Conjunto Arquelógico de Madinat Al-Zahra. versión imprimible

presentación del conjunto: restauración y conservación

2012 | 2008 | 2007 | 2004 | 2003 | 2002
subsección intervenciones en las piezas
Sarcófago de mármol de las Caballerizas. Imagen de la obra restaurada
Sarcófago de mármol de las Caballerizas

Sarcófago y pila

Pila de mármol de los hangares
Sarcófago de mármol de Caballerizas

La restauración de estas piezas se plantea debido a las pésimas condiciones de conservación. Ambas estaban en un estado de fragmentación muy grande que estaba provocando la dispersión de fragmentos. El tratamiento consistió en el desmontaje y eliminación de las reintegraciones anteriores, limpieza,  montaje de los originales en nuevos soportes y reintegración definitiva de las partes desaparecidas.


subsección intervenciones en el inmueble

Casa de Yafar y Patio de los Pilares

Durante los ejercicios de 2002 y 2003 se desarrollan diversas intervenciones de conservación y puesta en valor del Conjunto Arqueológico, entre las que destacan las diferentes intervenciones de consolidación y restauración de elementos de la Casa de Yafar y del Patio de los Pilares.


Maqueta de la sede institucional.  Imagen.
Maqueta de la sede institucional

Sede institucional

La necesidad de una infraestructura museística para Madinat al-Zahra constituye un problema histórico. Desde el inicio de las excavaciones, en 1911, el volumen de material arqueológico aparecido fue tan ingente, especialmente la decoración arquitectónica, que llevó a plantear muy pronto la necesidad de construir un museo donde instalar, estudiar y exponer adecuadamente ese material.
Madinat al-Zahra constituye el centro de un conjunto de infraestructuras territoriales históricas, cuya recuperación y puesta en valor y el mantenimiento de sus valores paisajísticos y ambientales resultan claves en el proceso de comprensión y entendimiento de la ciudad. Es, además, en esencia, un lugar privilegiado de investigación científica, un extraordinario laboratorio de investigación que necesita espacios adecuados para esas funciones. A estas necesidades de espacio para la gestión, el conocimiento y la conservación se unieron las derivadas de la creciente demanda social de conocer y disfrutar este patrimonio como uno de los hitos de la cultura universal.
El modelo abordado en esta nueva etapa ha sido plantear de forma unitaria y planificada estas exigencias a través de una nueva infraestructura, cuyo programa abarca un amplio espectro de funciones. Se presenta como una instalación compleja que contiene todos los elementos propios de un museo, ya que cuenta con espacios expositivos permanentes y temporales, talleres, almacenes, así como toda la infraestructura de administración, conservación, investigación y protección que demanda el conjunto arqueológico. Por otra parte, muestra también similitudes con un centro de interpretación, tal como se concibe en el momento actual, porque está planteada como el punto de partida para la visita al yacimiento, sirviendo de presentación y ayuda para su comprensión.
La elección del emplazamiento, establecida en el Plan Especial de Protección, constituye una apuesta firme para la recuperación del conjunto, pues se ubica en el exterior de la medina, aprovechando el trazado de uno los caminos originales de acceso, el meridional, de forma que no condiciona las excavaciones futuras ni la recuperación completa y total de la ciudad.
Decidido el emplazamiento y el programa de necesidades, la Consejería de Cultura realizó una convocatoria internacional entre arquitectos/arquitectas y urbanistas, cuyo objeto se recogía de manera explícita en las bases. El proyecto ganador, firmado por los arquitectos E. Soberano y F. Nieto, parte de valorar las extraordinarias cualidades paisajísticas de Madinat al-Zahra y se integra en ese paisaje.
La construcción de esta infraestructura va a marcar decisivamente el futuro de Madinat al-Zahra, tanto en el orden interno de la gestión y recuperación del propio yacimiento, como en su relación con el territorio y con la ciudad de Córdoba.