Conjunto Arquelógico de Madinat Al-Zahra. versión imprimible

presentación del conjunto: propuestas de recorrido

Plano general del Conjunto. Nueva ventana
Plano general del Conjunto

Ampliación de las zonas privadas. Nueva ventana
Ampliación de las zonas privadas

El itinerario de visita propuesto se inicia hoy en el paseo de ronda de la Muralla Norte, aunque en el siglo X las visitas de carácter protocolario se realizaban partiendo de la muralla sur, ascendiendo en dirección al Alcázar, por lo tanto debemos tener en cuenta que en la actualidad se efectúa el recorrido de forma inversa, descendiendo desde la zona más elevada. El ingreso al interior se realiza por una puerta en recodo ,Puerta Norte, de donde partía uno de los caminos que comunicaban Madinat al-Zahra con Córdoba.

Desde la mencionada puerta, girando al oeste a la derecha, se accede al sector residencial del Alcázar a través de una calle paralela a la muralla que conduce a las «Viviendas Superiores». Son éstas dos unidades residenciales que organizan sus habitaciones en torno a amplios patios cuadrados. Una calle de separación entre las mismas desemboca en el llamado «Cuerpo de Guardia», desde donde se controlaba el acceso entre la zona administrativa, situada al este, y la parte más privada del Alcázar. Entre ambas zonas se encuentran las «Caballerizas», que sirven hoy de acceso al sector residencial, y en concreto, a la llamada «Casa de Ya`far», buen ejemplo de residencia de un alto cargo de la administración califal, donde se pueden establecer de nuevo dos ámbitos dentro de la misma: uno doméstico en la mitad norte y otro de representación al sur; este último materializado por una importante construcción de planta basilical de tres naves abierta a un gran patio, donde la fachada está rica y profusamente decorada con ataurique. Separada de esta gran vivienda sólo por un corredor o callejón se encuentran las «Viviendas de Servicio», en cuyas estancias realizaba su trabajo el personal doméstico de los importantes personajes que habitaban las grandes residencias emplazadas al sur; buena prueba de ello es la existencia de un horno para la preparación de alimentos. Otras de estas grandes residencias son la «Vivienda de la Alberca», y el «Patio de los Pilares», ambas actualmente en proceso de consolidación y no abiertas al público.

Volviendo al «Cuerpo de Guardia», y en dirección este, iniciamos el recorrido por el sector administrativo del Alcázar. El primer edificio que encontramos es el llamado  Edificio Basilical Superior, que consta de un conjunto de habitaciones y patios de uso burocrático en torno a un gran salón basilical de cinco naves, muy austero en su decoración, que se abre por el sur a un amplio patio no ajardinado originalmente.

A través de una calle de dos tramos en rampa se accede a un gran Pórtico, que constituye la entrada monumental y protocolaria del Alcázar. Esta arquería es una espléndida escenografía arquitectónica organizada como fachada de la plaza de armas del palacio donde, entre otros actos, debían celebrarse las paradas militares.

Desde el camino de bajada a la siguiente terraza puede contemplarse la Mezquita Aljama, emplazada en el nivel inferior de la ciudad y correctamente orientada hacia el SE. Situada al exterior del recinto amurallado del Alcázar, la Mezquita Aljama está unida a éste a través de un pasadizo o puente cubierto (sabat) de uso exclusivo del califa para acceder al oratorio. Frente a la mezquita existen varias viviendas que pueden ser relacionadas con el personal al servicio de la mezquita.

El recorrido por el sector oficial del Alcázar culmina en la terraza presidida por el «Salón de Abd al-Rahman III», uno de los majestuosos salones destinados a las recepciones políticas celebradas en la ciudad. Este edificio, de planta basilical, y con una exuberante decoración en piedra adherida a los muros (ataurique), se convirtió desde su construcción, a mediados de la década del 950, en el referente simbólico de la nueva urbe. Constituye el núcleo principal de un conjunto integrado por un extenso jardín de crucero, un edificio en posición central, completamente desaparecido, rodeado por 4 albercas, y una serie de ricas estancias abiertas sobre el andén norte del jardín que culminan en un baño unipersonal. Todas las habitaciones se pavimentaron con mármol blanco.

En el lugar más elevado del Alcázar, fuera del itinerario de visita e inaccesible al público en la actualidad por problemas de conservación, existe otra construcción de singular importancia: la Casa Real (Dar al-Mulk), que identificamos hipotéticamente con la residencia privada del califa Abd al-Rahman III.