Ezequiel Benítez, cante

XV Semana Internacional del Flamenco de Conil

“Quimeras del tiempo”

 Ezequiel Benítez, cante. José de Pura, guitarra. Israel Tubio y Cachorro,palmas.

Organizado por el Ayuntamiento de Conil de la Frontera

Quimeras del tiempo es el testimonio de para quien el cante no es algo del pasado, ni un perpetuo devenir, siempre cambiante. Ezequiel Benítez nos devuelve lo eterno al tiempo, tarea hercúlea en estos tiempos posmodernos, en lo que lo efímero es la regla de la vida y en lo que lo eterno queda encerrado en un cajón de la historia o es, simplemente, una reliquia de museo. Sus cantes son trozos de eternidad transportados al tiempo. Ezequiel Benítez ha bebido en la fuente de los grandes, ha sido instruido por ellos pero no los imita. Es fiel a las reglas, a los maestros, pero los interpreta a su manera, de acuerdo a lo que le dicta lo más profundo de su alma. A la Via disciplinae Ezequiel Benítez añade la via invetionis, la vía del descubrimiento por la que el cantaor se vuelve a su interior, a la fuente de su alma. Y esa es la fuente del corazón. No es el cante de Ezequiel un producto, sino latidos, vivencias. Su cante está atravesado por el dolor de una irreparable pérdida, una herida que sangra y busca ser sanada. Cante de sangre, cante del corazón, cante de las entrañas. Quimeras del tiempo es una ventana abierta al mundo, un espíritu capaz de vuelos inesperados, un sendero nuevo en los caminos del cante.

 

Ezequiel Benítez

Ezequiel Benítez Domínguez nació en el barrio de Santiago de Jerez de la Frontera en 1979 en plena familia de artistas, por lo que sus contactos con el flamenco fueron muy rápidos y directos, siendo hijo del afamado flamencólogo Alfredo Benítez.

Con catorce años decide subirse por primera vez a un escenario en su ciudad natal y desde entonces no ha parado de trabajar en solitario en diversos lugares del mundo, grandes teatros y espectáculos de importancia, incluso gana relevantes premios;

En 1997 ganó el Primer Premio de Jóvenes Valores de Jerez y un año más tarde obtuvo el del Cante por Livianas de Puerto Real, en el 2001 se alzó con el Yunque Flamenco de Cataluña y fue finalista del Concurso de Jóvenes Intérpretes de la Bienal de Sevilla, en 2013 le han galardonado con el Premio Internacional Song Music en Miami al Mejor Autor Latinoamericano y un largo etc.

Su cante es ortodoxo y novedoso a la vez, ya que la creación de letras y la personal impronta que le imprime a sus interpretaciones musicales le hacen ser un cantaor muy original, dado que sus ideas flamencas son de propia cosecha, y además de pura escuela jerezana. Por eso no limita su cante ni su estancia donde haya querido vivir y seguir creciendo, Sevilla, Madrid etc… y así que le haya dado una madurez artística.

Ezequiel  ha participado en festivales de diversa índole, incluso en China con Goma Espuma, el Teatro Arriaga de Bilbao, el Espárrago Rock que se celebraba en Jerez o Mar y Música en Alicante. Ezequiel cuenta además con una capacidad creativa que lo convierte en un compositor de grandes baladas y temas de diversas variedades, actualmente grandes voces del panorama español cantan sus canciones.

En la navidad del 2007 se hace cargo de la Navidad Flamenca del Teatro Villamarta de Jerez de la Frontera, creando un espectáculo llamado El Belén del Encuentro, un espectáculo compacto y lleno de diversidad donde fusionó músicas del mundo con los villancicos flamencos tradicionales. A  finales de 2008 graba La Nueva Frontera del Cante de Jerez  junto a otros jóvenes valores de la cantera jerezana, aportando dos cantes con gran enjundia y solera (bulerías para escuchar y malagueñas).

Ha pisado escenarios y festivales de gran importancia internacional como el Teatro Villamarta de Jerez, el Teatro Español en Madrid, Fiesta de la Bulería de Jerez, Festival de Nimes, Festival Caja Madrid, Bienal de Sevilla, etc,  además de compartir cartel y escenarios con artistas de la talla de Paco Cepero, Gerardo Núñez o Juanito Valderrama entre otros…