Bloque 7: ¿Cómo orientamos nuestro deseo sexual?
Las pegatinas:
Objetivos:
- Analizar las actitudes dominantes en nuestra sociedad con respecto a la homosexualidad.
- Analizar los prejuicios y estereotipos existentes.
- Propiciar el debate y la reflexión conjunta.
Desarrollo:
A cada persona se le coloca en la frente una pegatina, sin que vea lo que en ella hay escrito. Una vez colocadas todas las pegatinas, todas/os se levantan y se empiezan a comportar con la otra persona según lo que hay escrito en la pegatina de cada una. Se hace un análisis general de cómo se ha sentido cada cual, y que averigüen qué acción, característica o etiqueta tenía cada uno/a. Algunos ejemplos de etiquetas:
ignórame- báilame- cántame- tengo hambre- soy seropositiva- soy negro- dame un abrazo- bésame-dime un piropo- soy gay- soy lesbiana- quiéreme-ayúdame- dame una sonrisa- soy toxicómana...
¿Qué respuesta recibieron los gays y las lesbianas? ¿cómo reaccionaron los/as demás?.
Extrapolar todo ello a nuestra sociedad actual y a la necesidad constante que tenemos de etiquetar a las personas por lo que son. Debemos dejar de hablar de la homo/heterosexualidad para hablar de orientación del deseo: hacia qué persona/s orientamos nuestro deseo sexual o cuáles son nuestras preferencias sexuales.
Duración: 1 hora aproximadamente.
Recomendaciones: Esta dinámica la puedes realizar también mediante gestos, sin que las personas hablen en la interacción con las etiquetas.
Las manos comunicativas:
Objetivos:
- Estimular el contacto físico entre personas del mismo y de distinto sexo, y descubrir cómo ello nos condiciona.
- Potenciar la comunicación no verbal.
- Evidenciar la capacidad comunicativa de las manos.
- Potenciar la afectividad.
Desarrollo:
Todas/os se vendan los ojos y sin que vean, vas a colocarlos/as por parejas, tanto del mismo como del otro sexo, en el suelo (o en una silla) frente a frente y en total silencio.
Una vez formadas las parejas, pones música de relajación y le dices en tono suave que empiecen a tocar las manos de la persona que tienen enfrente: que las acaricien, que jueguen con ellas, que las exploren, que las huelan, que se transmitan emociones, sentimientos, estados de ánimo... ; para facilitar esto, puedes ir dando las pautas de acción, es decir, diciendo los sentimientos o emociones a expresar.
A cada pareja le entregas un trozo de plastilina, y le das la siguiente consigna: primero que jueguen con ella y segundo que sin hablar nada, sólo con la comunicación entre sus manos, construyan una figura- símbolo de su encuentro.
A medida que van terminando las mismas, puedes ir levantando a las parejas y distribuyéndolas al azar por la sala. Se destapan los ojos y tienen que encontrar a su pareja mediante el reconocimiento de las manos de cada persona.
Puesta en común de la experiencia: cada pareja cuenta cómo le ha ido, cómo se han sentido, si les ha sido fácil o no comunicarse con la otra persona, cómo han construido su símbolo, si les ha costado o no trabajo implicarse, si les hubiera tocado una persona del mismo sexo... ¿cómo habría sido la experiencia? y ¿de distinto sexo?.
Normalmente las chicas tienen menos problemas a la hora de relacionarse con otras chicas, pero los chicos se encuentran con algunos problemas o dificultades para relacionarse afectivamente con personas del mismo sexo. ¿Por qué? ...¿Estamos más pendientes de saber con qué personas estamos, o por el contrario nos dedicamos a disfrutar del encuentro? ...
Duración: 2 horas.
Recomendaciones: Esta dinámica exige mucha implicación personal por parte de las/os participantes, por ello es conveniente que la realices cuando el grupo ya se conoce y hay cierta cohesión entre ellas/os.
Se requiere también que el grupo se implique y que se mantenga totalmente en silencio. Es muy importante que en la evaluación nadie se quede sin decir cómo se ha sentido.







