Junta de Andalucía. Consejería de Educación, Cultura y Deporte
Blog de la Consejería de Cultura
Post con vídeo

Agenda Cultural Publicaciones Tiendas Culturales de Andalucia

Portal profesional Andalucía Tu Cultura

Nombramiento de Andrés Sánchez de Fuensalida como protector de los naturales de La Paz (Perú)

15 de octubre de 2018

La protección del indio constituyó el alma de la legislación indiana y el leitmotiv de la política estatal. El indígena, considerado como miserable, niño, adulto o menor de edad, exigía tutela y amparo, y lo que la Corona dispuso para ello está inserto en el Libro VI, Título X de la Recopilación.

El Estado fue el primer protector de Indios e hizo todo lo posible para inculcar a sus súbditos ese sentimiento u obligación de tratar bien al indio, si bien esa responsabilidad no fue secundada por una sociedad atenta al lucro. El Estado reguló desde un principio las relaciones con el indígena a través de leyes y medidas que dieron los reyes, el Consejo de Indias o las autoridades indianas, ya que éstas, virreyes, audiencias y gobernadores, eran también el Estado, y en su función llevaban anejas la protección del indio. En numerosas ocasiones no fue suficiente el interés oficial mostrado con leyes y hechos, sino que fue preciso dar vida a unas instituciones, reflejo de otras existentes en la Península, y correspondió a fray Bartolomé de las Casas solicitar un protector, y ser él el primero. Como procurador y protector universal de los indios actuó toda su vida.

Quedaron pues definidos dos tipos de protectores: indirectos o por razón del cargo, y directos o designados ex profeso por la Corona o por las mismas autoridades indianas.

AHPGr/ Fondos Monásticos / L-7739-04 r. y v. / Nombramiento de Andrés Sánchez de Fuensalida como protector de los naturales de la ciudad de La Paz y su distrito, en sustitución de Gabriel de Vera.

 

Los nombramientos de protectores, muy numerosos en la primera mitad del siglo XVI, nos muestran que el individuo investido de tal función poseía unas amplias facultades, aunque a menudo se mostraron vagos al señalar la forma de aplicarla. Del examen de algunos de ellos y los que la Recopilación recoge en el Libro VI, Título VI podemos citar las siguientes facultades y condiciones: no ser mestizo; ser persona de edad y competencia; ejercer el cargo con cristiandad, limpieza y puntualidad; actuación directa, no a través de sustitutos; visitar a los indios, ya que su misión era ampararlos y defenderlos; vigilar para que se les adoctrinase, y si alguien no cumplía, debían castigarlo en su persona y bienes.

En las “Disposiciones complementarias a las Leyes de Indias” se concretó más el modo de ejercer el cargo y se modificaron algunas de las anteriores normas. La ley aclara que el protector no era superior a las autoridades, pues no podía conocer en ninguna causa criminal entre indios, y la pena pecuniaria que impusiera no podía sobrepasar de 50 pesos de oro.

La coexistencia de españoles e indios ocasionó graves problemas, y el monarca debía velar por el bienestar de ambos, pese a su antagonismo de intereses.
En los fondos monásticos, custodiados en este Archivo, procedente del Convento de San Agustín de Granada, se conserva el nombramiento de Andrés Sánchez de Fuensalida como “Protector de los Indios de la Paz en Perú” (en la actual Bolivia), hecho a petición del rey mediante Cédula Real, por D. García Hurtado de Mendoza, capitán general de Perú, fechada en la ciudad de los Reyes el 16 de marzo de 1594, nombrado con el fin de que:

amparedes y defendais a los indios en todas las cosas y casos a el anejas y concernientes así en los negocios que estuvieren pendientes como los que de adelante se ofrecieran y como protector dellos ansi ante el corregidor de la dicha ciudad como ante los alcaides ordinarios della o otras cualesquiera que a presente son o adelante fuesen en ella y su jurisdicion y mando a los escribanos della ordenacion de todo los negocios y pleitos que los dichos indios o qualquier dellos tuvieren pendientes para que vos y no otra persona solo soliciteis y hagais que se fenezcan y acaven ayudando en todo con mucho cuydado a los dichos indios para que sean desagraviados todos los dichos indios en general de su travajo, asi de lo que se le deviere al presente como adelante…, y mando a los escribanos de la dicha ciudad de la Paz que no reciban las dichas peticiones si no fuesen firmadas de vuestro nombre…”

Mª. Rosa Eva Martín López
Ex-Directora del Archivo Histórico Provincial de Granada

Bibliografía:
Bayle, Constantino, (1948). El protector de los indios. Sevilla: Escuela de Estudios Hispanoamericanos

Comentarios

Suscribrime a estos comentarios

RSS 2.0 RSS V .92 ATOM 0.3

Deja un comentario (*)

(*) Los comentarios y participaciones deberán ajustarse al tema o contenido de la entrada relacionada, y en ningún caso podrán ser ofensivos, difamatorios, publicitarios, pornográficos o ilícitos, de acuerdo con lo especificado en el “Aviso legal”

Si tu comentario incluye enlaces, nuestro equipo revisará que no contenga spam, por lo que no se publicará automáticamente.