EL CONSEJO DA LUZ VERDE A LA EXPROPIACIÓN DEL CASTILLO DE CHIPIONA Y DE NUEVE PARCELAS EN LA ZONA DE BAELO CLAUDIA

 

El Consejo de Gobierno ha declarado hoy de interés social, para su expropiación forzosa, el Castillo de Chipiona y nueve parcelas colindantes al yacimiento arqueológico romano de Baelo Claudia. Esta decisión supondrá reforzar la conservación y puesta en valor de estos dos monumentos de la provincia de Cádiz.

En el caso del Castillo de Chipiona, su expropiación permitirá a las Administraciones públicas recuperar este inmueble, actualmente sin uso específico y en estado de abandono, para hacer frente a su deterioro y facilitar las visitas de los ciudadanos.

De reducidas dimensiones y situado junto a un acantilado, el Castillo de Chipiona presenta una planta cuadrada con una torre de la misma forma y posee dos plantas que se cubren con bóveda de arista. Inscrito como Bien de Interés Cultural en 1993, sus primeras referencias históricas se remontan a la crónica de los duques de Medina Sidonia, de Pedro de Medina, sobre las mercedes del rey Sancho IV a Don Alonso Pérez de Guzmán. En el año 1303, cuando se funda la Casa de Arcos, el castillo pasó, junto con la villa de Chipiona, a los Ponce de León.

Baelo Claudia

Respecto a las nueve parcelas situadas junto a los restos arqueológicos de Baelo Claudia, en el municipio gaditano de Tarifa, la medida aprobada hoy por el Consejo de Gobierno afecta a una superficie total de 13.296 metros cuadrados en la que se incluyen algunas casas particulares y calles de la aldea de Bolonia, además de bares, restaurantes y huertos. La declaración de interés social para la expropiación forzosa de estos terrenos permitirá continuar la investigación y los trabajos arqueológicos en diversas zonas aún no excavadas de la antigua urbe, así como mejorar su conservación y posibilitar su puesta en valor para el disfrute público.

A comienzos del siglo XVIII la ciudad romana de Baelo Claudia se identificó con los restos arqueológicos reconocidos en la aldea de Bolonia. Las primeras investigaciones y excavaciones se iniciaron en 1917. La importancia de los restos hallados motivó su declaración como monumento nacional en 1925 y su catalogación como monumento histórico-artístico en 1933.