Museo de Bellas Artes de Córdoba. versión imprimible

colecciones: restauración y conservación

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subsección intervenciones en las piezas
Anónimo. Cristo de Burgos. Ilustra sección Conservación y Restauración
Anónimo. Cristo de Burgos

Anónimo. Cristo de Burgos

Oleo sobre lienzo. 205 x 266 cm.

Se encontraba en pésimo estado de conservación desde 1869, en que llega al Museo muy posiblemente procedente del desamortizado Convento de las Dueñas. Debido a ello y a sus grandes dimensiones, en 1986 fue sometido a un primer tratamiento de conservación preventiva consistente en forrarlo con papel japonés para evitar pérdidas de película pictórica.

En 2007, un equipo de restauradores dirijidos por Rosa Cabello, le ha retirado esta protección poniéndole bastidor, dejando su restitución completa para un futuro próximo.


Mateo Ynurria Lainosa. Un naufrago (Detalle de la intervención)
Mateo Ynurria Lainosa. Un naufrago (Detalle de la intervención)

Restauración de 47 obras de Mateo Ynurria y otros escultores coetáneos

Con destino a la exposición Mateo Inurria y la escultura española de su tiempo

La celebración en varias salas de la ciudad, entre el 5 de mayo y el 5 de julio de 2007, de esta exposición homenaje al escultor cordobés organizada por la Fundación de Artes Plásticas Rafael Botí, la Junta de Andalucía, el Ayuntamiento, la Universidad y Cajasur, ha supuesto la restauración de 47 piezas del Museo, máximo prestador por ser el mayor depositario del legado del artista.

Un equipo formado por Asensión Blanco Sánchez, Marina Blanco Bermejo y Maria del Mar Sauceda Polo ha procedido fundamentalmente a la limpieza y consolidadión de las mismas.


Anónimo. Adoración de los pastores. Ilustra sección Conservación y Restauración
Anónimo. Adoración de los pastores

Anónimo. Adoración de los pastores

Óleo sobre lienzo. 162 x 207 cm

Obra de procedencia desconocida que había llegado a nuestros días en pésimo estado de conservación, por lo que en 1985 fue sometida a un primer tratamiento de conservación preventiva consistente en su forrado con papel japonés para evitar pérdidas de capa pictórica. En 2007, un equipo de restauradores dirijidos por Rosa Cabello, le ha retirado esta protección y le ha puesto bastidor.

Como consecuencia de esta intervención y con las oportunas cautelas, este lienzo, que figuraba en los primitivos inventarios del Museo como Anónimo de escuela flamenca, ha podido ser relacionado con la obra del pintor cordobés Juan de Alfaro y Gámez (1643-1680). 


Mateo Ynurria Lainosa. Lucio Anneo Séneca. Ilustra sección Conservación y Restauración
Mateo Ynurria Lainosa. Lucio Anneo Séneca

Restauración del Lucio Anneo Séneca de Mateo Inurria

Séneca fue la obra con la que Mateo Inurria conseguía por primera vez Medalla de Primera Clase en la Exposición Nacional de 1895, por lo que fue adquirida por el Estado para el Museo de Arte Moderno, aunque dadas las afinidades de escultor y escultura con la ciudad, en 1904 fue depositada en el entonces Museo Provincial de Córdoba.

En la actualidad se encuentra adscrita al Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, por lo que, con destino a la exposición Mateo Inurria y la escultura de su tiempo, ha sido restaurada en abril de 2007 por Pilar García Serrano y Arianne Vanrell Vellosillo, restauradoras de ese Museo.


José Saló y Junquet. Retrato de S.M. Isabel II. Ilustra sección Conservación y Restauración
José Saló y Junquet. Retrato de S.M. Isabel II

JOSÉ SALÓ Y JUNQUET (Barcelona,1810 - Córdoba,1877)

Retrato de S.M. Isabel II. 1864
Óleo sobre lienzo. 220 x 147 cms
DE002P

Esta obra le fue encargada al pintor catalán afincado en Córdoba y también Director del Museo, en 1854, entregándola una década más tarde. Fue depositada en 1870 procedente de la Escuela de Veterinaria de Córdoba, como consecuencia de los sucesos revolucionarios de 1868 que acabaron con el reinado de Isabel II, retirándose su imagen de los edificios públicos. Desde entonces nada se hizo con ella hasta 1988, en que fue sometida a un primer tratamiento de conservación preventiva a base de papel japonés en el taller de restauración del Museo.

En la actualidad, un equipo diridigo por Rosa Cabello ha dado un paso más, procediendo a una primera limpieza de la misma y dotando a la tela de bordes nuevos, marco y bastidor. 


Anónimo. Escuela cordobesa. Pentescostés. Ilustra sección Conservación y Restauración
Anónimo. Escuela cordobesa. Pentescostés

Anónimo. Escuela cordobesa. Pentescostés

Óleo sobre lienzo. 269 x 167, 5 cm
CE2321P

Obra llegada al Museo en la Desamortización de 1836 como perteneciente al Convento de Capuchinos de Córdoba, nunca había sido restaurada, aunque debido a su gran formato, desde 1989 se encontraba empapelada para que la superficie no experimentara pérdida de capa pictórica. En 2007, un equipo de restauradores dirigido por Rosa Cabello ha procedido a su reentelado, limpieza y reintegración, dotándolo de bastidor y marco.

Como consecuencia de la misma se ha podido notar su probable factura cordobesa y datar en el primer cuarto del siglo XVIII, conociéndose que en ella habían intervenido dos artistas diferentes desconocidos,  modificando incluso su formato - que originariamente debía ser más apaisado -, quizá para su adaptación a un retablo. Como consecuencia de ello, los Apóstoles que se perdieron en los laterales fueron de nuevo pintados, así como los tres que aparecen en primer plano, que se han dejado para no distorsionar la composición y por ser parte de la historia material de la obra.


Antonio del Castillo Saavedra. . Cristo yacente y tres ángeles Ilustra sección Conservación y Restauración
Antonio del Castillo Saavedra. Cristo yacente y tres ángeles

Antonio del Castillo Saavedra. Cristo yacente y tres ángeles

Oleo sobre lienzo. 124 x 104 cm.

DO0020P

Este lienzo de Antonio del Castillo, caracterizado por el manejo muy libre de la materia por parte del artista y originario de la desaparecida Parroquia de San Eulogio de la Axerquía de Córdoba, fue depositado en el Museo en 1926 por gestiones de Enrique Romero de Torres, formando parte de un conjunto de cuatro lienzos pertenecientes a la de San Francisco y San Eulogio, a raiz de lo cual sufrió varias intervenciones, primero en ese momento por Rafael Romero de Torres Pellicer y en 1948 por Cristobal González.

La situación en que había llegado a nuestros días imponía una nueva intervención con criterios actuales, por lo que ha sido restaurado en el taller del Museo, habiéndosele realizado una nueva limpieza con estucado y reintegración de su capa pictórica.