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BLOQUE 12. Nuestra salud genital

Para vivir la sexualidad de la manera más sana posible, debemos intentar prevenir algunos riesgos que tienen que ver con nuestros comportamientos sexuales y con algunos tipos de bacterias y virus: las enfermedades de transmisión genital y el VIH/SIDA.

Al hablar de salud no nos referimos únicamente a la ausencia de enfermedad (la salud no es únicamente la ausencia de ésta); también nos referimos al bienestar emocional, a la manera de disfrutar, de relacionarnos y comunicarnos con otras personas... si pensamos que estamos haciendo algo malo o vergonzoso, la vivencia de nuestra sexualidad será muy negativa. El sentimiento de culpa, la vergüenza, el miedo, los conflictos y el desconocimiento pueden bloquear nuestra respuesta sexual.

Normalmente, el cuidado de nuestro cuerpo y de nuestra salud lo dejamos en manos de las/os médicas/os, pero a medida que vamos conociendo cómo es y cómo funciona, podremos ser más autónomas/os en el cuidado del mismo.

Te daremos unos pequeños consejos para potenciar la salud genital, y que tienen mucho que ver nuestra higiene y con cómo nos cuidamos:

  • Las mujeres deberíamos visitar al ginecólogo/a al menos una vez al año, para realizarnos una revisión rutinaria y comprobar que todo va bien.

  • Lavarnos los genitales: las mujeres no debemos lavarnos el interior de la vagina, pues se puede alterar la flora vaginal. Sin embargo, la vulva hay que lavarla muy bien, separando los labios exteriores y tirando hacia atrás de la capucha del clítoris.

  • Los chicos tenéis que retirar el prepucio, pues entre éste y el pene se quedan restos de semen, de orina y de sudor que si no se lava correctamente puede dar lugar a lo que se llama esmegma (huele mal y pude provocar infecciones a la persona con la que vayáis a tener relaciones sexuales con penetración).

  • Es conveniente que las chicas al orinar, nos limpiemos los genitales siempre de delante hacia atrás, para no llevar los restos del ano hacia la entrada de la vagina.

  • Utilizar ropa interior de algodón. El uso de ropa interior de licra puede provocar que nuestros genitales no transpiren lo suficiente, al igual que el resto de nuestro cuerpo. El contacto continuo con la licra dificulta la transpiración genital y hace que se produzca excesiva humedad, lo que puede propiciar la aparición de algunas infecciones. Igualmente ocurre con el uso continuado de salva-slip, e incluso con los pantalones excesivamente estrechos o ceñidos.

  • Tener las manos limpias. Siempre que te toques o que te toquen los genitales.

  • Usar siempre un preservativo al practicar sexo anal, sobre todo si después se practica penetración vaginal o sexo oral.

  • Cambiar el bañador mojado para que no pase mucho tiempo en contacto con nuestros genitales y no favorezca la aparición de cualquier tipo de infección a causa de la humedad.

Conociendo cómo podemos potenciar la salud genital, estaremos favoreciendo actitudes de responsabilidad ante nuestras relaciones sexuales, con las que podremos disfrutar sin renunciar al placer.