05
19:00
Mar

SALA

A

Danza/Teatro

TROUBLEYN/JAN FABRE

Mount Olympus - To glorify the cult of tragedy - a 24 hour performance

¡ENTRADAS AGOTADAS!

(Espectáculo fuera de abono)

 

Concepto y dirección: JAN FABRE

 

Con la colaboración de la Representación del Gobierno de Flandes. Embajada de Bélgica

 

ESTRENO Y PRESENTACIÓN EXCLUSIVA EN ESPAÑA

 

Monte Olimpo Para glorificar el culto de la tragedia 24 horas de espectáculo ininterrumpido

 

27 INTÉRPRETES ENTRE ACTORES, BAILARINES Y MÚSICOS, 42 PERSONAS EN GIRA, 24 HORAS DE REPRESENTACIÓN SIN DESCANSO...

ESTE ES EL NUEVO, AMBICIOSO Y DESMESURADO RETO QUE NOS OFRECE EL ESCRITOR, PENSADOR, ARTISTA PLÁSTICO, DIRECTOR DE ESCENA, COREÓGRAFO Y, EN DEFINITIVA, AGITADOR Y RENOVADOR DE LA ESCENA MUNDIAL JAN FABRE.

 

SÓLO EL “ENFANT TERRIBLE” DE LA ESCENA BELGA PODRÍA SER CAPAZ DE ACERCARSE A LA CATARSIS QUE DEBIERON SUPONER LOS TRES DÍAS DE DURACIÓN DE LAS FIESTAS DIONISIACAS GRIEGAS EN EL SIGLO VI A. C.

 

Un año de ensayos para producir un espectáculo mayor, pero la idea venia de lejos. En concreto desde el 2009, cuando Fabre declaraba que estaba leyendo todas las tragedias griegas y que las convertiría en un espectáculo de 24 horas.

 

Pues bien el momento ha llegado y desembarca en el Central para cumplir dos citas: la de celebrar de nuevo Las Grandes Dionisias o Las Dionisias ciudadanas en Sevilla en marzo, el mismo mes en que se celebraban en Atenas y durante 24 horas (un día y una noche en lugar de los tres días que duraban en el s. VI a.c.) convirtiendo así al Central en espacio privilegiado de las artes escénicas en el año en que cumplirá el 25 aniversario de su construcción. Jan Fabre lleva más de treinta años conquistando todos los escenarios internacionales con sus espectáculos, creaciones que han cambiado el curso de la historia del teatro: sobre todo por la manera con la que polifacético artista pone en escena a sus actores concentrándose en su energía física, su fuerza explosiva, su aguante y su carisma erótico. Buena prueba de ello fue la presentación en nuestro teatro de uno de sus espectáculos referenciales. Esto es teatro como era de esperar y prever, una representación que nos tuvo en vigilia durante toda la noche del 2 al 3 de febrero 2013.

 

Ahora, junto al escritor Jeroen Olyslaegers quien se leyó las 33 tragedias griegas, Jan Fabre ha redactado un nuevo texto sobre los sueños, las pesadillas y el insomnio hurgando solamente en aquellos en los que las familias se asesinan entre sí mismas, tragedias como La Orestiada o el ciclo Tebano, todo ello mezclado con sus aportaciones basadas en una profunda investigación sobre las relaciones entre los sueños, el inconsciente, los oráculos y la tragedia propiamente dicha, desembocando en una reflexión sobre aquello que significa la catarsis en la sociedad de hoy. La dureza de las tragedias griegas casa bien con Jan Fabre. Sus héroes XXL, asesinos, locos, no podían dejar de ser los aliados de este guerrillero de un teatro sobredimensionado, enorme, decididamente no psicológico, en el que las buenas maneras no existen. Al acceder al teatro los espectadores reciben una hoja con el nombre de los 14 capítulos del espectáculo y las escenas principales de cada uno. En ellas se encuentra Antígona, Medea, Edipo, Electra y todos los demás. Con ellos, los dramas de la guerra, el infanticidio, el incesto, los sentimientos de dolor, de desesperanza, las lágrimas, la belleza y el consuelo. Jan Fabre piensa que en estos tiempos de restricciones, de crisis, de anti-cultura, era importante, por el contrario, ofrecer más y explorar las profundidades de nuestros mitos.

 

27 DE JUNIO 2015, BERLINER FESTPIELE, 16.00 h. ESTRENO DE MOUNT OLYMPUS
 “Apaguen sus móviles, por favor. Buenas tardes, buenas noches, buena mañana, buen día y hasta mañana”. A esta presentación le siguió una experiencia única, abrasadora... y comienza a fluir un torrente de imágenes que se suceden, aunque también el cansancio puede llegar. Hacia las cinco de la mañana, la sala se ha clareado bastante. Fuera, en los pasillos, la gente duerme. Irán volviendo poco a poco, para ver las ocho últimas horas. Domingo cuatro de la tarde, el maratón ha terminado con una danza antológica. Todos sus intérpretes, embadurnados de los pies a los cabellos con manchas de colores vivos, como cuadros de Pollock, se lanzan a una bacanal endiablada de 30 minutos al ritmo de una música tecno, como dopados por un exceso de éxtasis y de electrochoques, bajo la mirada de Dionisos y de su esposa. El público de Berlín, de pie, los aplaudió durante 40 minutos. ¡De dónde sacarán toda esa energía! El público ha tenido la sensación de hacer participado durante 24 horas en un ritual emocionante, un viaje casi religioso hacia otras zonas de nuestro mundo. Y el público, lejos de irse, quería quedarse aún más. (Guy Duplat, Le Monde 29 de junio 2015)

 

Veinticuatro horas de espectáculo total, preparado durante un año, con ensayos casi diarios desde las diez de la mañana hasta la noche, como si fueran 12 espectáculos “normales” escenificados de cabo a rabo por 27 actores/performers/bailarines de todas las nacionalidades y todas las edades. Jóvenes llenos de belleza y de talento, artistas revelación o viejos intérpretes que no habían actuado con Fabre desde hacía años, como su musa Els Deceukelier y Marc Moon Van Overmeir. Mount Olympus es una especie de balance de 35 años de creación de Jan Fabre (57 años); como un pre-testamento.

 

Según la prensa especializada Mount Olympus acumula todas las locuras, todos los excesos y todo lo bello de Jan Fabre como si se entrara en su cerebro. Para los espectadores, así como para los intérpretes, habrá un antes y un después de Mount Olympus.