FLAMENCO BÁSICO II

 
 
UNIDAD DE TRABAJO 12:
Cantes del grupo de la Soleá:
Caña, Polo, Alboreá, Romance

 
La caña
El baile
El Polo
Los intérpretes
Alboreá
Letras
El Romance
Letras
Textos para comentar







 
 LA CAÑA Subir


Cante Flamenco muy antiguo.

Algunos estudiosos opinan que tiene su origen en una canción andaluza.

Su estructura musical fue definitivamente fijada por Don Antonio Chacón, que hizo popular la letra:


A mí me pueden mandar
a servir a Dios y al rey
pero dejar a tu persona
eso no lo manda la ley

Con la muerte de Chacón la Caña dejó de cantarse hasta 1950.

La Caña que se canta hoy es muy monótona y no ha experimentado evolución alguna.

Otros cantaores de Caña son:



 
 EL BAILE Subir


Fue creado en los años 30 por Carmen Amaya, sobre la versión que del Cante de la Caña hizo D. Antonio Chacón.

La estrofa de la Caña está formada por 4 versos octosílabos de los cuales riman el 2.° y el 4.°.



 
 EL POLO Subir


Cante Flamenco muy antiguo.

En sus orígenes musicales se ha investigado y se ha encontrado que en el siglo XVIII existía una canción bailable llamada Polo.

Además el escritor José Cadalso en sus «Cartas Marruecas» (1773) cita el Polo Flamenco.

De las palabras de Serafín Estébanez Calderón («Escenas andaluzas», 1847) parece deducirse que habla dos tipos de Polos, uno de los cuales, que se atribuye a Tobalo y que se interpretaba con voz afilá y hueca.

El otro Polo, ejecutado con voz natural, tiene entre sus intérpretes más destacados a Curro Durse y D. Antonio Chacón.

Antiguamente el Polo se remataba con un macho. Desde Curro Durse se hizo usual rematarlo con una soleá de Triana.

La estrofa del Polo tiene cuatro versos octosílabos, de los que riman el 2.° y el 4.°.

Antiguamente el Polo se remataba con un Macho. Desde Curro Durse se hizo usual rematar el Polo con una Soleá de Triana.



 
 LOS INTÉRPRETES Subir




 
 ALBOREÁ Subir


Cante flamenco, cuya copla tiene cuatro versos hexasílabos y un estribillo.

Sus temas se basan en las costumbres referidas a las bodas tanto castellanas como de otros lugares de España (Sicilia-ltalia). Se canta muy poco.

Musicalmente hay dos variedades:

En la Baja Andalucía se canta a compás de Soleá por Bulerías.

En la zona Oriental, en concreto, en Granada, se canta a ritmo de Tango

Además de esto existen diferencias locales en las Alboreás de Cádiz, Granada, Jaén y Jerez, sobre todo.

Intérpretes de Alboreás:

Rafael Romero, Joselero.



 
 LETRAS Subir


CAÑA

«Eso no lo manda la ley»

A mí me pueden mandar
a servir a Dios y al Rey,
pero dejar a tu persona,
eso no lo manda la ley.

Arza y viva Ronda,
Reina de los cielos,
y eso no lo manda la ley.

POLO NATURAL

«Carmona tiene una fuente».

Carmona tiene una fuente
con catorce o quince caños
con un letrero que dice:
Viva el polo de Tobalo

Toítos le piden a Dios
la salú y la libertá
y yo le pido la muerte
y no me la quiere mandá.

ALBOREÁ

Alboreá de Cádiz

«¡Viva el padre de la novia!»

En un prado verde
tendí su pañuelo
salieron tres rosas
como tres luceros.

¡Que viva el padre de la novia!
qué bien ha queao
por eso a su hija la han coronao.

Alboreá de Granada

«Hermanita de mi alma».

Hermanita de mi alma
que ya no me conocerá
apura más una pena
que un año de enfermeá.

¡Olé salero, lo que ha llovío
las calabazas se han florecío!

¡Olé salero, olé salero,
que bien le pega a la novia el velo!



 
 EL ROMANCE Subir


Cante flamenco, en cuya base musical se encuentran canciones folklórica de diversa procedencia.

Su sustrato literario son los Romances Castellanos Tradicionales. Forman estrofa compuesta por una serie de versos, cantados con una línea musical monótona, a compás de la Bulería por Soleá.

Su acompañamiento actual lo realiza la guitarra.

Recibe otros nombres: corridos, corridas, carrerillas y deciduras.

Las referencias escritas de estos cantes aparecen en las obras de Estébanez Calderón, Femán Caballero, Juan Valera y Menéndez Pelayo.

Los temas son los propios de los Romanceros, organizados por ciclos:

Entre los artistas que interpretaron Romances citamos:



 
 LETRAS Subir


«El rey moro que perdió a Valencia».

Ven acá, hija Blancaflor
lucerito de la mañana
quítate el vestío de sea
y ponte el vestío de Pascua
y a ese morito que viene
entreténmelo en palabras.

¿Cómo quieres que yo lo entretenga
si de amores no sé nada?
Si te echa mano a los pechos
tú le echas manos a las barbas
mientras le doy un pienso a Barrueca
y yo le doy un filo a la espada.

«Si yo te cogiera en España».

Si yo te cogiera en España
que yo a ti te cristianaría
que por tu nombre te pusiera
Carmen de la Alejandría
que ella así se llamaba
una hermanita que yo tenía.

Cautivaron los moros
en los montes de la Oliva
que a mí me habían llevaíto a una hermana
que ya está dueña, que ya cautiva,
que los moros se la han llevado.

«Romance de Gerineldo»

«Gerineldo, Gerineldo,
¿dónde vienes tan triste y descolorido?
Gran señor, qué quiere usted que traiga
que la fragancia de una rosa
mi color se la ha comío.
Que por mañana a estas horas
seréis esposa y marío.

Tengo juramento hecho
que con la Virgen de la Estrella
que mujer no haya sido mi dama
de no casarme con ella.»

«Romance de la monja»

«Mi madre me metió a monja
por reservarse mi dote.
Me cogieron entre cuatro
me metieron en un coche
me pasearon por pueblos
y a una y a dos a dos
me iba yo despidiendo
de las amigas que tengo.»



 
 TEXTOS PARA COMENTAR Subir


«Los cantaores andaluces, que por ley general lo son la gente de a caballo y del camino, dan la primer palma a los que sobresalen en la caña, porque, viéndose obligados a apurar el cante, como ellos dicen, o es preciso que tengan ancho pecho o facultades, o que pronto dé al traste y se desluzcan.

Por lo general la caña no se baila, porque en ella el cantaor o cantaora, pretenden hacer un papel exclusivo».

(Serafín Estébanez Calderón: «Escenas Andaluzas», 1847)

«El cante del polo-como cantaor-lo veo viril y majestuoso cien por cien y para el que hacen falta excelentes facultades y sentido del compás (3/4), puesto que tienen la misma linea musical que la soleá. Lo veo más difícil que la misma caña. El polo y la caña se parecen mucho; sin embargo, el papel no puede demostrarlo. En la práctica, sí».

Alfredo Arrebola

«Por no perder tiempo, voy recogiendo algunos romances orales que se encuentran en la memoria de los cantaores y jándalos, mis antiguos camaradas, romances que no se encuentran en ninguna colección de las publicadas, ni antigua ni moderna.»

Serafín Estébanez Calderón

«... se ameniza de vez en cuando la fiesta con el cante de algún romance antiguo, conservado oralmente por aquellos trovadores no menos románticos que los de la Edad Media, romances que señalan con el nombre de corridas ...»

(Serafín Estébanez Calderón: «Una fiesta en Triana»)

«... la gente del campo canta aún a la guitarra, en algunos lugares apartados de Andalucía, los antiguos romances; pero los romances y la música se van perdiendo, y la costumbre de cantarlos acabará por perderse.»

Juan Valera