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Carrusel de imágenes con fin decorativo de diversos edificios romanos: Reconstrucción 3D del teatro de Códoba, teatro de Carteia y teatro de Itálica.

Romano
Urso (Osuna, Sevilla)

Rutas Teatrales - Edificios Teatrales


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EL TEATRO






1. ANTECEDENTES E HISTORIA DE LAS INTERVENCIONES


Del teatro de la antigua Urso apenas se conserva parte de su graderío, excavado en la roca, muy desvirtuado, además, por haber sido empleado en época reciente como cantera de piedra. De esta forma, muchos de sus gradus fueron reelaborados para extraer de ellos, aprovechando su regular perfil previo, sillares a emplear en construcciones de la monumental Osuna (Fig.7 - Vista aérea detalle teatro).

(Fig.7 - Vista aérea de los actuales restos del teatro ursonense) (Abre en ventana nueva)



En cualquier caso, el de Urso, frente a su escasa "materialidad" actual, se encuentra entre los edificios teatrales más interesantes o, si se prefiere, más controvertidos de Hispania e, incluso, de todo el Occidente romano. Ello se debe a la excepcional conservación de la copia en bronce de la ley que regía en la colonia a fines de la república, concretamente, en el año 44 a.C. En ella, los capítulos 126 y 127 están dedicados a la organización de los ludi scaenici y dentro de ellos, entre otros aspectos, al jerárquico y estricto orden que los asistentes debían adoptar en el teatro nota 15. Ello ha sido tomado, tradicionalmente, como prueba de la existencia ya en estas tempranas fechas de un teatro en Urso y, por extensión, con la identificación de su estructura con la aquí analizada. En cualquier caso, para la eventual identificación entre el teatro aludido en la ley y el pétreo conservado en nuestros días, es preciso contar con los datos arqueológicos que permitan datarlo con cierta precisión.

Como ya se ha indicado anteriormente, el fenómeno de construcción de teatros en las provincias occidentales parece responder a una iniciativa claramente inmersa en la ideología imperial, por lo que cabe preguntarse si las estructuras escenario de espectáculos habrían sido con anterioridad de carácter estable. Por otro lado, hoy parece de común opinión entre los especialistas nota 16 que este tipo de textos legales fueran genéricos en sus contenidos, no teniendo necesariamente que ajustarse, de forma estricta y en todo sus puntos, a la realidad de la ciudad en la que eran expuestas: seguían un modelo exportado desde la Península itálica, de acuerdo a fórmulas jurídicas incluso con connotaciones rituales y sacras.

Al margen de ello, las referencias más antiguas a la existencia de un teatro en Urso se deben, primero, a J. de D. de la Rada y Delgado nota 17, entonces director del Museo Arqueológico Nacional y, por extensión, de las excavaciones en la ciudad nota 18, quien ya reconocía parte del graderío excavado en la roca. Pocos años después son algo más explícitas las noticias al respecto de D. de los Ríos nota 19, en cuya descripción ya se observa un interés por aportar mayores precisiones sobre el edificio; de esta forma, alude a las seis filas de gradas visibles, configurando los restos de una cavea semicircular para la que calcula un diámetro de más de 108 pies.

(Fig.8 - Plano con localización de hallazgos realizado por A. Engel y P. Paris en 1903)(Abre en ventana nueva)



(Fig.9 - Planimetría realizada por R. Thouvenot, en torno a mediados del siglo XX, a partir de sus estudios sobre el teatro romano de Urso)(Abre en ventana nueva)



Dos décadas más tarde, aproximadamente, P. Paris y A. Engel nota 20, que también están realizando excavaciones en la ciudad, dejarán constancia en sus escritos -no sin cierto estupor- de los interesantes hallazgos que intervenciones indiscriminadas y poco meticulosas están sacando a la luz en los terrenos del teatro, de manos de su propietario de entonces, interesado en la recuperación de objetos de valor; corre el año 1903 (Fig.8 - Plano intervenciones de A. Engel y P. Paris). Aluden a elementos arquitectónicos, destacando capiteles corintios realizados en piedra caliza con acabado estucado al exterior, así como epígrafes y esculturas nota 21, entre éstas últimas, un torso de efebo y una cabeza de mujer.

A R. Thouvenotnota 22 se debe la descripción más detallada de la estructura, reflejo del estado que ésta presentaba en los años treinta del siglo pasado. No obstante y propiciado por el limitado registro disponible, se observan numerosos errores e imprecisiones en su relato, completado por una esquemática e idealizada planta de lo conservado entonces (Fig.9 - Planimetría de R. Thouvenot).

(Fig.10 - Vista actual de los restos conservados de la cavea del teatro de Urso)(Abre en ventana nueva)



Durante buena parte del siglo XX los terrenos en los que se encuentra el teatro han sido explotados como cantera de piedranota 23, actividad que incluso ha afectado a las propias gradas teatrales, de las que se extrajeron bloques aprovechando su ya escalonado perfil. Todo ello ha intensificado aún más el deterioro de los ya maltrechos restosnota 24. Más aún, el intenso movimiento de tierras que parece haber acompañado a dichas explotaciones hace cuestionarse la eventual conservación de estratigrafías antiguas intactas. No obstante, de un análisis inicial de las estructuras visibles, los gradus conservados parecen corresponder a un sector de la media cauea; ello permitiría pensar que su continuación en la ima, así como la orchestra y buena parte de la escena se encontrarían por debajo de potentes rellenos y, quizá, mejor preservados (Fig.10 - Estructuras teatro).

En la actualidad no existe un proyecto inminente de intervención en el teatro de Urso, aún en terrenos de propiedad privada. A pesar de ello, en los últimos años ha existido una cierta -aunque discreta- voluntad municipal de poner en valor el lugar y llevar a cabo, incluso, ciertas intervenciones arqueológicas que permitan su mejor caracterización y conocimiento.

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2. MORFOLOGÍA Y EVOLUCIÓN CONSTRUCTIVA


Para el conocimiento de la estructura resultan bastante valiosas, por ser casi las únicas existentes, las ya citadas referencias dadas por R. Thouvenot.

En la actualidad, dada la precaria situación del conjunto, la información que puede obtenerse de la observación directa de los restos es muy parcial. Se encuentra orientado al este, asentado sobre la ladera de una suave elevación. Las filas de asientos que afloran en superficie han sido talladas en la propia roca natural del lugar, generando un graderío de un mínimo de 48 m de diámetronota 25. B. Jansennota 26, en su análisis de las estructuras, reconoció una interrupción en la grada inferior conservada, que identificó como una praecinctio, sin que exista ulterior evidencia de pasajes internos o corredores anulares de distribución de mayor entidad. A pesar de los daños sufridos, no pasan desapercibidos dos de los juegos de escaleras que, tallados en la propia caliza, dividían el graderío en cuatro cunei. En algunos puntos, junto a estas escaleras se han reconocido pares de cavidades de sección cuadrada/rectangular; por su posición, parecen poder asociarse más a parapetos o balaustres laterales de estas scalae, que al apoyo para postes de un posible toldo o uelum. Lamentablemente, poco puede avanzarse de la decoración arquitectónica original del edificio, si bien es posible que, como dijo en su momento Thouvenot y se ha documentado en otros muchos teatros del Imperio, contara con decoración marmórea, objeto de intenso expolio (Fig.11 - Sector de la cavea con scala).

Sobre los itinera la información procede, de nuevo, del estudioso francés, de quien se obtiene que el septentrional partiría de la orchestra, desarrollándose a lo largo de una longitud de en torno a 20 m y conduciría hasta el acceso a un ambiente lateral del edificio escénico, a través de un vano de dos metros de anchura. Según este autor, la distancia entre ambos elementos era excesiva para dar una interpretación funcional convincente. No obstante, el ambiente es coherente como aula lateral al edificio escénico si, como parece intuirse, la cavea fuese mayor que lo conservado actualmente. En cualquier caso hoy, al menos en superficie, no afloran restos de ninguno de los dos pasillos del aditus maximus.

Al margen de un bloque en el eje central de la cauea, ante ella, que podría vincularse a las estructuras de la escena, probablemente, al sistema de sustentación de la tablazón del pulpitum, no queda actualmente vestigio alguno ni de este sector ni de la orchestra (Fig.12 - Cavea). A pesar de ello, R. Thouvenot describió un canal para alojar el telón o auleum que discurría ante la cimentación del edificio escénico y que presentaba una profundidad de 65 cmnota 27.

En el entorno del edificio, a su vez, uno de los elementos más característicos identificados -hoy reconvertido en estanque decorativo en una finca particular- es un depósito rectangular, en la parte superior de la cavea, al exterior del edificio. R. Thouvenot lo puso en relación con el almacenamiento del agua necesaria en las sparsionesnota 28. Diferentes autoresnota 29 han coincidido en la actual imposibilidad para establecer no solamente su posible vínculo con el edificio teatral sino, incluso, su propia funcionalidad; tampoco, si existe entre ambos algún tipo de relación cronológica. También en las inmediaciones del teatro se cita el hallazgo de una solería de mármol ya exhumada en el curso de los trabajos de 1903nota 30.

Por último, no hay datos que permitan aventurar con cierta fiabilidad la datación del edificio. Tan sólo se posee la referencia a los capiteles corintios que se hallaron en el solar, con decoración exterior estucada lo que, en principio, remite a un horizonte tardorrepublicano que bien puede llegar a plena época augustea. Estos elementos, en cualquier caso, se encuentran hoy perdidos y no constan evidencias que permitan su vinculación directa a los órdenes del edificio teatral (Fig.13 - Vista aérea teatro).

Por tanto, una vez superada, como se ha señalado más arriba, la necesaria identificación de un teatro en las leyes coloniales del 44 a.C., se plantea su construcción en época imperial, si bien sería deseable que futuras intervenciones en el área pudieran arrojar mayor luz al respecto.

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3. GALERÍA FOTOGRÁFICA



 
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4. EL TEATRO EN MUSEOS Y COLECCIONES


Algunas piezas, hoy perdidas en su mayoría, parecen proceder de las excavaciones llevadas a cabo en el terreno del teatro a fines del siglo XIX, comienzos del XX, tal y como informaban P. Paris y A. Engel en torno al año 1903.

Entre ellas se encuentra un torso, en mármol, de un efebo desnudonota 32, así como fragmentos de capiteles corintios y de inscripciones que se identificaron como propias de la cubierta de asientos individualizados en las gradas teatralesnota 31. En cualquier caso, la información al respecto de los lugares concretos de hallazgo es poco precisa, limitada a un amplio sector ocupado por edificios de la antigua ciudad romana, lo que no permite afirmar, de forma categórica, su adscripción al espacio teatral.

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5. VISITA Y USOS ACTUALES


El teatro de Urso se encuentra en el interior de una finca particular, no habilitada para la visita. Es, por tanto, prácticamente imposible, en la actualidad, el acceso al edificio.


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Nota 15:Rodríguez Gutiérrez, O. (2003): "El espacio teatral y su regulación jurídica en época romana: estructura y legislación", Cuadernos de Prehistoria y Arqueología de la Universidad Autónoma de Madrid, 20, pp. 81-87, con bibliografía anterior.
Nota 16:Al respecto de la propia Urso, dirá A. Caballos: "Por lo tanto, como punto de partida, resulta un enfoque erróneo el utilizar sin más la totalidad del articulado del documento para describir la precisa situación ambiental de la ciudad en la época del asentamiento colonial". En Caballos, A. (2006): El nuevo bronce de Osuna y la política colonizadora romana, Sevilla, p. 335.
Nota 17:Rada y Delgado, J. de D. de la - Hinojosa, E. (1877): "Los nuevos bronces de Osuna, que se conservan en el Museo Arqueológico Nacional", Museo Español de antigüedades, VIII, p. 123 (cit. en Ruiz Cecilia, J.I. (2007): Testimonios arqueológicos de la antigua Osuna, Spal Monografías VII, Sevilla, p. 147).
Nota 18:En estos años -1876- el Estado promoverá excavaciones arqueológicas en el lugar en el que habían sido hallados, a comienzos del siglo XVII, los primeros fragmentos de la ley en bronce. De hecho, en la mayor parte de los casos, los estudiosos y eruditos se hacen eco de la existencia del teatro dada su proximidad a ésta, su área de principal interés.
Nota 19:De los Ríos, D. (1880): "Las cuevas de Osuna y sus pinturas murales", Museo Español de antigüedades, 10, p. 273.
Nota 20:Engel, A. - Paris, P. (1906): "Une fortresse ibérique à Osuna (Fouilles de 1903) ", Nouvelles Archives des Missions Scientifiques, t. XIII, fasc. 4, p. 375, 392.
Nota 21:Paris, P. (1908) : " Promenades Archéologiques en Espagne. III. Osuna ", Bulletin Hispanique, vol. X, nº1, p. 5.
Nota 22:Thouvenot, R. (1940): Essai sur la province romaine de Bétique, Paris, pp. 438-440. Figura publicada también en Jansen, B. (2005): "Römische Theater in der Baetica", Madrider Mitteilungen, 46, fig. 31 en p. 411, y Ruiz Cecilia, J.I. (2007): Testimonios arqueológicos de la antigua Osuna, Spal Monografías VII, Sevilla, fig. 7.12 en p. 181.
Nota 23:Ruiz Cecilia, J.I. (2007): Testimonios arqueológicos de la antigua Osuna, Spal Monografías VII, Sevilla, p. 151.
Nota 24:De hecho, ha sido en buena medida esta transformación de la cavea original la que ha impedido la realización de un levantamiento planimétrico que permita reconstruir la antigua organización del edificio, al menos, en planta.
Nota 25:D. de los Ríos daba más de 108 pies para el diámetro de la cavea, mientras que Thouvenot, siguiéndolo, 32,5 m.
Nota 26:Jansen, B. (2005): "Römische Theater in der Baetica", Madrider Mitteilungen, 46, p. 412.
Nota 27:La función para el auleum parece clara si bien habría discurrido tras el muro del proscaenium y no, como Thouvenot representó en su dibujo, ante él.
Nota 28:Sparsiones: en algunos textos antiguos se alude a la práctica de rociar con agua, incluso perfumada, a los asistentes al teatro, para refrescar un ambiente, con toda seguridad, bastante caldeado al margen de las condiciones atmosféricas.
Nota 29:Jansen, B. (2005): "Römische Theater in der Baetica", Madrider Mitteilungen, 46, p. 413.
Nota 30:Referencia en la prensa local recogida por Ruiz Cecilia, J.I. (2007): Testimonios arqueológicos de la antigua Osuna, Spal Monografías VII, Sevilla, n. 27 en p. 149. A ella, aludió asimismo R. Corzo (1977): Osuna de Pompeyo a César. Excavaciones en la muralla republicana, Sevilla, pp. 9-10.
Nota 31:P. Paris alude a ellas, sobradamente documentadas en otros edificios de espectáculo; no obstante, es posible que tan sólo retomara información ya transmitida por De la Rada y Delgado años antes al respecto de la identificación de CIL II2/5 1046, sin embargo, de carácter funerario.
Nota 32:Que ha sido identificado, según comunicación de J.I. Ruiz Cecilia, en la colección del Castillo de Bonsor en Mairena del Alcor.


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