Junta de Andalucía. Consejería de Educación, Cultura y Deporte
Blog de la Consejería de Cultura
Post con vídeo

Agenda Cultural Publicaciones Tiendas Culturales de Andalucia

Portal profesional Andalucía Tu Cultura

La estela de Murillo en el Museo de Bellas Artes de Córdoba

01 de octubre de 2018

Desde el 5 de junio y hasta el próximo 25 de noviembre, el Museo de Bellas Artes de Córdoba ofrece la muestra que se expresa en nuestro encabezamiento; planteada con motivo de la celebración en 2018 del Año Murillo, que aunque ha tenido y sigue teniendo como epicentro a Sevilla, ha irradiado en otras provincias, como la vecina Córdoba. En este horizonte, el Museo ha puesto al día todos sus fondos relacionados con Murillo (Sevilla, 1617-1682) y sus seguidores sobre diferentes soportes; los cuales han resultado llegar a sumar un total de ochenta y tres obras: veinte pinturas, cincuenta dibujos y trece grabados. Todos ellos han sido debidamente catalogados y en algún caso restaurado, como varios lienzos atribuidos al propio Murillo o a Pedro Núñez de Villavicencio.

Ha sido montada exclusivamente en su Sala de Dibujos y Estampas y presenta treinta obras, algo más de la tercera parte de las estudiadas, la mayoría de ellas inéditas o poco conocidas: seis pinturas, siete grabados y diecisiete dibujos. Como más importantes se incluyen un borrón al óleo y tres dibujos que el Museo ha pasado a considerar originales de Murillo. Además, se exhiben pinturas de temática religiosa, originales de Pedro Núñez de Villavicencio, Francisco Meneses Osorio y Andrés Pérez de Pineda; y también una de temática profana titulada El vinatero, que es copia de un supuesto original de Murillo realizada por el Infante don Gabriel de Borbón cuando formaba parte de las colecciones reales, del que se conocen también otras copias. El pequeño lienzo de Murillo representa a Santo Tomás de Villanueva repartiendo limosna, trabajo preparatorio a manera de dibujo final a la sanguina, del cuadro hoy perteneciente en la colección Wallace de Londres, que fue sacado de Sevilla hacia 1675 junto a otros seis lienzos más de Murillo, para ir a parar al convento de capuchinos de Génova, desde donde se dispersaron más tarde hacia distintos museos y colecciones.

Infante Gabriel de Borbón. El vinatero. Museo de Bellas Artes de Córdoba.

Atribuido a Bartolomé Murillo. Santo Tomás de Villanueva repartiendo limosna. Museo de Bellas Artes de Córdoba.

El campo de los dibujos sobre papel, donde la exposición sobresale como consecuencia de la riqueza de su importante colección, presenta obras hasta ahora también inéditas del propio Murillo, como un trabajo con apóstoles dormidos, preparatorio para un lienzo sobre la Oración en el huerto perteneciente a la colección Delgado; un San Francisco en éxtasis escrito al dorso de una carta similar a los hasta ahora conocidos y muy posiblemente preparatorio para la obra del mismo asunto que guarda el Museo de Bellas Artes de Sevilla; y otro con varios estudios de detalle de los lienzos relativos a la fundación de Santa María la Mayor, que el artista realizó hacia 1660-62 para la iglesia de Santa María la Blanca de Sevilla, que se conservan en el Museo del Prado.

Atribuido a Bartolomé Murillo. San Francisco en éxtasis. Museo de Bellas Artes de Córdoba.

Tras Murillo, Francisco de Herrera el mozo será el pintor más presente gracias a cuatro dibujos: una Inmaculada, un San Miguel Arcángel, un Descanso en la huída a Egipto y un paisaje. Tras él se exhiben dibujos de Villavicencio, Cornelio Schut, Juan Simón Gutiérrez, Alonso Miguel de Tovar o Juan de Espinal. La exposición pretende poner también al día el impacto que la pintura del maestro sevillano jugó sobre diversos pintores cordobeses más tardíos, que se muestran presentes mediante un dibujo y una pintura del racionero Antonio Fernández de Castro y dos dibujos de Agustín Rodríguez, obras todas ellas claramente murillescas.

Agustín Rodríguez. San José con el niño. Museo de Bellas Artes de Córdoba.

Finalmente, ilustrando el capítulo de la difusión que tuvo la obra de Murillo a través de grabados y estampas a partir de la segunda mitad del XVIII, se presentan siete grabados de distintos autores que ofrecen temas suyos tan conocidos, como la Virgen de la servilleta, la Caridad Romana, o la Inmaculada Concepción; además de uno con su retrato salido del buril de Juan Bernabé Palomino, más dos basados en otras tantas obras costumbristas de las que copiara don Gabriel de Borbón, concretamente las tituladas La vendimiadora y El vinatero, que fueron grabadas por Manuel Salvador Carmona.

Una exposición que se pretende acompañada de un catálogo que habrá que tener en cuenta para continuar con la investigación del gran capitulo de la pintura barroca española comenzado magistralmente por el genio sevillano y la repercusión que la misma llegó a tener en Córdoba. La Filmoteca de Andalucía también se ha sumado al evento para apoyarla, proyectando en diferentes días el documental Murillo de óxido y oro, dirigido por José Romero para Producciones Sacromonte.

 

José María Palencia Cerezo
Director del Museo de Bellas Artes de Córdoba

Comentarios

Suscribrime a estos comentarios

RSS 2.0 RSS V .92 ATOM 0.3

Deja un comentario (*)

(*) Los comentarios y participaciones deberán ajustarse al tema o contenido de la entrada relacionada, y en ningún caso podrán ser ofensivos, difamatorios, publicitarios, pornográficos o ilícitos, de acuerdo con lo especificado en el “Aviso legal”

Si tu comentario incluye enlaces, nuestro equipo revisará que no contenga spam, por lo que no se publicará automáticamente.