Skip to main content

Tareas

Definición

"LA TAREA ES LA PIEZA CLAVE DEL PROCESO DE APRENDIZAJE"

El alumno aprende haciendo la tarea NO LEYENDO LOS CONTENIDOS.

Podríamos definir la tarea como un trabajo que realizar usando habilidades previas y adquiridas, que demuestra la adquisición de competencias y conocimientos. En su resolución el alumnado debe relacionar con lógica los contenidos, usándolos gracias a capacidades básicas previamente adquiridas y a capacidades específicas en desarrollo.

El diseño de las tareas es una de las cuestiones más complejas y sin duda la más importante de todas las que comprende la elaboración de este material didáctico, puesto que es en la realización de las mismas donde verdaderamente tiene lugar el proceso del aprendizaje. Pensemos que tanto el tutor como el alumno pasan prácticamente todo el tiempo de dedicación al curso trabajando en torno a tareas, resolviéndolas unos y corrigiéndolas los otros.

Los contenidos de los temas aportarán a este proceso en tanto en cuanto sean trabajados y entendidos, hecho que sólo se producirá si es necesario para resolver la tarea, pues en caso contrario el alumnado llegará, en el mejor de los casos, a realizar una lectura de los mismos que poco o nada contribuye a la consecución de los objetivos.

Desde esta perspectiva las tareas pasan a ser el centro alrededor del cual deben gravitar el resto de los elementos de trabajo: contenidos, recursos, autoevaluaciones, etcétera, que sólo tendrán sentido en la medida en que sean necesarios para la resolución de las mismas.

Planificación y estructura

  • Se hace con OpenOffice y se entregan en formato .rtf
  • Para la resolución de la tarea el alumnado debe comprender los contenidos del tema, pero debemos evitar actividades que consistan en la repetición de parte de los contenidos (exceptuando algunas actividades puntuales de idiomas o de tipo matemático en que el alumno debe ejercitarse a base de repetición de unos ejercicios resueltos que toma como modelo). La realización de la tarea no debe basarse en la búsqueda de cierta información desarrollada en los contenidos, más bien la comprensión y capacidad de relacionar esos contenidos deben ser la base necesaria (pero no suficiente) para su resolución.
  • Debemos siempre partir de las experiencias, ideas, concepciones e intereses del alumnado a la hora de elegir el tipo, contenido e incluso presentación de la tarea.
  • Hay que poner en juego las competencias básicas a lo largo de las tareas de la unidad.
  • Tomar como referencia para las tareas los objetivos y criterios de evaluación del decreto de enseñanzas mínimas de bachillerato. De ahí es de donde hay que partir a la hora de plantearse la tarea y la unidad entera.
  • Una tarea NO ES UNA MERA COLECCIÓN DE EJERCICIOS, tiene ejercicios pero es algo más.
  • Una tarea usa los contenidos para hacer algo con ellos.
  • Las tareas de los diferentes temas deben mantener una cierta homogeneidad, evitando proponer en unos temas tareas muy complicadas o que requieran mucho tiempo y en otros tareas sencillas y muy rápidas, pues desorientamos al alumno que no sabe a qué atenerse, ni cómo organizar su tiempo.
    La estructura de la tarea (los tipos de ejercicios y las habilidades requeridas para su resolución) deben ser sustancialmente similares a lo largo de todos los temas.
    Todo esto no quita que en algunos casos y por alguna razón fundamentada se haga de esta forma; por ejemplo podemos animar al alumnado si la última tarea del bloque es rápida y sencilla, pero hagámoslo atendiendo a criterios didácticos y metodológicos y no porque nos sale así.
  • CALCULAR EL TIEMPO DE EJECUCIÓN DE LAS TAREAS y ajustarlo a las horas de las que el alumno dispone.
  • No dejar las tareas demasiado abiertas. Debemos dejar muy claro lo que estamos pidiendo al alumno/a que haga. Siempre que incluyamos la redacción de un texto, por ejemplo, le indicaremos la extensión que debe tener.
  • Es fundamental exponer con claridad los criterios de evaluación.
  • Guarda analogía con la historia inicial.