CEP de Orcera
 
Calle Joaquín Payá 7
23370 Orcera
Jaén
(+34) 953 49 96 00 
Fax: (+34) 953 48 20 01
Horario de apertura:
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Datos de contacto del Centro del Profesorado de Orcera

Historia del CEP

En nombre del equipo de personas que trabajan en este CEP, saludamos a todo el profesorado de nuestra comarca, con el deseo de mantener y, en su caso, establecer los vínculos de colaboración necesarios que nos ayuden a todos y a todas a mejorar en nuestra profesión docente. Como siempre, nuestras puertas están abiertas a todos y a todas.
 
La formación permanente es un derecho y un deber irrenunciable del profesorado que garantiza que los padres y madres de Andalucía puedan disponer de profesionales cada vez más competentes; y es responsabilidad de la Administración Educativa generar las normas, estructuras y recursos necesarios para que así sea. El Sistema Andaluz de Formación del Profesorado (en sus respectivos Centros del Profesorado) materializa este compromiso social con la mejora docente. Pero no toda la responsabilidad es de la Administración, pues ninguna de sus propuestas tendría sentido sin la implicación activa de los principales protagonistas de la mejora, esto es, del profesorado.
 
La tarea educativa es de una enorme complejidad pues en ella intervienen multitud de factores difícilmente controlables que inciden directa e indirectamente en la mejora de la calidad de la enseñanza y, consiguientemente, en la mejora de los aprendizajes del alumnado. Ya es comúnmente aceptado que entre dichos factores destaca especialmente el de la formación del profesorado.
 
Aún sabiendo y reconociendo que contamos con un colectivo comprometido y cualificado, bien es cierto que, como en todos los quehaceres humanos, siempre quedará margen para la mejora. Dicho margen se podría establecer entre el nivel educativo real del alumnado y su nivel potencial; es decir, entre los aprendizajes que nuestros alumnos y nuestras alumnas adquieren y los que deberían o podrían adquirir; el margen será más o menos ancho, dependiendo del nivel en que los resultados de nuestro trabajo nos sitúen, pero haberlo lo habrá, pues la perfección no existe, y menos cuando se trabaja con personas.
 
Como antes decía, el profesorado andaluz dispone de recursos normativos y organizativos suficientes para mejorar a lo largo de toda su vida profesional. Entre esos recursos (en el marco del Proyecto Curricular de Centro, tal y como establece la LEA) el Plan de Formación del Profesorado del Centro se erige como el instrumento clave. No debería, por tanto, ser este un documento más, sino la pieza fundamental (rango que le otorga su finalidad: mejorar los aprendizajes de nuestros alumnos y alumnas).
 
El Plan de Formación del Profesorado del Centro, plasmación del derecho y obligación de mejorar, debe convertirse en un instrumento eficaz de cambio en el que:
  1. El centro educativo en su totalidad sea el objeto de actuación.
  2. Los protagonistas sean el profesorado y sus prácticas.
  3. Cuya finalidad sea la mejora de los aprendizajes.
  4. Se propongan actuaciones concretas para la mejora a partir de un análisis de las necesidades que se detecten.
 
Un plan de esta trascendencia no puede ser una tarea en solitario, sino todo lo contrario, requiere de una estrecha y continuada colaboración entre, al menos, los Centros Educativos, los CEPs y, a mi modesto entender, el Servicio de Inspección. Una colaboración que permita, cuanto menos: compartir responsabilidades y objetivos, aunar esfuerzos y optimizar recursos.
 
Una colaboración que abarque desde:
  1. La detección de necesidades.
  2. La elaboración, desarrollo y seguimiento del Plan.
  3. La valoración de resultados y la toma de decisiones.
 
En el inicio de un nuevo curso cargado de renovadas esperanzas e ilusiones, estoy convencido de que todos y todas sabremos estar a la altura de las circunstancias y hacer de la confluencia de esfuerzos un hábito y una virtud que nos conduzcan a una mejora recíproca, tan necesaria como interminable.