LA JUNTA DECLARA BIEN DE INTERÉS CULTURAL EL VAPORCITO DEL PUERTO DE SANTA MARÍA

 

El Consejo de Gobierno ha acordado declarar Bien de Interés Cultural el barco Adriano III, conocido popularmente como El Vaporcito, que desde hace 45 años realiza el recorrido entre Cádiz y El Puerto de Santa María.

Construido en el astillero San Adrián de Vigo, el Adriano III es la última nave que testimonia la larga tradición de barcos de vapor en la Bahía de Cádiz, además de haberse convertido en una seña de identidad de primer orden para los gaditanos y los portuenses, como lo demuestra su apelativo cariñoso y su frecuente aparición en las letras chirigoteras.

Con capacidad para 200 pasajeros, El Vaporcito del Puerto es uno de los escasos ejemplos que subsisten de barcos con cascos de madera, productos de una carpintería naval ya casi desaparecida. Algunas embarcaciones de este tipo siguen funcionando también en ciudades del norte de España como Vigo y Santander, donde aún realizan recorridos turísticos.

La implantación de los barcos de vapor en la bahía gaditana se remonta a los comienzos del siglo XIX, pocos años después de que se aplicara esta tecnología a la navegación. La saga de los Adrianos, a la que pertenece El Vaporcito, surge durante la Exposición Iberoamericana de 1929 con el cometido de unir Sevilla con Sanlúcar de Barrameda. Posteriormente se instaló en Cádiz para enlazar esta ciudad con El Puerto de Santa María.

Actualmente El Vaporcito realiza cuatro viajes diarios, con una duración aproximada de cuarenta y cinco minutos. Su primitivo motor de vapor hace años que fue sustituido por uno diesel.