La investigación es una de las líneas básicas que definen cualquier actuación sobre el patrimonio histórico, esté o no protegido. La información rigurosa que proporciona, permite tomar decisiones consecuentes y fundamentadas a la hora de plantear cualquier medida, sea para la conservación o para la difusión de un Bien. Es además una condición ineludible en cualquier tipo de intervención que se desarrolle en espacios protegidos por cualquiera de las figuras jurídicas que contempla la legislación, pero especialmente aquellas que poseen una significativa componente territorial.
En la investigación de bienes culturales están implicados numerosos campos del saber, siendo cada vez más las ciencias y técnicas que enriquecen nuestro conocimiento sobre el patrimonio. Por otra parte, cada vez resultan más oportunos los trabajos de investigación multidisciplinares, donde especialistas de distintos ramos aportan su perspectiva particular a los objetivos establecidos.