Parque del Alamillo


Un espacio de vegetación autóctona

El Parque del Alamillo es uno de los espacios públicos más visitados por los ciudadanos de Sevilla atraídos en gran medida por el aspecto que le dan al lugar los árboles y arbustos, mayoritariamente autóctonos, aquí plantados.

Pero disfrutar de un pasaje, de un entorno vegetal, se hace mucho más rico cuando se conocen los detalles de los elementos que lo forman.

Para eso, en las siguientes páginas hemos elaborado un manual divulgativo y didáctico que permita, a todos los visitantes interesados, identificar fácilmente, aunque también de manera rigurosa y sistemática, los árboles y arbustos que crecen y se desarrollan en este parque.

La guía trata, como indica su título, de los árboles y arbustos del Alamillo. Pero, ¿qué significado tienen estos términos? A grandes rasgos, se denomina árbol a todo vegetal fuertemente leñoso, con un tallo único -denominado tronco- hasta la llamada cruz, donde se ramifica formando la copa. A los árboles de menos de 5 metros de altura se les da el nombre de arbolillos. Por el contrario, se designa con el nombre de arbusto al vegetal leñoso que no tiene un tronco único, sino que se ramifica a partir de la base, de forma que no hay diferenciación entre tronco y copa. Los arbustos de menor altura, de un metro a lo sumo, se llaman matas.

Por esa razón, y considerando el término arbusto en su sentido más amplio, se han incluido en el texto todas las especies leñosas al menos en la base. No obstante, a pesar de esta clara diferencia entre árboles y arbustos, hay especies que, dependiendo de ciertos factores ambientales, pueden presentar porte arbóreo o arbustivo. Un caso especial lo constituyen las plantas leñosas trepadoras que, en sentido estricto, no son ni árboles ni arbustos. No obstante, igualmente han sido tratadas.

Autor del texto: Jose María Martinez, catedrático de Biología del I.E.S. Luca de Tena de Sevilla.

Dibujos: Arturo Azpeitia y Antonio de Castro, profesores de dibujo del I.E.S Luca de Tena de Sevilla.