Entendemos por cooperación la acción conjunta con otra u otras personas para la obtención de un mismo e idéntico efecto, en nuestro caso, la difusión y la promoción de la cultura andaluza.
En esta época en que la cultura se ha convertido en protagonista activa de la construcción social, podemos decir que ese protagonismo no se hubiera alcanzado sin la participación de políticas públicas de cooperación que, con una apuesta clara y decidida, coadyuvan tanto a la creación de la conciencia de identidad, como a la expansión de la cultura andaluza, con lo que se sigue el mandato de nuestro Estatuto de Autonomía para Andalucía.
Las acciones de cooperación cultural que la Consejería de Cultura desarrolla van dirigidas hacia tres ámbitos de actuación bien definidos:
De una parte, la cooperación internacional tanto con la Unión Europea al considerar que las actividades de cooperación son un nexo de unión para establecer una verdadera ciudadanía europea; como con aquellos territorios a los que culturalmente nos unen fuertes lazos por proximidad geográfica e histórica: mediterráneo y Latinoamérica..
De otra, las actividades de cooperación cultural, propias del ámbito de competencias de la Consejería de Cultura, establecidas en el Decreto 138/2010, de 13 de abril, por el que se aprueba la estructura orgánica de la Consejería de Cultura, BOJA nº 71, de 14 de abril de 2010. Dichas actividades, se fundamentan en subvenciones de cooperación cultural, dirigidas hacia las Universidades andaluzas, las Corporaciones Locales, e instituciones y asociaciones sin ánimo de lucro, al considerase que, todas ellas, representan una ayuda inestimable a la hora de cimentar y promocionar la cultura andaluza.
Por último, actividades de cooperación cultural que se sustentan en el voluntariado cultural. Son quizás, estas actividades las que de una forma más clara nos permiten salvar cuantos obstáculos impidan o dificulten la participación de todos los ciudadanos y ciudadanas en la vida cultural de la Comunidad Andaluza. La colaboración inestimable del voluntariado cultural, libre y altruista, se muestra como uno de los instrumentos más eficaces a la hora de la integración social y cultural. Se materializan en subvenciones para actividades de voluntariado destinadas a favorecer una serie de áreas, tales como el acceso de la mujer a la cultura, de los inmigrantes, o de personas o grupos sociales con necesidades específicas; o bien en acciones encaminadas al fomento de nuestro patrimonio cultural.
En definitiva, la colaboración con instituciones culturales de naturaleza pública o privada, tanto de ámbito autonómico como nacional e internacional se convierte para esta Consejería en eje de la cooperación cultural, no sólo como vía para la difusión y promoción de la cultura andaluza sino, también, para la creación de redes de cooperación cultural.