan que el nuevo ser nazca con malformaciones y anomalías congénitas. c) Los Humanitarios.- Cuando evitan las dramáticas secuelas de una violación o los problemas producidos por el embarazo no deseado de una menor. d) Los Psícosociales.- Cuando evitan un embarazo no deseado por producirse en circunstancias sociales o psíquicas de la madre especialmente problemáticas. La despenalización legal del aborto, viene a evitar los riesgos de los abortos clandestinos al mismo tiempo que evita en la madre el sentimiento de delincuencia que pesa sobre ella. La llamada ley del aborto de junio de 1985, despenaliza tres casos de aborto: 1°) En caso de grave riesgo de la vida de la madre. 2°) En caso de violación. 3°) En caso de que conste que el niño nacerá con taras o deformaciones. Desde el punto de vista moral, se plantea una elección que ha de hacerse entre dos bienes que forman parte del valor de la vida humana: El impulso natural del embrión a su propio desarrollo y nacimiento, y por otro lado la libertad de la gestante para decidir sobre algo que afecta profundamente, sobre todo en determinadas circunstancias, a la humanidad de su propia vida: ser madre o no serlo. La Iglesia piensa que este tipo de legalizaciones presta un mal servicio a la sociedad porque no protegen suficientemente el derecho fundamental a la vida. Dice Juan Pablo II: "Si se concede derecho de ciudadanía al asesinato de un hombre cuando todavía está en el seno de su madre, entonces por esto mismo, se nos pone en el resbaladero de incalculables consecuencias de naturaleza moral". "El aborto procurado es muerte, es el asesinato de una criatura inocente": La eutanasia.- Toda persona tiene derecho a morir humanamente. Pero este derecho puede entenderse de un modo incorrecto, como un derecho a la eutanasia: abreviar la vida para evitar grandes dolores y molestias al paciente. Toda acción que tienda a abreviar directamente la vida del moribundo va contra la inviolabilidad de la vida humana, sumerge al moribundo en el sin-sentido de su vida y de su muerte, lo priva de la esperanza que la fe religiosa puede darle a su vida, da a la vida un sentido utilitarista, corre el peligro de arbitrariedad por parte de los poderosos (autoridad, técnicos...), conduce a una perdida de nivel moral en la sociedad. El derecho de morir humanamente significa aliviar los sufrimientos del enfermo, incluso con el suministro de analgésicos de forma tal que pueda superar humanamente la ultima fase de su vida, aun con riesgo de acortarla indirectamente. Signifique darle la mejor asistencia posible, no solo en cuanto a los cuidados médicos sino, sobre todo, en cuanto a las atenciones de los aspectos humanos. Es necesario rodear al moribundo de una atmósfera de confianza y calor humano tal que sienta el reconocimiento y la alta consideración hacia su existencia humana. Eutanasia significa "MUERTE DULCE". Técnicamente es el acortamiento voluntario de la vida por medio de medicamentos, evitando así los dolores de la última hora. Según la moral cristiana, este acortamiento voluntario de la vida es equivalente a un homicidio o suicidio. Ni el medico ni ninguna otra persona puede acceder a estas peticiones. Los estudiosos de este tema, distinguen varios tipos de eutanasia:
La Agónica: que ayuda a morir sin dolor, interrumpiendo la vida de un enfermo en fase terminal. La Eugenésica: que pretende hacer de la muerte una técnica selectiva de la raza o la sociedad eliminando a los débiles, enfermos, tarados, distintos, etc. La Involuntaria: que es aquella que es solicitada por los familiares, médicos o representantes legales de una persona en situación de sufrimiento irreversible que ha perdido la conciencia. La Voluntaria, que es aquella que es solicitada expresamente por la persona que desea morir. La Activa o pasiva: según se apliquen medios artificiales para provocar la muerte o se provoque esta por no suministrarlos. La eutanasia llamada ACTIVA o POSITIVA es aquella en la que se administran narcóticos que se saben que llevarán necesariamente a la muerte, aún antes de lo previsto. Nunca es moralmente lícita.
Se admite sin embargo el uso de sedantes y medicamentos, para calmar los dolores del enfermo, aún sabiendo que eventualmente puede seguirse un acortamiento de la vida; esta formula es llamada eutanasia PASIVA o NEGATIVA. Hay otro modo de entender el derecho a morir, que cada vez se está extendiendo mas y que no solo es lícito sino hasta recomendable que es el MORIR DIGNAMENTE, HUMANAMENTE, dejando que la naturaleza siga su curso, sin hacer mas uso de los medicamentos imprescindibles para evitar los dolores de la enfermedad. Esto significa ser dueño de los últimos momentos de una vida y unirse así a la muerte de Cristo. Moralmente no parece que deba aceptarse la validez moral de la eutanasia que se ha calificado de Eugenésica. No es difícil argumentar su repugnancia moral desde el valor que la vida humana tiene en si misma, sea cual sea el color, la raza, etc. de la persona.
La ortotanasia (Morir dignamente) impone cuidar al enfermo, aliviar su dolor, facilitar y prolongar en lo posible su vida, prepararle psicológicamente y comunitariamente para morir, respetar las circunstancias familiares o sociales en que se desea morir, facilitar a los creyentes los servicios religiosos que desee, etc. pero también no prolongar su vida artificialmente mas allá de lo razonable, dejar que el enfermo muera en paz. |
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