Josefa Parra

Jerez de la Frontera (Cádiz)

Poeta española nacida en Jerez de la Frontera. Licenciada en Filología Hispánica, realizó el Doctorado en la UNED en Literatura Española, y es especialista en Gestión Cultural. Es Coordinadora de la Fundación Caballero Bonald, y subdirectora de la revista de literatura Campo de Agramante.

Poemarios publicados: Elogio a la mala yerba (Visor, 1996), Geografía Carnal (Diputación de Cádiz, 1997), Alcoba del agua (Quórum, 2002), Caleidoscopio de Venus (César Sastre, 2005), Tratado de cicatrices (Calambur, 2006), La hora azul (Visor, 2007), Cañada de la Loba (Del Centro Editores, 2012), Materia combustible (Ediciones en Huida, 2013) y Segunda opinión (Frutos del tiempo, 2014). Ha publicado también los álbumes ilustrados Oficios imposibles y Ejercicio de mitología, ambos junto al pintor Carlos C. Laínez (AE, 2007 y La Gata Editorial, 2014), Habitación de hotel, con Mercedes Escolano (La Compañía de Versos, 2010), y el libro de poemas para niños Para mirar al cielo, ilustrado por Carmen Guerrero (La Gata Editorial, 2014) Ha sido galardonada, entre otros, con el Premio Internacional de Poesía Loewe a la Creación Joven 1995, Accésit del Premio de Poesía Luis Cernuda 2000 y Premio de Poesía Unicaja 2006. Es columnista de opinión en prensa diaria, revistas de literatura y en emisoras de radio. Además de ser incluida en numerosas antologías, poemas suyos han sido traducidos al portugués, al francés, al árabe, al inglés y al ruso.
 
 
 


Obras:

Es el hombre materia combustible, una llama súbita, una ceniza apenas enseguida, un milagro de brasa que no dura, una amago de incendio y su rescoldo.Materia combustible es el tercer poema que encontramos al abrir el libro homónimo, el nuevo poemario de Josefa Parra , y desgrana lo que encierran los versos de la poeta. Con Materia combustible (Ediciones En Huida, 2013), Parra se desliza por entre cuerdas de seda hacia lo que conforma al ser humano: la materialidad, el espíritu finito. Josefa Parra, tan absolutamente clásica en los temas y la forma, se enfrenta la fugacidad del tiempo ante lo que pensamos eterno y no lo es:(Es la hora de amar hasta que duela) (No hay más salida que la zarza ardiendo) En el alba, la carne satisfecha levantará sus tiendas, y la vida seguirá, nieve lenta, su camino.
 

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