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21
21:00
Ene

SALA

A

Danza

DIMITRIS PAPAIOANNOU

Still Life

DANZA/ARTES PLÁSTICAS

Concepto visual, dirección, vestuario y diseño de luces: Dimitris Papaioannou.
Espectáculo para 7 intérpretes.
Estreno y presentación exclusiva en España.

 

Pionero de la danza contemporánea en Grecia con el Edafos Dance Theatre. Formado inicialmente en las artes plásticas y consagrado tras haber sido responsable de la coreografía de los Juegos Olímpicos de Atenas 2004. Gozando de una extraordinaria y lúcida madurez, a sus 50 años Dimitris Papaioannou desafía las programaciones más exigentes de todo el mundo con Still Life.

 

Considerado uno de los grandes creadores griegos de los últimos tiempos, con una puesta en escena que sorprende y lleva a la reflexión profunda sobre la existencia del hombre, Dimitris Papaioannou ha conseguido el reconocimiento de crítica y público a lo largo de 30 años de trayectoria, hecho que se ve reflejado en su último montaje, Still Life, que llegará por primera vez a España gracias a nuestro teatro.

 

Fundador y director durante 17 años de la —ahora extinta— compañía Edafos Dance Theatre, ganó reconocimiento en todo el mundo como director creativo de las ceremonias de apertura y cierre de los Juegos Olímpicos de Atenas 2004 y de los Juegos Europeos de Baku 2015.

 

Papaioannou, que también es pintor, ilustrador y dibujante de cómics, ha creado y ha sido parte de más de 40 montajes, entre los cuales destacan Nowhere (2009), homenaje a la coreógrafa y bailarina alemana Pina Bausch; Inside (2011), que consiste en una instalación teatral de seis horas y Primal matter (2012), pieza con la que volvió a aparecer él mismo sobre el escenario después de una pausa de diez años.

 

Con todo este trasfondo, Papaioannou llegará al Teatro Central para presentar Still Life, montaje que desde el mito de Sísifo nos plantea interrogantes sobre lo tangible y lo terrenal. Cada ser humano tiene que inventar su historia de supervivencia, incluso a pesar de saber que la muerte es la única verdad innegable. Nuestra dimensión material está condenada a agotarse. Nuestros corazones claman por encontrar sentido y eternidad, señala.

 

Still Life, título que podríamos traducir por “naturaleza muerta”, nos presenta un vivir en suspensión, en espera. Algo que está por llegar… todo ello concentrado en algunas imágenes que simbolizan una vida, su esencia, su sentido. Esta pieza trata de eso. Es una creación eminentemente plástica, en la que Dimitris somete a los cuerpos —sobre el escenario— a sorprendentes transformaciones. A veces convertidos en dioses o héroes mitológicos, cariátides y templos, todo a la vez. O, al mismo tiempo, simples seres humanos sometidos al peso del desafío de la culpa y del tiempo.

 

Con nada o casi nada: algunas piedras arrojadas, un cielo hecho de tormentas que no es más que una lona plástica tan ligera y, sin embargo, tan llena de amenazas, que el hombre se atreve a tutearse con el firmamento, una escalera para alcanzar el Olimpo rugiente, una simple piel para desafiar a los dioses. Un muro de escayola absorbe y blanquea los cuerpos, da a luz y desmembra extraños seres, híbridos y hermafroditos.

 

Así surge y nace el hombre de la materia... Las imágenes se suceden y dibujan un retrato singular de Grecia.

 

Still Life nos invita a atravesar las fronteras impuestas por nuestros hábitos, a liberarnos de los mitos, a volver a llenar de sentido nuestro cotidiano y nuestro trabajo, a lo humano, a los poderes de la imaginación, con una estética depurada de una belleza singular y auténtica. Se trata de una creación audaz y sorprendente, en la que lo familiar fecunda lo extraño y a la inversa.