Un documental que nos embarca en un viaje de conocimiento que atraviesa nuestros cinco sentidos para mostrarnos la realidad del mundo de Antonio y Gerardo, dos jóvenes discapacitados que se enfrentan a la ruta francesa del camino de Santiago en bicicleta. Con la ayuda de familiares y amigos, nuestros protagonistas nos muestran que el verdadero camino sigue mucho más allá de Santiago de Compostela.

Ficha técnica

Duración: 59’
Género: Documental audiodescrito
Público: Apta para todos los públicos

Productora: La Maleta Proyectos Culturales
Directora de producción: Irene Hens
Director: Alejandro G. Salgado
Guión: Alejandro G. Salgado y Juan José Mulero
Director de fotografía: Adrián A. Márquez
Montaje, postproducción y sonido: Juan José Mulero
Imagen: Blanca G. Carrera
Jefa de producción: Almudena Sabido
Composición de la B.S.O.: Alejandro G. Salgado, Claudio Maestre, Antonio Corpas
Producción musical: Claudio Maestre
Voz en off: José Luis Ortiz Nuevo

Ficha artística 

Protagonistas: Antonio Luque Aumente, Gerardo Fernández Costa, Javier Pitillas y Javier Luque

Web:
https://eldesordendelossentidos.wordpress.com/

Memoria

“ El desorden de los sentidos” es un documental que nos embarca en un viaje de conocimiento que atraviesa nuestros cinco sentidos para mostrarnos la realidad del mundo de la mano de Antonio y Gerardo, dos jóvenes discapacitados que se enfrentan a la ruta francesa del Camino de Santiago en bicicleta. Con ayuda de sus familiares y amigos, nuestros protagonistas nos muestran que el verdadero camino sigue mucho más allá de Santiago de Compostela. Este documental no es sólo un testigo del camino que sigue la expedición, sino que propone un argumento que va más allá del peregrinaje para explorar la manera en que nuestros protagonistas son capaces de relacionarse e interactuar con su entorno a partir de la discapacidad que sufren. El verdadero proceso de enseñanza-aprendizaje al que se puede enfrentar el alumnado ante el visionado de esta obra es adaptable en función del currículo correspondiente a la edad y capacidades de estos, pero sin duda siempre girando en torno a la idea de cómo los protagonistas son capaces de superar sus dificultades para sentir el mundo que les rodea.
Siendo este un punto de partida para el trabajo de las competencias básicas y la educación inclusiva. El trabajo con los materiales de “El desorden de los sentidos” permiten la elaboración de actividades de aula orientadas a la comunicación lingüística, el aprendizaje en valores y la competencia social y ciudadana, entre otros. Al mismo tiempo los recursos didácticos propuestos favorecen el uso de herramientas para el tratamiento de la información y el desarrollo de competencias digitales fomentando entornos de trabajo cooperativo y, teniendo en cuenta la temática del documental, bajo el marco de la inclusión. La dedicación y el esfuerzo son los principales argumentos de esta historia, que dividida en cinco capítulos (uno por cada sentido), muestra la manera en que Antonio y Gerardo tuvieron que aprender a vivir. Conceptos que se convierten en una lección de iniciativa personal, permitiendo al alumnado observar como con el desarrollo de sus capacidades pueden conseguir la autonomía necesaria para desenvolverse en su día a día.

EL ORIGEN
Antonio ve y oye, pero no es capaz de procesar sus estímulos. Gerardo tiene intacta su capacidad cognitiva, pero se encuentra aislado de su entorno por su sordoceguera. Sin embargo, ambas discapacidades no han significado un freno para poder llevar a cabo el proyecto “Discamino de Santiago 2012”, una actividad originalmente gestada por Javier Luque (padre de Antonio) para contribuir a la rehabilitación de su hijo integrando la bicicleta dentro del ocio familiar y formulada como una aventura de verano, como un reto al que no dudaron en sumarse dos expertos en el Camino de Santiago como son Gerardo y Javier Pitillas. Resultado de la evolución de este proyecto personal nace el documental “El desorden de los sentidos” que tiene como eje vertebrador la forma en que Antonio y Gerardo se enfrentan al mundo. Ellos intentan salvar las limitaciones y carencias a las que les obligan sus respectivas discapacidades para poder interactuar con su entorno y lo hacen de una forma admirable, de la que al resto nos queda mucho por aprender.

UN PUNTO DE ENCUENTRO
Lo que hace realmente especial la historia que se cuenta en “El desorden de los sentidos” son las experiencias de percepción de sus protagonistas, el desorden de sus sentidos y, sobre todo, su punto de encuentro. Nos enfrentamos a un puzzle con 5 piezas, sus cinco sentidos que, ordenados de manera diferente, acaban adquiriendo forma y componiendo otra visión del mundo. La manera en que percibimos la realidad es fruto de nuestra vivencia y de las circunstancias en las que tuvo lugar nuestra aprehensión del mundo. En el caso de Antonio y de Gerardo, cuando esa oportunidad se les ofreció ya algo había desordenado sus vidas. El problema de ambos comenzó en el final de la gestación o en el momento de dar a luz, y ha sido en el transcurso de sus vidas donde se han ido haciendo latentes sus carencias, impidiéndoles desarrollar completamente alguno de sus sentidos. Por ello, han tenido que buscar una forma de suplirlos.

PERSONAJES
ANTONIO es un niño de 14 años con parálisis cerebral. No anda, no habla y no se puede manejar solo, sin embargo reconoce a las personas. Tiene una discapacidad declarada de un 85% pero su rutina trata de asemejarse a la del resto de niños de su edad, va al colegio, donde tiene clases de estimulación, fisioterapia y natación, hace actividades extra-escolares dos días en semana en los que acude a un picadero a hacer equitación terapéutica con ponis y en su tiempo libre comparte con su familia actividades de ocio como la bicicleta. Podemos decir que Antonio lleva la misma vida que todos (dormir, comer, asearse, trabajar), pero con más ayuda que el resto. Únicamente hay una cosa para la que no necesita muchos apoyos: sonreír. JAVIER LUQUE es padre de Antonio, tiene 50 años, es dueño de una librería en Córdoba. Es el promotor del proyecto “Discamino de Santiago 2012” empujado por su afán por encontrar actividades que sirvan de estímulo a Antonio y de buscar la normalización de este tipo de experiencias orientadas a potenciar el desarrollo cognitivo de personas en esta misma situación.
GERARDO es un joven de 33 años de Vigo. Es sordociego aunque en su primera infancia mantuvo un resto de audición y visión, que le permitió aprender a hablar de forma bastante inteligible. Además tiene un grave problema de equilibrio por el cual necesita de la ayuda de otra persona para cualquier actividad. En la actualidad se encuentra en el centro ASPAVI, un Centro de Día donde recibe una atención integral diurna como persona adulta con dependencia física compartiendo horas de formación académica con actividades de ocio y ocupacionales. Gerardo tiene una gran pasión por el deporte y ha conseguido junto con Javier Pitillas realizar El Camino de Santiago en un tándem adaptado en varias ocasiones; una bicicleta de tres ruedas que ayuda en la cuestión del equilibrio y con conducción desde el asiento trasero para facilitar la comunicación.
JAVIER PITILLAS es el guía de lujo de esta expedición. Javier es amigo de Gerardo, es policía local en Vigo y colabora desde hace más de dos décadas como entrenador y preparador físico de personas con discapacidad. Su dilatada experiencia en el trabajo y la colaboración con este tipo de personas la refleja en este blog: http://nuncaserabastante.blogspot.com.es/

“EL DESORDEN DE LOS SENTIDOS” y aulaDcine:
Es evidente que en las personas con discapacidad, en base a su deficiencia, se presentan ciertas limitaciones y dificultades en su desenvolvimiento y participación en el entorno. En esto, tienen mucha influencia las restricciones de uso que genere un “entorno discapacitante” o un “entorno accesible”. Las barreras de comunicación pueden llevar a estas personas, a la desconexión con el medio y a la ausencia de participación en actividades sociales, económicas y culturales que se encuentran totalmente normalizadas para el resto de personas que conforman la sociedad.

Visualizar historias como ésta donde discapacidad, deporte y superación van de la mano significa extender los criterios de accesibilidad en comunicación para las personas con discapacidad a todos los ámbitos de la realidad social. Los productos culturales como éste se deben incluir dentro de este ámbito y divulgar en entornos de formación y educación, lo cual implica no sólo una seña de calidad, rentabilidad y sostenibilidad para el sector, sino también, un elemento integrador y posibilitador de la igualdad real para todo tipo de personas. En Andalucía hay 716.100 personas con algún tipo de discapacidad. Esto supone el 18% sobre el total en España.
El planteamiento de esta historia, tanto en su forma como en su contenido la convierten en una herramienta de trabajo en pro de la comprensión de la diversidad que rodea a la comunidad escolar como parte de la sociedad actual, planteando a su vez un discurso reflexivo sobre la necesidad de la cooperación entre los ciudadanos y la defensa de los derechos de todos los individuos para una convivencia más justa y democrática. “El desorden de los sentidos” se dirige a alumnado de los últimos cursos de educación primaria (5º y 6º), educación secundaria obligatoria al completo y bachillerato, ya que permite trabajar conceptos, procedimientos y actitudes con diferentes grados de complejidad e intensidad adaptándose a las necesidades especificas del aula.
Los casos de Antonio y Gerardo no son más que dos ejemplos de superación que ponen en jaque nuestra composición del mundo, nuestra estructura y jerarquía de valores. Este proyecto tiene dos protagonistas de excepción que fruto del azar han tenido que ser capaces de inventarse una manera diferente de comunicarse con el mundo, con su mundo. Ante esta adversidad, sin embargo, tuvieron la suerte de encontrar pilares que les ayudaran a construir esa manera de enfrentarse a la realidad y que no cesan en demostrarse y demostrarles que siguen ahí para empujarles las experiencias hasta el alcance de su mano. Una historia de esta índole, además de emocionar, despierta la responsabilidad de saber responder con un buen discurso a la complejidad de la problemática de sus protagonistas. En ese sentido, la forma más honesta y fiel de compartir su experiencia ha sido, elaborar un planteamiento que sirva como punto de partida para la reflexión en el aula, al mismo tiempo que favorece el trabajo tanto de forma grupal como individual. Este documental tiene valores diferenciales por ese motivo, porque nace de la decisión arriesgada de jugar con nuestro lenguaje hasta ser capaces de transmitir sus miedos, alegrías, ansiedades, bienestar y sus ganas de poder vivir y sentir a su manera y por ello, hemos desaprendido nuestra forma de comunicarnos para entender la suya y luego volver a construirla para el resto. Participar en este proyecto, significa por tanto tirar de la experiencia hacia el lugar en el que están Gerardo y Antonio, significa ofrecer un respiro a estos osados deportistas que no han dejado de pedalear hacia la meta, significa tener voluntad de ponerse en el lugar del otro y ser capaz de entender los diferentes prismas que existen para ver el mundo.
“El desorden de los sentidos” trabaja para desarrollar un espíritu crítico favoreciendo la conciencia y el conocimiento desde todos sus prismas de la realidad de nos rodea y cómo esta se configura difícil para otras personas que deberían tener el mismo derecho a disfrutarla que nosotros. Pero además no se trata sólo de un proyecto colaborativo sino que también es un proyecto integrador y prueba de ello es que además de visualizar una problemática permite hacerla llegar a todos aquellos que forman parte de la comunidad protagonista por medio de las versiones audiodescritas y el subtituladas para personas con discapacidad auditiva de la que se dispone en los materiales que se ofrecen a los centros. Compartir la historia de Antonio y Gerardo nos exige contarla de todas las maneras posibles, por ello consideramos de vital importancia ofrecer estas herramientas de comunicación añadidas que pueden ser empleadas como recursos didácticos.

Festivales:

“El desorden de los sentidos” es una pieza documental de 59 minutos producida para televisión que tiene una versión corta de 30 minutos. Esta última versión ha tenido durante el año 2013 y 2014 el siguiente recorrido en festivales, certámenes y mercados cinematográficos:

PREMIOS

1. Premio ASECAN 2014 mejor cortometraje documental “El desorden de los sentidos”.
2. Premio mejor cortometraje documental. Festival Internacional de Cine Documental de Cebu MABUHI CIDFF 2014. Filipinas. “El desorden de los sentidos”.
3. Premio Especial del Jurado III Festival de Cortometrajes K–‐lidoscopi 2014. “El desorden de los sentidos”.
4. Premio mejor documental I Certamen Creativo APAIPA 2014. Madrid. “El desorden
de los sentidos”.
5. Premio “Solidario” Festival Promofest. El Corto del Año 2014. “El desorden de los sentidos”.
6. Premio mejor cortometraje documental IX Festival Int. De Cine de Ponferrada. “El desorden de los sentidos”.
7. Premio mejor cortometraje Certamen Creación Joven. Sevilla. 2014. “El desorden
de los sentidos”.
8. Premio mejor cortometraje Festival Primavera do Cine. Vigo 2013. “El desorden de
los sentidos”.
9. Premio mejor cortometraje documental Festival Internacional Cinemobile 2013. “El
desorden de los sentidos”.
10. Premio del público mejor cortometraje Festival Enkarzine 2013. “El desorden de
los sentidos”.
11. Premio mejor documental Disdoc 2013. “El desorden de los sentidos”.
12. Mención Especial del Jurado. II Festival de Cine Humano. Málaga. “El desorden
de los sentidos”.
13. Mención Especial de Caritas. II Festival de Cine Humano. Málaga. “El desorden de
los sentidos”.

Temáticas:

Sobre la base del recorrido de este camino dividido en etapas desde Roncesvalles hasta Santiago de Compostela, el documental se estructura en cinco partes. Un capítulo dedicado a cada uno de los sentidos en el que empleando elementos de su rutina diaria (el despertar, el aseo, la comida, el juego…) analiza cómo se enfrentan a la percepción de la realidad a través de estos y sus discapacidades.

Los ejes temáticos de “El desorden de los sentidos” son:
– Discapacidad e inclusión
– El deporte
– La familia y los amigos
– El trabajo en equipo cooperativo
– El ocio
– La naturaleza
– El Camino de Santiago

A estas temáticas les acompañan otros contenidos transversales susceptibles de ser trabajados en el aula de la forma que estimen oportunos los docentes como: La aventura, el reto, el esfuerzo, el tesón, la experiencia compartida, la empatía…