Saltar al contenido
Imagen representativa de la sección de Cómo lo hacemos

Cómo lo hacemos

Debate (Debate 1.JPG)

Si se puede debatir un tema, es que existe un profundo conocimiento del mismo, y para ello, se requiere una investigación previa. Aquí entra en escena la Biblioteca Escolar.

Debate escolar + Biblioteca escolar = Competencia informacional

Isidro Rodríguez Pulido.

Director del CEIP Andalucía (Fuengirola).

Twitter: @isidroropu

Web: http://isidromaestro.blogspot.com.es/

 

Si se puede debatir un tema, es que existe un profundo conocimiento del mismo, y para ello, se requiere una investigación previa. Aquí es donde entra en escena la Competencia Informacional y la Biblioteca Escolar.

El debate académico supone un soplo de viento fresco a nuestra Biblioteca. ¡Hagámosle pasar!

¿Qué es un debate?

Un debate es un acto de comunicación, que será más completo a medida que las ideas expuestas aumenten en cantidad y en calidad de los argumentos. La finalidad directa de un debate es exponer nuestra postura y los argumentos que la sustentan (expresión oral) y conocer los de la otra parte (comprensión oral/escucha activa). Según su espontaneidad, los debates se clasifican en formales, aquellos que tienen un formato preestablecido, que presentan un tema específico a discutir y, que además, cuentan con un moderador, e informales o espontáneos, en los que el tema de debate no está previamente acordado, no existe un moderador directo y prima la libertad de argumentación.

En este caso, nuestra propuesta va dirigida a la primera de las opciones.

¿Por qué debatir? Contribución del debate a las competencias clave

 

El debate no es simplemente una competición entre dos equipos en la que se gana o se pierde, sino que, además, los debatientes adquieren y desarrollan cada una de las competencias, entre las que destacamos:

  • Contribuye en gran medida al desarrollo de la competencia lingüística, pues el debate se basa en la expresión oral, fomentando la capacidad de hablar en público; la expresión escrita, para la elaboración de los discursos; la lectura y tratamiento de la información, para lograr una buena línea argumental con evidencias y con un lenguaje especializado según el tema a debatir; la interacción y comprensión oral, fundamental tanto para el trabajo en equipo como en los propios debates.
  • La competencia digital está muy presente, ya que es necesaria la búsqueda de información previa para abordar los temas tratados, valorándose positivamente la presentación de todo tipo de evidencias documentales que apoyen las tesis defendidas.
  • La competencia de aprender a aprender se trabaja con la propia dinámica del debate, que lleva a los participantes a tener que argumentar sobre un tema hasta el momento desconocido para ellos, buscando de esta forma las mejores estrategias al respecto.
  • Por último, la competencia de sentido de la iniciativa personal y espíritu emprendedor se ve reflejada en el trabajo realizado en equipo, donde el participante debe diseñar estrategias individuales y grupales que contribuyan a salir exitoso de la prueba que se le plantea.

En definitiva, se abordan las competencias que constituyen la competencia informacional, y desde las Bibliotecas Escolares podemos impulsar este enfoque competencial.

¿Cómo preparamos y planificamos el debate?

 

1. Desde la Biblioteca Escolar propusimos diferentes temáticas de debate y se eligió el tema y la pregunta para el mismo.

2. Se formaron los equipos, aplicando técnicas de aprendizaje cooperativo.

3. Se asignaron los roles. Cada participante, en las primeras prácticas de debate, debió asumir cada uno de los roles (introductor, refutador y /o conclusor) en función de sus características particulares.

4. El alumnado se centró en la búsqueda y selección de argumentos «a favor» y «en contra». Para ello se seguirá el formato ARE, es decir, se hará inicialmente la afirmación y presentación del argumento, a continuación se hará un razonamiento y justificación clara de dicha afirmación y, para dar validez y peso a nuestro argumento, será necesario presentar evidencias de lo que se afirma y razona (mediante gráficos o imágenes), siempre procedentes de fuentes fidedignas que, lógicamente, deberán citarse. Para ello, desde la Biblioteca Escolar se desarrolló una selección de fuentes de información que se pusieron a disposición del alumnado (enlaces web, libros, revistas, diccionarios,…)

5. A continuación centraron su trabajo en la elección de posibles dardos (contra-argumentos) y preguntas para realizar al equipo contrario.

Por dardo entendemos aquel argumento que se emplea para oponerlo a otro anterior (RAE). Para reforzar cada una de las posturas, debieron preparar contraargumentos para refutar o contestar al equipo contrario.

Otra estrategia utilizada en el debate es la formulación de preguntas con las que desmontar las aportaciones del equipo contrario. Una buena pregunta puede hacernos ganar el debate. Es recomendable que tengan el formato: ¿qué opinión le merece…?, ¿podría evidenciar…?, etc.

​​Algunos consejos o estrategias con respecto a este asunto:

  • No conceder preguntas durante la presentación y desarrollo de los argumentos.
  • Aceptar, como mínimo, la primera pregunta y responderla de manera convincente y segura.
  • Preguntar para hacer perder el tiempo al equipo contrario, siempre que su exposición sea muy buena y nuestras preguntas sean de calidad; en caso contrario, es decir, si la exposición es desafortunada, dejar que la continúe.

6. Preparación del contenido de las distintas intervenciones.

 

Cada intervención contó con un guion claro y definido que marcó la actuación de cada componente en función del rol que asumía. En el caso del introductor , quizá sea la intervención más cerrada, puesto que el contenido del guion se centra en un saludo y presentación. Los dos refutadores, además de describir sus argumentos, deberán dedicar parte de su intervención a desmontar la postura del otro equipo, utilizando sus dardos y respondiendo a las posibles preguntas que tengan preparadas sus rivales. Por último, el conclusor contó con el guion menos definido puesto que, aunque ya conoce la intervención de sus compañeros, deberá realizar casi in situ un resumen de lo acontecido en el debate, destacando lo bueno de su equipo y los fallos del contrario.

 

7. Puestas en escena.

 

Una vez se concretó lo anterior y previo al debate, se puso en práctica todo lo preparado, como un ejercicio de mejora que garantizara el máximo éxito, hasta su perfeccionamiento.

 

¿Cómo desarrollamos el debate académico?

 

En el debate se presenta un tema en el que contienden dos equipos que, normalmente, se hace público con anterioridad a la celebración del torneo para que los equipos participantes puedan prepararse la postura «A favor» y la postura «En contra».

El debate es juzgado por un jurado, normalmente impar, en el que uno de los jueces desempeña el papel de juez principal, siendo la máxima autoridad en la sala hasta que se pronuncia el veredicto. Antes de iniciar el debate se distribuirá la pauta/rúbrica de valoración al jurado, quienes deberán evaluar a cada uno de los participantes de acuerdo a la misma.

En todo debate existe un moderador que se hará cargo de dar la palabra a quien corresponda, cerciorarse de que todos se guarden respeto, medir el tiempo que le corresponde a cada exponente y, finalmente, cerrar el debate.

Después de las presentaciones oportunas, se procede a sortear las posturas «A favor» y «En contra» entre los equipos, de manera que estos no saben hasta el último momento qué postura les tocará defender. Sorteadas las mismas, comienza el debate propiamente dicho.

Al igual que en el ajedrez siempre abren las blancas, en el debate de competición comienza el equipo con la postura «a favor».

El primer turno de intervención corresponde a los introductores, que durante dos minutos y tras un saludo inicial cordial, deberán presentar a su equipo, su línea argumental (se recomiendan dos argumentos) y la delimitación terminológica necesaria que contextualice su postura, usando las estrategias persuasorias que estimen oportunas (exordios) con el objeto de atraer la atención y preparar el ánimo de los oyentes.

Acabadas las exposiciones iniciales comienza el turno de las refutaciones. Se trata de cuatro turnos intercalados, de tres minutos cada uno (dos turnos por cada equipo) durante los cuales cada equipo debe desarrollar sus argumentos, respaldando su punto de vista y presentando evidencias que lo fundamenten, a la par que utilizarán contraargumentos (dardos) que desacrediten al equipo contrario.

Durante las refutaciones se pueden formular preguntas al orador que está en uso de la palabra por parte del equipo contrario. Estas preguntas deben ser breves e incisivas, para intentar desestabilizar los argumentos del orador. Las preguntas y sus respuestas son, con frecuencia, el momento decisivo del debate; una pregunta bien hecha y una respuesta aún mejor pueden determinar quién gana o pierde.

A las refutaciones siguen las conclusiones. Durante las conclusiones (dos minutos cada una), el orador debe hacer un resumen de lo que ha acontecido durante el debate, obviamente enfatizando tanto los éxitos de su equipo, como los fallos del equipo contrario. Al igual que en las introducciones, es habitual incluir algún exordio. Debido a su naturaleza de resumen, durante las conclusiones no pueden introducirse datos o evidencias que no hayan sido empleadas a lo largo del debate, por lo que tal conducta será penalizada por el jurado.

Una vez terminado el debate propiamente dicho, el jurado se retira a deliberar, decidiendo colegiadamente —por mayoría o por unanimidad— qué equipo ha resultado vencedor. Una vez tomada la decisión, se reúne con los oradores para comentar con ellos el desarrollo del debate y cuáles son, en su opinión, los puntos fuertes de cada uno y qué aspectos deberían trabajar más. Se trata del momento más importante desde el punto de vista educativo, pues ayuda a los participantes a mejorar.

Finalizados estos comentarios —conocidos como feedback—, el jurado comunica cuál ha sido su veredicto.

Celebración del torneo de debate en el CEIP Andalucía: vídeos

Vídeos del torneo de debate del CEIP Andalucía.

 

Compartir en:

Buscador Destacado

También te puede interesar

  • Canal Lector

    Web de recomendación de libros infantiles y juveniles editados en español en los diversos países que comparten la lengua. Los libros son seleccionados por equipos de especialistas en literatura infantil y juvenil entre las novedades que publica la industria editorial, con el objetivo de ofrecer una información básica sobre cada uno de los títulos considerados adecuados para cada edad.

  • Mostrando 1 a 4 de 19 enlaces 1 2 3 4 5
Nodo: sv0205.ced.junta-andalucia.es
Ir al inicio